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Desde el Otro México: Casa del Diablo

Fernando Domínguez Pozos//

En el kilómetro 50 de la carretera libre Ensenada-Tijuana, dentro de la comunidad de la Misión, ubicada estratégicamente a nivel de piso de la carretera federal y con una vista inigualable desde la autopista “Transpeninsular”, se encuentra la denominada “Casa del Diablo”, hogar del norteamericano Tony Wells, amante del arte gótico y provocador-creador de un espacio arquitectónico que resalta aún más al tener como fondo natural la inmensidad del Océano Pacífico. 

Tony Wells, como muchos otros norteamericanos, adquirió un terreno para edificar su hogar a lo largo de la west coast, pero en territorio de México. Los precios y facilidades para que originarios de los Estados Unidos adquieran estas propiedades son visibles desde las Playas Tijuana, perceptibles hasta la zona de Playas de Rosarito y, el resto de la ruta hasta el poblado de la Misión, donde las casas estilo californiano acompañan el trayecto de automovilistas que recorren la península; sin embargo, Wells, no sólo construyó una casa, sino que edificó un sitio que más que habitar ha convertido en un espacio de expresión de su pasión y atracción por el arte gótico, las figuras fantásticas y la estrecha relación de México con la muerte, lo que para algunos resulta aterrador, pero para muchos otros atractivo. 

IMG_2314La casa del Diablo, es la forma coloquial con el que se conoce a este lugar, al parecer recibe su nombre por la imagen de un personaje de color rojo y grandes cuernos que resalta en la parte central de este edificación, que es lo más perceptible para quienes pasan a poco más de 100 kilómetros por hora desde la carretera transpeninsular; sin embargo, ese personaje místico de tonalidad rojiza, es en realidad un Poseidón con cuernos de fauno, quien vigila desde lo más alto el hogar de Wells. Ciertamente, su tonalidad, los cuernos y lo tosco de sus rasgos, ha generado que lo asocien con la noción de diablo o lo diabólico, en esa extraña fascinación de la sociedad con lo malo, tal vez, porque de ello también depende la concepción de la bondad.

Pero, lo verdaderamente malo en toda esta construcción, es el no detenerse a observar en detalle, la construcción de un fanático, quien a lo largo de los años ha acumulado una enorme colección de imágenes relacionadas con el misticismo, religiones, la brujería y en general, expresiones paganas y rituales que en conjunto son muy provocativas, al encontrarse acumuladas en una fachada sin una secuencia lógica y, sí con un motivo singular de estimular a cualquier espectador.

IMG_2307 La imagen -convencional- de buda, ángeles y arcángeles de distintas dimensiones, ataúdes que resguardan con gruesas cadenas a -maniquíes de- brujas, que se mantienen encerradas, dragones, serpientes y catrinas son algunas de las figuras que se encuentran en la primera de cuatro -aparentes- filas de esculturas, pinturas, vitrales y demás objetos que han sido colocados con sumo cuidado y detalle. En una segunda hilera, se encuentra el rostro de una medusa, que ha sido coronada y, que es una pequeña muestra de lo que en el interior de este sitio se puede encontrar. Las gárgolas no pueden faltar en un lugar como este y, desde lo más alto vigilan, -como cámaras naturales- a quienes se acercan tímida y sigilosamente a admirar este recinto. 

La Casa del Diablo, no cuenta con una visita guiada. Al orillarse por el camino de la carretera libre, un estrecho terreno, donde se han marcado con cal espacios para autos es administrado por un habitante de esta región, quien sólo se limita a cobrar cien pesos, para que puedas descender del auto e ingresar al camino que te lleva a la fachada de la casa de Wells; sin embargo, al acceso al interior de la casa, es una aparente cuestión de suerte. Entre las historias que se dan en la región, resaltan la de aquellos que aseguran haber entrado, pero ninguna coincide en un proceso, en un guía o un día o época, lo cierto es que en youtube, algunos creadores de contenido, visitantes o afortunados han logrado grabar y compartir el interior de este hogar que en realidad, es la Casa de un Fauno, quien en su proceso de adaptación ha tomado los cuernos de un cimarrón y observa detenidamente las montañas de Baja California, al tiempo que el Océano lo refresca y, resguarda con cada atardecer.

Casa del Diablo

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