Desde el otro México. Tacos de Armando
Sonora, estado del noroeste de México, es considerado por propios y extraños, como la entidad donde se produce y consume la mejor carne (roja) del país. Todo sonorense ante el cuestionamiento de ¿dónde consumir los mejores tacos?, siempre te responderá que en cualquier carreta, changarrito, restaurante o taquería podrás disfrutar de carne de alta calidad. La ciudad de Hermosillo, capital de Sonora tiene entre sus atractivos turísticos el tema gastronómico, ya que todo habitante de esta localidad te sugerirá diferentes espacios para comer tacos, señalando siempre que son los mejores o al menos lo mejor en relación al costo y producto.
// Fernando Domínguez Pozos
Desde Tijuana a Hermosillo, el viaje en avión es tan breve que las propias azafatas recién han finalizado de dar las indicaciones sobre qué hacer en caso de un siniestro, cuando ya han comenzado a pedir que coloquemos correctamente los respaldos de asientos porque el descenso ha comenzado. Un vuelo de poco más de una hora de duración, conecta a dos estados donde el buen comer y el pacífico son parte de su esencia. En Hermosillo, los caminos son extensos, sus avenidas amplias y en gran parte solitarias, rodeadas por extensas montañas que con el atardecer de este lado del mundo toman un color naranja que embellece las enormes piedras de esta noble región. La vida sonorense contrasta con el bullicio del centro sur de México, el ritmo acelerado y en ocasiones asfixiante del resto de México, encuentra en Hermosillo un breve espacio de cadencia, tranquilidad e incluso inspiración.
Caloncho, músico de origen sonorense refleja en sus letras y ritmos esa cotidianidad de “amanecer con ganas de amanecer”, ya que la serenidad de los amaneceres en los meses de febrero-abril en Hermosillo permiten a visitantes y locales disfrutar de las bondades de encontrase en una región bendecida por su ecosistema. Por supuesto, cuando el verano se acerca y las temperaturas se incrementan, en los meses de junio a agosto, el discurso cambia, lo agobiante de sensaciones superiores a los 50 grados centígrados complican el andar a pie, pero firmes como su gente, los sahuaros, se desplieguen entre calles y avenidas, como un símbolo autentico del desierto de Sonora.

En una auténtica analogía del Sahuaro, Armando y sus tacos han crecido de un pequeño y local negocio hasta un espacio gastronómico de reconocimiento internacional, donde se sirven tacos de cortes de carne de auténtica calidad y frescura. Taco rasurado, de papada, de tripa, mixto (tripa y asada) o por supuesto el taco de casa “Taco Armando”, son parte de una carta breve pero sustancial, en cuanto a la calidad de cortes que sirven en un restaurante que ha dado frutos en otras zonas del propio Hermosillo e incluso migrado y colocado como un auténtico Sahuaro, en la colonia Roma de la Ciudad de México.

La experiencia en la matriz y origen de la fama de Armando, es algo que un visitante de la ciudad de Hermosillo, no puede dejar pasar. Desde que abordas el uber y, ubica el lugar a dónde te diriges, te felicita por tu elección. A tu llegada, un lugar estéticamente agradable y aromáticamente reconfortante te recibe, al tiempo que una hostess te acompaña a tu mesa, recomendado un aperitivo o una entrada. Si eres un visitante de primera vez, debes pedir una orden de papada salseada, acompañada de una salsa agridulce, que te prepara para el verdadero placer y, por supuesto pedir una cerveza fría que sea el maridaje perfecto.
Posteriormente, el taco rasurado y el mixto, son dos opciones que difícilmente dejas pasar. Ambos son colocados sin otro elemento que la proteína misma, ya que los condimentos se encuentran en una mesa central, donde salsas, chiles toreados, queso, limón, y otros productos están dispuestos para que decores el platillo que estás por disfrutar. Mientras la comida y el ambiente se combinan en perfecta sintonía, cuando das el primer bocado a ese corte sonorense, entiendes el orgullo que toda aquella persona originaria de la región tiene al hablar de su ganado y su comida, ya que es un placer difícil de compartir en palabras, pero gustoso de experimentar con el paladar.

La visita a los Tacos de Armando, es tal vez breve, si estás de paso, pero repetible si alguna vez el camino te lleva de nuevo a Hermosillo. El noroeste de México tiene esa singularidad de resguardar tesoros en el desierto, en las montañas o sus playas. La gastronomía está celosamente cuidada, por eso cuando algún viajero transita por este otro México, debe disfrutar de pequeños lugares que sorprenden con experiencias irrepetibles.


Me iba ya mismo a comer uno de esos tacos deliciosos.