Jan Mayen: La película que Dani Calavera nunca hará
Daniela Maella Botero//
Dani Calavera presentó el pasado jueves 26 de septiembre en la cafetería del Teatro Romano su novela primigenia Jan Mayen, publicada por la editorial MilMadres. Calavera, periodista, crítico cinematográfico, colaborador de Zero Grados y autor multidisciplinar se estrena en la literatura con la erupción de su primera novela, acercando a sus lectores a la magia de una isla recóndita donde se une el Ártico y el Atlántico y como transcurre la solitaria vida de Lucas Domingo allí.
Hace una semana que Jan Mayen fue alumbrado ante la atenta mirada de los asistentes a la presentación del primer “hijo literario” de Calavera, en pleno día internacional de la anticoncepción, nace el primer vástago de MilMadres y un solo, pero prolífico padre, Dani Calavera. Dani decide presentar al mundo a su primogénita novela en la cafetería del Teatro Romano de Zaragoza; siguiendo la estela del origen de esta construcción, que en tiempos de Caesaraugusta fue uno de los lugares de encuentro y esparcimiento social más importantes de la zona, además de ostentar un gran valor como transmisor de valores culturales en la “Zaragoza” del imperio de Tiberio. Lejos de los 6.000 asistentes que cabían en el teatro original, en esta ocasión son casi cuarenta personas las que forman el auditorio del evento, que continúa con la estela romana de seguir enalteciendo la cultura y el entretenimiento pero en esta ocasión no había pan ni circo, solo libros y libertos, celebrando que Dani Calavera ha dado a luz a su primera novela y él también “renace” como autor, explorando por primera vez la literatura, sin perder la esencia de su alma máter que es el cine.

La cita es a las 19.00h, la gente comienza a llegar con semblantes de ilusión y curiosidad, teces sonrientes que rememoran a la emoción de quién conoce a un bebé que acaba de llegar a una familia. Del mismo modo, allegados saludan, abrazan y felicitan a Calavera por engendrar esta historia que siempre ha sido suya, pero que ahora es de todos, en una sala decorada con gusto y librerías llenas de ejemplares variados. Mientras la sala se llena y cada vez quedan menos sillas vacías, los asistentes tienen la posibilidad de adquirir Jan Mayen “en carne y hueso” a Julio Espinosa, escritor, director de Mil Madres y editor de Jan Mayen. Julio, con una sonrisa tranquila, es el encargado de este menester, cerca de dónde en unos minutos se va a producir el encuentro entre el autor y el moderador Miguel Remiro. Enseguida, casi en cada asiento, un libro azul violáceo acompaña a cada persona que se ha atrevido a surcar esta inmensidad que rodea a Jan Mayen, un gran océano (puede ser el vértice entre el Atlántico y el Ártico) que solo pesa 305 gramos y está concentrado en 200 páginas, de las que no sobra ni una gota, ni una letra.

Una vez el auditorio está completo y el ambiente es tan cálido como la iluminación de la sala, da lugar el inicio de la presentación; a pesar de compartir estancia con la zona de la cafetería, la acústica es óptima, los “turistas” que han venido a conocer a Mayen, aguardan con silencio y miradas ávidas deseando descubrir y comer las primeras “migas de pan” que arroja Dani Calavera sobre esta historia que lleva rondando su cabeza desde que tiene uso de razón, pero que no ha sido hasta ahora cuando se ha terminado de formar y ha podido nacer para redimir esta intrepidante historia y a Dani Calavera como escritor, aunque ya tuvo una primera toma de contacto con Estos son los cuentos de isla Mayen.
El encargado de moderar esta presentación es Miguel Remiro, periodista, ingeniero de sonido, músico, creativo y fundador junto a Aurora Martinez de Bosnerau Producciones. Además de ser un hombre del renacimiento como Calavera, muchas disciplinas e intereses; lo más destacable después de verlos en conjunción es que lo que más les une es una amistad y una complicidad excepcionales que se deja entrever durante la conversación y que se intuye desde el inicio de la presentación, cuando Dani inaugura el evento felicitando en público a Miguel por sus recientes logros profesionales y personales, y aprovecha para agradecer su presencia allí como moderador y mecenas crítico del libro, en síntesis es la persona perfecta para ser el maestro de esta fecha señalada.

Miguel Remiro comienza confesando la emoción que le genera el proyecto, explica la dinámica que se va a seguir, primero van a charlar como lo que son, amigos, y alude a las conversaciones que tenían en la radio sobre cine, después se leerá algún pasaje para abrir boca y finalmente se podrá hablar con el autor y firmar el libro. Miguel inicia recopilando muchos de los momentos y proyectos que ha vivido junto a Dani Calavera, ya que les une bastante contexto en común, además de haber sido de las primeras personas en conocer desde las entrañas a Jan Mayen, incluso antes de nacer, cuando pudo leer el primer manuscrito de esta historia a la que le tiene un cariño especial, en sus propias palabras, por los sentimientos que le ha generado, ya que reconoce que es una historia que atrapa y que consigue un efecto hipnotizante que hace días no sentía con una obra literaria. Remiro continúa presentando al autor para todo aquel que aún no le conoce, hace un repaso de su abultada carrera como crítico de cine, cortometrajista, cámara de Aragón Televisión e incluso como actor de doblaje.
Miguel ensalza la trayectoria cinematográfica del autor, ya que es un ejemplo claro “de ese imaginario tan particular y reconocible que entraman todas sus creaciones”. Miguel condensa muy bien la prolífica carrera de Calavera y termina pidiendo un aplauso para el autor, lo que hace ruborizar y reír a Dani. Para todos aquellos que aún no se han topado con los otros retoños creativos de Calavera, y parafraseando a Troy McClure, tal vez le recuerden de dirigir cortos como Greta (2019), Cuantas Bestias (2020), Dativa (2022) o sus artículos en esta revista de corte cinematográfico, ya que Dani además de todas sus facetas también es compañero y colaborador de Zero Grados.
La charla entre autor y moderador es distendida, no es la primera vez que se ven en esta tesitura como compañeros y amigos e incluso en diferentes proyectos. La conversación es cercana y discurre de forma natural, ya que los dos saben muy bien de lo que hablan, uno como creador y el otro como testaferro de esta fantasía que Dani Calavera había atesorado hasta ahora solo para él. Jan Mayen como obra pertenece al género fantástico, aunque se enclava en un territorio real. El homónimo como isla pertenece a un territorio entre el Ártico y el Atlántico, aunque geográficamente pertenece a Noruega, está más cerca de Islandia. No obstante y a pesar de la lejanía, el escritor nos trae a casi 3.300 km de distancia, en una tarde de jueves que saca a más de uno de los asistentes a la presentación de la cotidianeidad y rutina peninsular de un ciudadano de una urbe como Zaragoza.

Dani introduce su proyecto más experimental y su debut literario leyendo la sinopsis de su libro tal cual aparece en la contraportada del mismo, ya que reconoce que está tan nervioso que no se quiere equivocar. Confiesa que se siente disociado: “me veo en tercera persona, no me lo creo, estoy acostumbrado a salir en televisión y en la radio, donde hablo de cine que es donde estoy cómodo y estoy confiado y tranquilo, pero hoy me siento de 1 mm de tamaño, os lo juro, me siento de 1 mm porque todo lo que he puesto en este libro no es personal, es todo lo que a mi me chifla desde que nací”
Dani asegura que es una historia que desde pequeño ha tenido en su cabeza y que ahora existe, y que ese hecho le hace estar abrumado, se dirige al público exaltado reconociendo que el que ahora Jan Mayen sea de todos ellos y de cualquier persona que lo adquiera, le sobrecoge. Visiblemente emocionado, asevera que ve al auditorio como a gigantes de tres metros, y referencia a Lucas Domingo, el protagonista de su ópera prima (literaria), quien también tiene que enfrentar muchas primeras veces, además de “gigantes” a lo largo del libro que se le van presentando. A continuación, lee la contraportada de su primer libro de forma pausada, pero clara, y son los oyentes los que sienten unas palabras titánicas y rompen en un aplauso.

La ovación es necesaria ante tal introducción, la franqueza y desnudez de las palabras del autor calan en los oyentes, ya que el padre de Jan Mayen enarbola los primeros minutos de la presentación con el corazón en la mano, reconociendo la inmensidad del proyecto, los nervios propios de aquel que hace algo por primera vez y también el orgullo que le acompaña. Dani se desdobla de nuevo con Lucas, cuentan con la misma intrepidez ante la vida y los retos.
Miguel coge el testigo entrevistando a Dani Calavera acerca de cuál es el origen de esta historia en el imaginario del autor, éste cuenta que ha sido una realidad tras una época complicada de su vida, pero que siempre estuvo ahí. Se trata de un compendio de todo lo que le chifla, de situaciones que ha vivido en su vida y de las personas que se han ido cruzando en su camino, según sus palabras. Dani alude a la convergencia de realidad y ficción, como hemos dicho anteriormente, se trata de una historia con tintes fantásticos, pero que cuenta con inspiración e influencias basadas en hechos y situaciones autobiográficas, además también se trata de un territorio real, es por ello que Calavera ha hecho un exhaustivo trabajo de campo y conoce bien todos los detalles y entresijos de la ubicación que existe en el norte de Europa, y en la que durante solo tres meses al año viven trabajadores e investigadores, ya que vivir ahí resulta complicado por sus condiciones geográficas y meteorológicas.

El escritor deja claro que desde siempre supo que la historia debía transcurrir en un sitio tangible y que existiese, asegura que admira mucho la capacidad de otros autores para crear mundos imaginarios tan completos y desarrollados, pero para él resultaba mucho más interesante ambientar la historia en un espacio auténtico, y tras investigar numerosas islas del norte de Europa, Jan Mayen fue la elegida, cumplía con todos los requisitos que tenía en su mente: nadie había escrito sobre ella, pero además le pareció un nombre muy bonito, todavía más cuando halló que la isla se llamaba como la mujer del descubridor de la isla en el s. XVII.
Calavera queda tan embelesado con este lugar recóndito que le impacta el hecho de que nadie se haya hecho eco de ella antes, confiesa en tono jocoso que incluso durante la gestación del libro le apremiaba la publicación de éste, ya que le preocupaba de que alguien se adelantara a publicar algo sobre la isla o incluso pudiesen “quitarle” el nombre. Reconoce que ahora que tiene la tranquilidad de que nadie le ha precedido, bromea con que solo le queda viajar a Jan Mayen, aunque reconoce que la logística del emplazamiento no es sencilla, requiere de muchos esfuerzos económicos y de organización, así que de momento es una utopía, pero no lo descarta, haciendo reír a todo el público con la naturalidad y cercanía de su discurso.
Una vez expuesto el arduo contexto físico de Jan Mayen, Miguel retoma el turno de palabra preguntando a Dani acerca del contexto subjetivo, le pregunta sobre sus influencias artísticas y qué inspiración de sus autores referencia ha tenido para terminar de construir su primera novela. Miguel se atreve a hacer una apuesta según lo que ha podido intuir tras la lectura de Jan Mayen y reconoce “posos de Lovecraft, en cuanto a lidiar con poderes más allá de la humanidad, pinchazos existencialistas y filosóficos entre sus páginas.”
El periodista admite la presencia de teorías filosóficas entre sus párrafos, dado que esta rama es una de sus favoritas por el multiperspectivo de ideas que expone y la amalgama de tipos de pensamientos que puede albergar un solo ser. Calavera reconoce que Lovecraft es uno de sus referentes, puesto que adora reflejarse en el espejo de este autor, la necesidad de clímax constante que erige en sus obras y la avidez de conocer más que despierta en el lector, es ese el sentimiento que quiere despertar en los lectores de Jan, que a todo aquel que le llegue esta aventura isleña, no pueda parar de leer.
En el repaso que hace Calavera sobre sus referencias, no puede pasar por alto a sus dos escritores estandarte, Roal Dahl y Michael Ende, en ese orden. Miguel enlaza el reconocimiento de Dani a estos escritores cumbre en el género fantástico y alude a Los cuentos de Isla Mayen, un “metalibro”, una obra real dentro de este tomo fantástico. Ambos saben a lo que se refieren, la compilación de cuentos que comentan, se trata de un compendio de historias que durante mucho tiempo recopilaron los vigilantes de Isla Mayen, durante sus temporadas de soledad en la isla donde dejaron plasmados sus sentimientos, ideas y reflexiones desde diferentes puntos de vista. La inclusión de este concepto reafirma que Dani Calavera es un autor al que le atrae la diversidad de imaginarios que puede albergar cada personaje o en este caso, cada persona, respecto a una misma localización o concepto. No descarta, llevar esta obra ya existente a otros soportes y recuperarla para tratarla en otro formato y desde su plano.
En este punto de la presentación, el auditorio solo desea conocer más acerca de los entresijos de Lucas, Jan Mayen y todo aquel que ha podido pisar la isla, ya sea de forma real o ficticia. Calavera ofrece breves pinceladas acerca de este tema porque no quiere “hacer spoilers” y que cada lector interprete a este “personaje inanimado”, pero muy vinculante que es el libro de Los cuentos de Mayen. Remiro respeta al autor y reanuda las preguntas, cuestionando acerca del resto de personajes que interactúan con Lucas Domingo. Calavera aprovecha para aclarar que Lucas no está inspirado en él mismo, pero sí que alberga detalles y características relacionadas con él; asegura que Lucas Domingo sería la persona a la que admiraría si fuese tangible.
El protagonista de la tarde aprovecha para hacer un repaso de los personajes que componen Jan Mayen, haciendo especial mención al villano de la historia que es Sergéi y parafrasea a su amigo Guillermo Sanz, que se encuentra entre los asistentes, quien le dijo una frase que no puede olvidar: “En esta vida hay pocas cosas mejores que un buen villano” y reconoce que lo ha “basado en una de las caricaturas villanescas más guay que ha visto en su vida”. Continúa hablando sobre los padres del protagonista, asegura que no están basados en sus propios padres, menos mal, aclara.
Aunque sus progenitores reales están reflejados en otros personajes, muestra de ello es el nombre del vigilante que precede a Lucas, se llama Joaquín, como papá Calavera, y es que Dani hace una afirmación con la que personalmente no puedo estar más de acuerdo. En cada creación que saca adelante, un personaje se llama Joaquín, y es que es un nombre que se está perdiendo, como nieta de un Joaquín, me parece toda una hazaña intentar preservar este nombre en cualquiera de sus legados. Además de Joaquin, también hay trazas de Esther y Sara, que son su madre y su hermana, quienes se ven representadas en otros personajes. Dani asegura que todos los personajes tienen un poquito de algunos seres que han pasado por su vida, y aprovecha para hacer un homenaje a su tía Berta, uno de los seres más puros que ha conocido en su vida, asegura. Berta está presente en la novela a través del personaje de Casilda, un calco de su tía que alberga todos los detalles que la hacen ser como es. Fue la propia Berta la que bautizó a Casilda, cuando Dani le preguntó que si no se llamase así, cómo querría llamarse.
Casi en el ocaso de la presentación, y tras un resumen breve de los personajes de la novela, Miguel retoma la referencia anterior que se ha hecho a Lovecraft y menciona que el “clímax constante que tiene la novela”, rememora a un estilo puramente cineasta. Miguel, como consumidor audiovisual y conocedor del rodaje vital y conceptual de Dani Calavera, considera que en algunos puntos Jan Mayen le rememora al cine, por el ritmo, la narración fragmentada e incluso por la división de capítulos, que a Miguel le evocan al séptimo arte. Incluso ejemplifica y argumenta su opinión, asegurando que como están descritas algunas localizaciones, parece que se tratan de fotogramas o de planos muy bien construidos.
Dani Calavera, para sorpresa del auditorio, “rompe el raccord” con la respuesta que los que le conocen, esperaban. Dani asegura con total firmeza que Jan Mayen es la película que nunca hará. “Soy demasiado cabezón, soy demasiado indisciplinado. Conozco la industria del cine desde que estoy con el tema de los cortos, y no me gusta. Me encanta el cine, pero odio profundamente la industria, no me llevo nada bien con ella”. Dani sigue desarrollando su respuesta dando a entender que esta historia es tan importante para él que no quiere mezclarla con el cine, pero anhela su existencia de esta forma. Vuelve a repetir con total convicción que Jan Mayen es la película que nunca hará y a su vez ratifica a Remiro, explica que los capítulos están ordenados como si fueran el montaje cinematográfico y leerlo es como ver la película que nunca existirá. Remiro había intuido correctamente desde la lectura de Jan Mayen la intencionalidad y la línea editorial de su compañero Dani Calavera.
Casi al final de la charla y muy bien traído, Miguel Remiro saca a la palestra el final de la novela y la importancia que alberga para el contenido del libro y para el que contiene el ejemplar en sus manos. Dani cuenta a todos los presentes, que en su cabeza al principio, toda la historia iba a girar en torno al final, el cual tenía muy claro desde el principio y era uno de los núcleos de la historia, pero desde que se decantó por ejecutar esta utopía literaria y conforme se iban incluyendo cambios o novedades, inevitablemente el final también fue sufriendo variaciones, aunque no se ha desligado de la importancia global que tiene en la historia. Dani cree que va a ser uno de los momentos clímax de su obra y que en cada lector va a estallar de una forma distinta. Aprovecha para pedir que no se destripe el final, para él es de suma importancia esta parte, puesto que es una revelación de todas las “migas” que se han ido dejando en capítulos anteriores, e incluso se ilusiona con la idea de que alguien, tras la primera lectura y el impacto final, se plantee releer el libro para percibirlo con otra perspectiva.

En este punto de la presentación, Calavera tiene a todo el público en el bolsillo y con hambre de comerse esas migas y el pan entero, las sensaciones que se perciben en el ambiente es de que la gente quiere coger a Jan Mayen por el lomo cuanto antes y adentrarse en este escenario mágico, pero real. Dani, con su gesto amable y sonriente, hace reír al auditorio cuando se reconoce orgulloso de algunos de los pasajes del libro, incluso bromea con que no se cree que algunos fragmentos hayan sido de su propia cosecha.
Miguel encara los últimos minutos de la charla diciéndole a Dani que quiere que siga escribiendo, de esta forma pregunta si Isla Mayen, será una fantasía llevada a otros formatos, ya que es el culmen de su imaginario. Por otro lado, entona la pregunta que nos hacemos todos en la sala: ¿Qué nos depara a nivel artístico este profesional multidisciplinar?
El final de la charla no es tan sorprendente como el de Jan Mayen, lo increíble habría sido que Calavera con su creatividad y talante, no estuviese trabajando en otros proyectos. Dani tranquiliza sin saberlo a los asistentes y con la naturalidad que le caracteriza reconoce que desde que sabe que Jan Mayen iba a ser publicado, ya tiene escrito un libro entero, otro empezado y dos que se están gestando en sus entrañas, y que en un futuro verán la luz, para quedarse en la posteridad y seguir aumentando el “bestiario” y legado de Dani como cortometrajista, periodista, actor y ahora también escritor.

Como broche de oro, Remiro lee un pasaje del libro que continúa siendo un aperitivo para los presentes, para luego dar paso a una ronda de preguntas previa a la firma de libros. Entre las interpelaciones del público destaca la sorpresa que ha generado en los asistentes, la rotundidad con la que Calavera afirma que Jan Mayen es la película que nunca hará, una de las asistentes le pregunta que quién dirigiría su obra en caso de ser llevada a la gran pantalla. Calavera vuelve a estar seguro de sí mismo, sabe quién no la dirigiría y alude a Bayona y bromea denominandolo como un director mercenario, el auditorio ríe de forma unánime ante esta declaración. Las preguntas siguen sucediéndose, incluso en forma de petición. Otra asistente pide un formato de Los cuentos de Mayen en físico e incluso se debaten temas como la soledad o la paz en solitario.
Dani Calavera habla con el corazón en la mano y responde con sinceridad, le encanta estar solo o acompañado de Pilar, uno de sus pilares con mayúscula, junto a su familia. Siguiendo la estela de sus relaciones personales, aprovecha a saludar a todos los asistentes que conoce y que forman parte de su círculo y termina la ronda de preguntas agradeciendo la asistencia y el apoyo: “Yo os quiero decir a todos que gracias, joder qué guay, qué guay que estéis, muchas gracias por estar aquí, de verdad que me hace mucha ilusión […] Tengo mucha fe puesta en este libro, mucha fe, espero que al leerlo os transmita algo poderoso o algo que os pueda sobrecoger un mínimo, tanto si es así como si no es así, hacédmelo saber y estaré encantado de hablarlo y por supuesto encantado, de que lo compartáis por ahí, muchas gracias chicos“.

Tras este “mea gratia”, el auditorio rompe a aplaudir y a reír y se abre la veda de los abrazos, las dedicatorias y el reencuentro entre autor y lector, entre amigos y artista. Dani se posiciona en la mesa, presto a firmar los ejemplares previamente comprados a Julio, la fila no tarda en formarse y entre los asistentes que esperan, muchos no se pueden resistir a abrir la compuerta de Jan Mayen, y adentrarse en las primeras olas de lo que es una gran marejada azul violácea. La sala de la cafetería del museo del teatro romano de Zaragoza, de repente parece una sala de visitas de un hospital de neonatos. Ha llegado para quedarse y para ser el primogénito de lo que se intuye va a ser una familia numerosa.

Su nombre es Jan Mayen, hace una semana vio la luz y llegó al mundo para unos cuantos que no se quisieron perder su incursión en la realidad y desde el pasado lunes 30 de septiembre ya es de todos y está disponible en todas las librerías. Es medicinal, aunque en su prospecto las indicaciones respaldan que no hay contraindicaciones, es una lectura que hay que poner en alto, pero al alcance de todo aquel lector que esté dispuesto a anestesiar su imaginario con una monodosis de fantasía y escenarios mágicos. Un manual técnico del imaginario de Dani Calavera que como él dice, ha “vomitado” desde lo más profundo de su ser para no dejar indiferente a nadie y hacer de Jan Mayen un ser inmortal desde su fecundación hasta la eternidad y quitarnos el sombrero de copa ante él.

