El alma y la luz natural de Olalla Gómez

Irene Marín Guallar//
Olalla Gómez se dedica a la música desde que era pequeña. Su mayor sueño es ser cantante profesional. Considera que la autenticidad de sus letras le ayudarán a conseguirlo. Alqma es el título de su último sencillo.

30 de abril de 2018. Es una calurosa mañana en Villarobledo, Albacete, lugar que acoge el multitudinario festival de la música rock en español por excelencia, el Viñarock. Son las 10 de la mañana. De fondo se escucha una música electrónica a base de pitidos chirriantes que dejan sordo a cualquiera: el antiviña, una sesión que celebra la clausura del evento. Una marabunta de gente se amontona a las afueras del recinto esperando para regresar a casa. Entre ellas se encuentra sentada Olalla junto con sus amigos. Llega un autobús. En su luna puede leerse: destino Zaragoza. La joven, sube a duras penas derrotada por el cansancio.

– María, me va a explotar la cabeza.

– Intenta dormir.

– No puedo dormir, estoy en la mierda más absoluta.

Olalla abre su mochila y saca de su interior a sus fieles compañeros de viaje: una libreta y un bolígrafo. Comienza a escribir. No se dispone a crear un relato muy elaborado ni a continuar con un interesante ensayo académico acerca de sus vivencias. El estado en que se encuentra jamás se lo habría permitido. No está borracha, nunca se extralimita cuando bebe. Ella solo quiere expresar sus sentimientos y emociones atrapados en su interior en ese momento. Así, ve la luz Hold on, su canción más intimista.

Olalla Gómez es una joven natural de la capital aragonesa y estudiante de Psicología de la Universidad de Zaragoza. Desde que nació, hace 22 años, siempre ha sentido un gran apego por el mundo de las partituras y melodías. Sus padres, Carlos y Nieves, apasionados de la música clásica, le alentaron a iniciar estudios musicales. Olalla comenzó a tomar clases de piano en una pequeña academia cerca de su casa. A temprana edad, ya tocaba con soltura piezas de maestros como Bach o Mozart. En su adolescencia, una profesora alocada y extravagante le ayudó a despertar su creatividad. A esta le gustaba que sus alumnos experimentaran y permitió a Olalla comenzar a interpretar las canciones de Avril Lavinge, una artista de rock que para ella era “lo más”.

Olalla
Lux Naturans en concierto. Olalla, cantante y guitarrista.

 

Acompañada de su guitarra, regalo de su dieciséis cumpleaños, empezó a realizar sus propias versiones de las canciones, convirtiéndose en una verdadera autodidacta: “Si oía una melodía en la radio que me gustaba, intentaba sacar los acordes”.

Los comienzos nunca fueron fáciles

El arranque de su vida universitaria no fue un camino de rosas. Se encontraba desubicada, no sabía qué dirección tomar. Tampoco tenía claro hacia dónde encaminar su futuro. Todo ese caos hizo que surgieran en ella inseguridades y miedos, provocándole una severa ansiedad. En esos momentos tan amargos, componer era lo único que le daba sosiego.

Su vocación musical no siempre ha sido bien acogida por el sector más estricto de su familia.

  • “Deberías ponerte a estudiar. La música puede ser un hobby, pero no te dará de comer”.

Eran las típicas charlas que Olalla escuchaba con resignación cuando se juntaban para las celebraciones o pequeñas comidas. Pero estas palabras nunca le desanimaron a continuar desarrollando su faceta musical. Sus padres y amigos la entendían, apoyaban y compartían su misma pasión. La opinión de ellos era la única que le importaba.

Salir de su zona de confort siempre lo había considerado un reto. Pero esto cambió el día que decidió vencer su miedo de una vez por todas y aceptar la propuesta que cambiaría su vida: la creación de un grupo de música junto con su amigo Nacho Blancas y su pareja, Jorge Bergua.

Olalla
Cartel Lux Naturans

 

Todo surgió una tarde de verano en 2018, sentados en la terraza del bar al que siempre iban después de la biblioteca. Los tres discutían tranquilamente sobre quién era el más virtuoso en términos de música. Olalla era la más polifacética: cantaba y tocaba la guitarra y el piano. Nacho se desenvolvía bastante bien con la guitarra eléctrica. Y, por último, Jorge poseía un gran talento en el manejo de los programas de mezclas de sonidos. Como era de esperar, no se ponían de acuerdo en quién era el vencedor. Pero mientras Olalla y Nacho seguían con sus argumentos, Jorge no dejaba de darle vueltas a una idea en su mente. Este no se contuvo más e interrumpió a los otros dos:

  • “Oye, ¿y si formamos un grupo? Visto lo visto, todos podríamos aportar algo y se nos da bien trabajar juntos. Haríamos un buen equipo”.

La sorpresa afloró en el rostro de Olalla y Nacho, que callaron al segundo. Mientras que a uno le pareció genial, a la joven no tanto. Era algo nuevo y eso le asustaba, le podía la inseguridad. Pero, al final, gracias al apoyo vital de estos, la joven artista pudo romper sus muros y embarcarse en esta aventura, convirtiéndose en la voz de la banda, a la que llamaron Lux Naturans.

Composiciones con cuerpo y alma

Debutaron ese mismo año, lanzando su primer single: Leave me alone. Esta canción, escrita en inglés, está inspirada en una vivencia personal de Olalla. Se trata de una historia de amor poco habitual, no es la típica de la joven que llora porque el chico del que está enamorada no le corresponde. Para ella, supuso liberarse de una persona que no le hacía bien, que se había convertido en una tara en su vida personal: “Estaba súper pillada de un chico que me sacaba cinco años. Era súper artista, súper snob y un poco difícil. Había que tirar mucho de él y no ayudaba mucho a los demás. Acabé hasta el coño y saqué la canción para que me dejase en paz”.

En 2019, siguieron la línea intimista de la anterior y publicaron su sencillo We all have a monster sleeping behind our hearts. La cantante vuelve a abrirse emocionalmente y relata una mala experiencia de su infancia. En el colegio, una de sus compañeras la fastidiaba y molestaba haciéndoselo pasar fatal, pero ella nunca conseguía plantarle cara. Acumulaba toda la rabia y la ira y la guardaba. Eso le creó un lado oscuro, un pequeño monstruo cargado de sensaciones negativas. A veces, este le incitaba a ir por el mal camino y estallar, pero se resistía. Esa capacidad de poner la otra mejilla le demostró lo madura que era para su edad.

Olalla cantando en concierto.

 

La artista asegura que componer una canción que transmita es tan complicado como crear un cuadro. Conlleva mucho esfuerzo y dedicación. No le gusta que comparen sus temas con otros porque considera que no existen mejores ni peores. Tampoco se pueden tratar como simples productos de supermercado, de los que hay mil iguales. Cada canción es única para su autor y ella valora mucho sus letras porque han salido de ella, son el reflejo de su interior.

Considera que es importante cantar sobre todos los temas y causas sociales. La Verdad es su tema más desgarrador. Inspirado en el caso de anorexia de una amiga cercana, habla sobre la dura realidad que viven las personas que padecen una enfermedad mental y del estigma social que existe. Aunque suele sentirse más cómoda expresándose en inglés, decidió escribirla en español para que el mensaje de su letra fuera explícito y calara dentro:Te olvidaste de ellos cegado en tu realidad. Ellos también van al cielo y acarician su verdad”.

Un estilo libre de etiquetas

Medios como la revista Mondo Sonoro o el Periódico de Aragón no se ponen de acuerdo a la hora de definir su estilo musical: de urbano y alternativo a folk electrónico. La verdad que es difícil clasificar al grupo y ellos lo saben. Prefieren que no se les encasille y se autodenominan como un grupo experimental. Les gusta mezclar sonidos, jugar con las melodías, tener diferentes influencias.

Su música supone un soplo de aire fresco en el presente panorama musical dominado por lo comercial y el reggaetón. No se interesan por estas tendencias musicales, las consideran un ruido al que nos hemos acostumbrado.

Sin prisa, pero sin pausa

A pesar de ser un grupo joven sin una larga trayectoria a sus espaldas, han cosechado ya un éxito notable. Del tercer puesto en el certamen Interpeñas Pop y Rock 2018 al segundo puesto en el Ambar Z Music 2018. Así fueron dando pequeños pasos hasta que finalmente, en 2019, lograron convertirse en los ganadores, de entre 135 propuestas participantes, de la sexta edición del certamen Talento Ribera. Este triunfo les llevó a actuar sobre las tablas del festival Sonorama Rivera, considerado uno de los más importantes a nivel nacional. Para la banda, esta experiencia fue muy enriquecedora, ya que compartieron escenario con otras bandas novatas como ellos y eso les ayudó a crecer.

Del espacio de Las Armas o telonear en El Teatro de las Esquinas a actuar en la famosa sala Wharf 73 en Madrid o el Carrefest de Sevilla. Poco a poco, consiguen expandir su música más allá de las fronteras de nuestra comunidad. A finales del año pasado, Radio 3 les brindó la oportunidad de dar un concierto y retransmitirlo en directo en sus plataformas. Esto les hizo obtener una gran difusión y ganar seguidores en sus redes sociales.

Aunque están orgullosos de todo el éxito cosechado, el que consideran su mayor logro llegó el pasado verano: situarse como artistas confirmados en el Festival Internacional de Benicassim (FIB). Esta edición del evento en la que participaron congregó, según calcularon los promotores del mismo, a más de ciento diez mil personas.

Olalla confiesa que, aunque en cierta medida se dedica al espectáculo, es una persona bastante tímida. Cuando no se encuentra cómoda en un ambiente se bloquea y le cuesta relacionarse. En sus clases de universidad, reconoce ser la típica que se esconde detrás del compañero de delante para que el profesor no le pregunte. O aquella que en las presentaciones orales escupe su parte del texto muy rápido para callarse cuanto antes.

Sin embargo, cuando actúa es algo diferente. Es como viajar a un mundo paralelo en el que se respira una atmósfera especial. El público está sumergido en esta y siente que conectan con sus letras. No le cuesta expresarse. No se siente juzgada. Su compañero y amigo Nacho asegura que es algo mágico: “todos giran en la misma órbita que ella”.

Olalla
Lux Naturans en concierto.

 

Aunque suene paradójico, no busca la fama, jamás se vendería por ella. Asegura ser auténtica por naturaleza, como sus letras. Si se disfrazara o no actuara tal cual es, sus composiciones parecerían falsas, no conectarían con el público y caerían en la superficialidad que tanto odia. No le obsesiona la imagen que da en las redes sociales. Tampoco le preocupa estar a la moda o no. Abraza la sencillez y la comodidad como estilo.

Ampliando sus horizontes en nuevas direcciones

El último lanzamiento de la banda, Gambardella, cuenta con una melodía dance poco habitual respecto del estilo al que nos tenían acostumbrados. El nombre del sencillo está inspirado en la película favorita de Olalla, La Gran Belleza de Polo Sorrentino, de cuya banda sonora también recogen sonidos para la mezcla del tema. Su videoclip, que cuenta con casi veinte mil reproducciones en YouTube, representa una lucha de emociones. Una chica se encuentra en su habitación y va experimentando sensaciones que la llevan de la tristeza al puro éxtasis. Combina imágenes cotidianas con otras que parecen visiones caleidoscópicas que van atrapando nuestra mirada. Las influencias estéticas en las que se fijaron para su realización fueron muy variadas: la artista canadiense Petra Collins, la cantante y compositora islandesa Bjork, el dúo de diseñadores Fecal Matter y la famosa serie teen de HBO, Euphoria.

Una de las claves para la vocalista es nutrirse de conocimientos que rodean la creación de un proyecto musical desde el proceso creativo y la grabación hasta la producción, mezcla y publicidad de este.

Actualmente, trabajan en un nuevo disco. La cantante adelanta que este contará con más canciones en español y mezclas de sonidos experimentales. Pero, por desgracia, habrá que esperar hasta finales de año para poder escucharlo.

La joven artista no quiere ponerse límites, por lo que este año empezó a trabajar también por su cuenta, sacando temas fuera de la firma de Lux Naturans. Confiesa que necesita seguir avanzando, no quiere estancarse y centrarse solo en un proyecto. Esta decisión, aunque sorprendiera a los otros integrantes del grupo, no causó conflicto entre ellos: “Al principio nos chocó un poco, pero le aconsejamos y ayudamos en todo lo que podemos. Nos envía el material y le damos nuestra opinión. Somos un equipo”, explica Jorge Bergua.

Este mes de abril vio la luz su trabajo en solitario, Alqma, una verdadera oda a su entorno. Acompañada de un ritmo urbano, canta acerca de las personas que quiere y la tranquilidad que estas le aportan en situaciones complicadas. Para ella, no existe mejor forma de expresar sus agradecimientos que transformarlos en notas y acordes.

También, se ha adentrado en el mundo de las colaboraciones. Ha lanzado el sencillo Me tengo que ir junto con su amigo y músico Lostin Milo. Aunque no quiere desvelar nada, asegura que tiene más proyectos en mente con este artista de letras callejeras.

A pesar de que piensa que labrarse un futuro sólido en la música lo consiguen pocos artistas tras muchos años, no desiste. Sabe que no hay nada asegurado, que está lleno de incertidumbre y muchos interrogantes. Pero no piensa detenerse, es su momento de ir a tope a por ello. No quiere pensar en un plan B, aunque sabe que dedicarse a la psicología siempre será una opción. Mientras tanto, utilizará su tiempo y ahorros en perseguir su sueño.

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