La ausencia de los que no nacieron

Sara Jáñez//

La artista y escritora Paula Bonet emerge como una de las principales voces del feminismo en España gracias a Roedores. Cuerpo de embarazada sin embrión, una obra en la que aborda y visibiliza los abortos espontáneos

No te preocupes si no sabes qué consejo darle a una embarazada, los clichés son abundantes: come bien, descansa, haz ejercicio y disfruta de este momento, que va a ser uno de los mejores de tu vida. Pero ¿qué se le dice cuando sufre un aborto espontáneo?: ¡Seguro que vuelves a tener otro hijo!

Estas palabras se le clavaron como un puñal a Paula Bonet (Villarreal, 1980), la autora de Roedores. Cuerpo de embarazada sin embrión, un poemario con ilustraciones editado por Literatura Random House. Pese a ser una de sus primeras publicaciones escritas,  esta licenciada en Bellas Artes se ha ganado el aclamo de la crítica y se ha convertido en una de las principales embajadoras del feminismo en España. Su relato, personal y crudo, ahonda en las secuelas emocionales que provoca una pérdida gestacional y se une a la escasa bibliografía que, aún en la actualidad, hay sobre los abortos espontáneos.

Bonet narra su propia experiencia en este libro dividido en dos partes: un diario íntimo y un cuaderno ilustrado con roedores. En ellas no busca la compasión, sino hablar de maternidades, en plural, porque hay tantas como mujeres: algunas tienen embarazos perfectos, otras ciertas complicaciones y Paula dos abortos en un año. La obra es un 2×1 que incentiva a cuestionar el modelo de pensamiento imperante. Es una amalgama de literatura y arte que agrieta nuestras creencias para iluminar una realidad oscura y casi desconocida por la que tienen que transitar muchas mujeres.

Sus textos son breves, duros y directos, alejados de la pomposidad de los ornamentos literarios. Hablan de vida y muerte, de miedos y esperanzas. Sus pensamientos retratan a una madre que no sabe qué ha hecho mal y que está obsesionada con volver a quedarse embarazada. La culpa y la perturbación la persiguen mientras explora el verdadero significado de la ausencia y lucha por normalizar una situación tan traumática y silenciada como común.

Bonet aprovecha el despegue del feminismo para dar voz a una realidad que, durante muchos años, se ha invitado a las mujeres a esconder. La literatura sobre los abortos espontáneos es escasa y, aunque Anne Sexton o Blanca Varela ya escribieron algunos versos sobre ello hace un siglo, el desconocimiento sigue siendo profundo. Por ello, la obra de Bonet no es una más. Sus líneas hablan sin pudor de las emociones femeninas -sorprendentemente para muchos, sin sentimentalismos- y de un proceso que hace sufrir a muchas mujeres, pero que hoy en día sigue quedando fuera del discurso público:

“Yo no tuve dolores ni hemorragias.

Mi ratoncita estaba allí quieta,

como una osa silenciosa en hibernación.

Tuvieron que sacármela”.

roedores 2
Ilustración de “Roedores”


Precisamente es a una de sus “ratonas” -el segundo de sus bebés que no llegó a nacer- a quien dedica la segunda parte de este libro, el cuaderno ilustrado que, bajo el título de Roedores, pretendía ser un cuento infantil para la pequeña.

Con una pincelada gruesa y suelta, sin la intención de hacer un dibujo técnico y preciso, la autora retrata a chinchillas, nutrias, musarañas o ardillas. En esencia, a un conjunto de pequeños animales que, además de pertenecer a la misma familia de mamíferos, comparten una serie de características: están en peligro de extinción, tienen una esperanza de vida muy corta y paren a unas crías que no pueden sobrevivir sin su madre. Todo vuelve a girar en torno a la maternidad frustrada por la muerte. Queda claro que lo que iba a ser una historia para niños ya no lo es.

La obra se dirige a una sociedad que le sigue dando la espalda al dolor -sobre todo si es femenino-, que lo oculta bajo el bombardeo de mensajes optimistas -como el famoso ya tendrás otro hijo– y que se refugia bajo el “lo que no se nombra no existe” de George Steiner. Bonet escribe y dibuja para dar voz a ese silencio, para entenderse y entendernos, para compartir su experiencia y la de otras muchas que se han tenido que enfrentar a la pérdida involuntaria de su bebé. Roedores. Cuerpo de embarazada sin embrión le abre la puerta a la empatía y le da luz a un tema que sigue siendo tabú; plantea la necesidad de nombrar al mundo en femenino y, especialmente, de comprender a todas aquellas mujeres que se sienten madres, aunque su hijo nunca haya nacido.

Ficha técnica:

Título: Roedores. Cuerpo de embarazada sin embrión

Autora: Paula Bonet

Editorial: Literatura Random House

Número de páginas: 48

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