Frente a la globalización de la miseria, respuesta popular

 

Kiko J. Sánchez y Alfredo Saldaña/Buenos Aires//

Facu tiene el pelo rubio, la piel clara y escribe atento en su libro de texto. Maxi es moreno, lleva una bata escolar blanca -a diferencia de Facu que viste un polo de uniforme- y parece ser el testigo de las tareas de su amigo. Ambos comparten mesa pero no clase social. La imagen, que apareció en el diario Clarín de Argentina, muy próximo a los postulados del actual gobierno de Mauricio Macri, corrió como la pólvora por las redes sociales. “Facu va a una escuela privada de Flores y no perdió ninguno de los 10 días de clase. Maxi asiste a una pública y fue solo 5 días”. Ese era el texto que precedía a la imagen en el artículo de Clarín. También la muestra perfecta de la confrontación de dos modelos y un ataque indisicriminado a los docentes en huelga.

Diario Clarín
Fuente: Diario Clarín

En el atril, desde su residencia oficial en Olivos, Mauricio Macri da una rueda de prensa sobre educación. “La terrible inequidad entre aquel que puede ir a una escuela” está diciendo, cuando su voz empieza a secarse y se hunde en un silencio de varios segundos antes de pronunciar “privada”, y remata con “versus aquel que tiene que caer en la escuela pública”. Ese “caer”, con su aire de condena insoslayable, volvió a inundar las redes y a caldear el ambiente en vísperas de la gran marcha de los docentes ante la ofensiva privatizadora del actual gobierno. El profesor Alfredo Saldaña estuvo en Buenos Aires y nos cuenta cómo transcurrió la jornada.

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“La educación pública es patria y, si defendemos la patria,

estamos defendiendo la democracia”

Este ha sido uno de los mensajes que se pudo escuchar ayer, 22 de marzo de 2017, en las calles de Buenos Aires, en la Marcha General Docente que ha movilizado en defensa de la educación pública a una inmensa mayoría del sector educativo argentino, desde la etapa primaria a la universitaria.

Miles y miles de docentes y estudiantes -se ha dado la cifra de 400.000 asistentes-, apoyados por todos los gremios de la enseñanza y con la solidaridad de todos los sindicatos de trabajadores, han llevado a cabo una demostración impresionante de unidad popular frente a las brutales agresiones con las que el Gobierno de Mauricio Macri está castigando a los servicios públicos esenciales.

Fotografía Alfredo Saldaña

La jornada de lucha de hoy, en la que han participado personas que se han desplazado hasta Buenos Aires desde todos los puntos de la geografía argentina, se suma a otras que ya se han producido y a otras que se producirán durante las próximas semanas.

La marcha ha finalizado en la emblemática Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, resguardada tras unos parapetos metálicos controlados por el ejército, donde se ha escuchado un clamor en defensa de una democracia real y participativa.

Argentina arde, y esa hoguera solo la apagará un huracán de dignidad y justicia social.

 

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