De península a península (Primera Parte)

Fernando Domínguez Pozos//

Entre la península de Baja California (noroeste de México) y la península de Yucatán (sureste de México), existe una distancia promedio de 2.784 kilómetros, los mismos que en auto representaría un viaje de 45 horas, mientras que en un vuelo directo de la ciudad de Tijuana a la ciudad de Mérida equivale a 4 horas con 10 minutos, sin considerar la diferencia horaria entre el tiempo del Pacífico y el horario del Centro de la Ciudad de México que también aplica para la península yucateca.

Ambas penínsulas cuentan con las fronteras que marcan el inicio y el fin de la república mexicana, por lo que su posición geográfica, su diferencia horaria e incluso su historia construyen dos realidades que se oponen y se complementan en la construcción de lo que significa ser mexicano. En el noroeste de México, la inmensidad de las montañas y sus valles son el resguardo perfecto de tímidas comunidades indígenas como los Kumiai, mientras que en el sureste de México, grandes construcciones de la época prehispánica conservan la narrativa de una comunidad que sigue vigente a través de su lengua y vestimenta, siendo el objeto de deseo de locales, pero sobre todo de extranjeros y es que la cultura maya, al día de hoy sigue maravillando a sus visitantes.

Mérida, es conocida como una de las ciudades más seguras del país. Los trazos largos de sus avenidas, así como lo plano de sus calles angostas conforman una ciudad ideal para caminar. Un par de tenis o zapatos cómodos, una ligera sudadera o suéter, y el deseo de recorrer calles que te transportan a épocas coloniales y prehispánicas en una misma localidad, son el escenario perfecto para visitar caminando, aún en época invernal, a la región que albergó a una de las civilizaciones más importantes para la humanidad: los mayas.

Posteriormente se convirtió en una de las zonas de mayor plusvalía de la época colonial, tal como el impresionante Paseo Montejo deja entrever en sus casonas, camellones, vitrales y detalles que transportan a todo visitante en el tiempo, dejándolo escuchar los sonidos de otra época, donde carruajes recorrían las calles adoquinadas, así como la música de baile se escuchaba en las mansiones y casonas que hoy albergan restaurantes de estándares de alta gastronomía, tal vez como un sinónimo de que la burguesía, hoy a través de la gentrificación, desea reapropiarse de aquello que está la vista de todos, pero al alcance de unos pocos. 

Artesanía Mérida
Artesanía Mérida

En este contexto, Mérida sigue siendo una de las regiones más ricas de México, pero no sólo hablando de capital económico, sino por su capital cultural, que se percibe y visualiza en su artesanía, vestimenta, lengua y particularmente, su única y original gastronomía. En el primer cuadro de la ciudad, donde decenas, sino centenares de locales ofertan guayaberas y ropa típica yucateca, se encuentra uno de los sitios gastronómicos más representativos, denominado Museo de la Gastronomía Yucateca, espacio que se encuentra en la calle 62, donde un edificio de color colonial se acompaña de una placa de metal que dice Restaurante, invitando a turistas y locales a ingresar por un zaguan, que te lleva al interior de un verde, fresco y cálido jardín donde mesas se entrelazan con la flora de la región, mientras meseros danzan con charolas que se resaltan por enormes jícaras que transportan alimentos tradicionales. 

Jícaras
Jícaras

Panuchos, salbut, papadzul, empanadas de queso de bola, sopa de lima, joroches, crema de chaya y kibis son algunos de los platillos tradicionales que van y vienen a cada una de las mesas que se encuentran entre los arcos, salones y jardín de esta casona antigua donde hoy se sirven platillos hechos con los detalles de la auténtica cocina yucateca y, presentados con un toque de la alta cocina que es propia de una región tan turística como es Yucatán. El bullicio del lugar, el aroma de su cocina, los colores de su jardín y lo cálido de su edificio, hacen del Museo de la Gastronomía Yucateca un sitio magnífico para comenzar la visita a esta hermosa región, para dialogar con locales y foráneos, pedir comida al centro, deleitar el paladar y el alma. 

Panuchos (comida de Mérida)
Panuchos (comida de Mérida)
Kibis (comida de Mérida)
Kibis (comida de Mérida)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el mismo recinto, en un pequeño pero singular espacio se presenta un mini museo, donde es posible encontrar una breve historia de lo singular de la gastronomía de la región, tal vez lo pequeño del lugar, obedece a que las visitas y experiencias de museos, tours y experiencias de esta índole están reservadas para espacios como Chiche-Itza, Uxmal, Valladolid o el Museo del Cacaco (o Chocolate), donde la vivencia es más profunda y auténtica en regiones que están cerca del urbanismo de la ciudad de Mérida, pero a la vez inmersas en regiones y comunidades donde aún se preserva la esencia de la cultura maya.

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