Estilos de crianza. ¿Quién era Diana Baumrind?

De tal palo, tal astilla. Irremediablemente, los hijos tienden a parecerse a los padres o, en su caso, a la figura responsable que los acompaña, cuida y educa, hasta que marchan a enfrentarse al mundo por sí mismos. Pero los niños no se parecen a sus padres solo por llevar sus genes en esa doble hebra que conforma el ADN. La educación y crianza que los progenitores brindan a sus hijos en sus primeros años de vida resulta crucial para definir su forma de ser, la personalidad con la que se lanzarán a vivir en sociedad.

¿Quién era Diana Baumrind y qué tiene que ver con los padres, los hijos y su futuro? 

Baumrind fue una psicóloga clínica y psicóloga del desarrollo nacida en Nueva York en 1927. Se graduó en Psicología y Filosofía en Hunter College y obtuvo su doctorado en Psicología por la Universidad de California en Berkeley. Hoy en día es más conocida por su investigación sobre los ahora conocidos como estilos de crianza de Diana Baumrind, así como por su visión crítica del uso del engaño en la investigación psicológica. 

En su investigación, Diana planteaba una serie de estilos de crianza que han llegado a adquirir una gran importancia en el campo de la psicología del desarrollo, aquella que estudia el cambio de los seres humanos durante toda su vida, y en el contexto de la psicología del niño y la adolescencia. Baumrind se basó para desarrollar sus teorías en dos conceptos y su relación: la sensibilidad de los padres y la demanda de los padres, entendiéndose por la primera como el nivel en el que los padres responden a las necesidades de los niños y, por la segunda, como la medida en la que responden a las necesidades de sus hijos.

¿Cuáles son los estilos de crianza y sus características?

Con estas premisas, la psicóloga neoyorquina reveló en su estudio tres estilos de crianza, tres formas de educación en el seno familiar que impactan de forma distinta en el niño y en su desarrollo hasta la adultez.

  • Autoritario: En este supuesto los padres establecen las normas de comportamiento de la casa sin lugar a discusiones. Este control tan estricto genera una comunicación unidireccional por parte de los padres hacia los hijos y todo funciona con disciplina férrea y castigos. De esta manera, los hijos tenderán a obedecer todo el tiempo, pero no aprenderán a tomar decisiones por sí mismos y desarrollarán una peor autoestima, así como pocas habilidades sociales.
  • Permisivo: Como podréis imaginar, este es justo el extremo contrario al estilo autoritario. En este, los padres se mostrarían flexibles ante sus hijos, así como más cariñosos y comunicativos. Pero esto también llevaría a no dejar claros los límites del bien y del mal, haciendo que los niños crezcan más inmaduros e impulsivos.
  • Democrático: este es el estilo del equilibrio entre los dos anteriores y el que Baumrind consideró como el más adecuado. Se trataría de establecer un control firme sobre los hijos, pero permitiendo expresar su opinión y sus sentimientos aportando también afecto y expectativas sobre su comportamiento. En este estilo los límites se establecen mediante refuerzos positivos y no meros castigos o amenazas. Con todo esto, según los estudios de Baumrind, los niños criados en base a este estilo democrático, aprenderían que un buen comportamiento lleva también a consecuencias positivas para ellos.

Diana Baumrid pudo estudiar así a más de 100 familias a principios de los años 70, llevando a cabo un seguimiento del desarrollo de los niños desde la edad preescolar hasta acabar su adolescencia. Gracias a su investigación, se ha ido profundizando cada vez más en el efecto de la crianza y la educación en niños y adolescentes, permitiendo guiar a los padres para guiar a sus hijos.

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