Cala Vento en Zaragoza y el principio de incertidumbre musical
Aitana Enciso // @aitanaem
Imagen de portada: Jal Issa // @jallux_
Este febrero de 2025, en Zaragoza, a los múltiples cambios en equipamientos culturales y de ocio que comenzaron el año pasado se añade el cierre efectivo desde enero del Centro Musical Las Armas. El centro no sólo acogía conciertos, sino que, mediante una gestión con parte municipal pero impulsada en realidad por pequeñas empresas en distintas épocas, incluía también formación musical, cursos de sonido o audiovisuales, proyecciones de cine con música en directo y al aire libre, o mercados de artesanía, ropa y productos ecológicos junto a varios comercios en locales aledaños con voluntad artística. Desde el cierre se han convocado reuniones de asociaciones y vecinos del barrio, preocupados por el cese de actividad y que quieren poder decidir qué va a suceder con el equipamiento e intentar que se mantenga abierto en un futuro con la misma finalidad.
Al caso de Las Armas se añade a una tendencia clara de los últimos años, por la que por desgracia han ido cerrando salas musicales con actuaciones en directo, o se ha dificultado mucho la labor de programar durante el año a las que siguen abiertas; han desaparecido festivales, eventos y el resultado es que una de las ciudades más grandes de nuestro país tiene una programación similar a localidades bastante más pequeñas, y dista mucho de la que encontramos en Bilbao o en Sabadell, por poner un par de ejemplos.
A pesar de esta situación complicada, de momento todavía se programan conciertos, y Oasis acogió el pasado domingo 16 de febrero el de Cala Vento. Cerraban aquí una gira de 12 días – 12 conciertos – 10 ciudades, para presentar su último trabajo, que empezó con dos fechas en la sala Apolo en Barcelona. Cala Vento son Joan Delgado y Aleix Turon, ambos de localidades de l’Empordà. Ante la imposibilidad de desarrollar su carrera de manera amable en Barcelona, regresaron a casa, y se autoeditan y producen con su sello Montgrí (llamado igual que un monte de esta zona).

Para celebrar sus diez años de trayectoria desde 2014 han sacado Brindis, un disco con versiones de grupos como Fugazi, entendible al haber colaborado en sus inicios con B-Core y que hizo bandera en los noventa del hazlo tú mismo; otras más inesperadas como Lento de Julieta Venegas; o canciones de grupos catalanes como Aixopluc de Da Souza, Pau de Els Pets o la mítica Insurrección de El último de la fila. También han traducido su canción Estoy enamorado de ti de 2016 al italiano, ahora Sono Innamorato di te, con la que abrieron el directo de Oasis.
Aunque muchas canciones de Brindis son muy conocidas y permiten que el público disfrute y las cante, para mí lo más destacable del concierto fue que interpretasen también temas de sus trabajos anteriores: el impecable Casa Linda, Balanceo o Fruto Panorama, destacando Historias de Bufanda, Isla Desierta, Conmigo, Gente como tú o 23 semanas. Este cierre de gira fue un directo muy chulo y divertido, a la altura de las buenas críticas en otras ciudades, o de grupos de su generación y coordenadas similares.
Cala Vento tiene personalidad propia; pero su estilo me recuerda a grupos de Barcelona como Nueva Vulcano, con un planteamiento de hardcore o post hardcore similar, aunque en el caso de Artur Estrada y compañía con letras mucho más ácidas y descarnadas.

Cercanos con el público, con Joan dejando la batería y bajando a cantar hacia el final del concierto y Aleix explicando que era la sexta vez que tocaban en la ciudad, cada vez en espacios más grandes, algo que les parecía muy bonito, es un grupo con algunas vinculaciones con Zaragoza.
En 2021 editaron Teletecho junto a Amaral, que luego apareció en Casa Linda. Ese mismo año también hicieron un EP versionando un tema de Sr. Chinarro, Del Montón ( El mundo según, 2006 ) junto a Mishima que hicieron su adaptación al catalán. Antonio Luque es andaluz pero el videoclip de Del Montón se rodó aquí en Zaragoza hace años, buscándolo podéis reconocer unas cuantas localizaciones, la más fácil la barandilla en la ribera derecha del Ebro. Tanto Teletecho como Del Montón fueron dos de las canciones más bailadas y coreadas de este concierto, que terminaron rescatando una canción de 2016, Abril. Fue un buen directo con mucha energía y con bastante público para un domingo por la noche, a pesar de que el dúo había tocado todas las fechas seguidas y no en semanas diferentes, algo que no se notó y los asistentes lo pasaron realmente bien.
Estoy escribiendo esta crónica cruzando los dedos y pensando que ojalá aumente la oferta, se reconduzca y mejoren las condiciones para programar música de cualquier estilo en la ciudad, sobre todo para el público menor de treinta años viviendo aquí o en poblaciones cercanas, que al final es quien acude a este tipo de ocio de manera más habitual. Para que grupos de cualquier estilo vengan cuantas veces quieran y también sea más fácil que haya una oferta amplia durante todo el año, y no sólo con eventos grandes puntuales un par de meses al año. Estaremos pendientes de qué sucede.

