Saturday Night Run: crónica de una 10k en Londres

Manuela Ramos//

El grupo London Midnight Runners se reúne todas las semanas para correr, hacer ejercicio y relacionarse con los nuevos runners de la ciudad. Una manera de que los recién llegados a la capital británica conozcan el centro de la ciudad a un ritmo de 5 minutos por kilómetro.  

Son las 9pm. Sábado noche en Londres. Una gran multitud de gente en la capital británica comienza a buscar formas de pasárselo bien. Todo vale para calentar esta fría noche de febrero: desde unas pintas con los amigos en la taberna hasta ir al club más famoso del momento o incluso correr una 10k alrededor del centro de Londres. Cualquiera cumpliría con el famoso dicho “noches de desenfreno, mañanas de ibuprofeno”.

Fue a través de Twitter como les encontré. Cuando llego a un lugar nuevo y me siento lonely, suelo buscar en el mundo virtual actividades, sitios que ver y personas que conocer en las ciudades que visito. Desde hace unos años tengo la costumbre de examinar esta red social antes que mirar en Google y de momento me funciona bien. De tuit en tuit di con ellos.

London Midnight Runners es un evento para deportistas que se reúnen a correr por el Támesis de 9 a 11 de la noche. Prometían buen ambiente, deporte nocturno y fiesta después de la actividad. Not bad Eso sí, tenías que ser capaz de correr unos 10km de manera holgada. Ni a mí ni a mi autoestima nos parecía un esfuerzo excesivo. Twitter me brindaba la oportunidad de juntarme con los british y pillar el acento —aunque luego descubrí que no deben de ser runners o no salen a correr de noche y además ¡Era gratuito! Todos sabemos de sobra que el poder de la palabra “gratis” no tiene precio y, no nos engañemos, juega un papel muy importante el que se trate de una actividad for free en una de las ciudades más caras de Europa. Así que me calcé mis zapatillas verde fosforito —ante todo postureo—, mi camiseta de Zero Grados —más postureo aún— y pensé: “Es sábado. Estás en Londres. Todo vale. Saturday night run”. Lo que pasó a partir de ese momento se puede resumir de la siguiente manera: sudor, emoción, ganas, gritos, música en altavoces portátiles, cansancio y satisfacción. Mejor lo veis.

Primeros cien metros. Nos encontramos en la siguiente situación. Pasan de las 22 horas del sábado en Londres y el centro de la ciudad está vivo: turistas paseando, amigos de borrachera, reuniones de empresarios en pubs y mendigos descansando entre los recovecos de los puentes. Nosotros, la crew, viviendo el momento, corriendo con música a todo volumen y motivándonos a seguir. Cada vez más rápido, cada vez más deeper. Para aquellos que nos veían pasar, los observers, era toda una sorpresa ver a casi cien personas a esas horas haciendo ruido, corriendo una 10k, entrenando en ejercicios por parejas y contagiando al resto de la ciudad ese entusiasmo que nos empujaba a seguir y a gritar “CAMOOOOOON”.

Tercer kilómetro. Llegados a este punto, entre la mezcla de cansancio y de motivación debido a la música a todo volumen de los altavoces que los animadores llevan a sus espaldas –con canciones que puedes encontrar en las típicas listas de ejercicio de Spotify– me planteo dejar de buscar planes a través de las redes sociales. Correr es una actividad muy introspectiva que facilita la reflexión pero a mí me vienen sólo tres pensamientos: 1) Estoy corriendo diez kilómetros –que se dice pronto- con varias paradas entre tramos de los puentes más famosos de Londres en los que aprovechamos para trabajar el físico; 2) Estoy conociendo a gente a la que le gusta hacer deporte; y 3) todos estamos disfrutando Londres de una manera diferente. Las expectativas del evento se cumplen. Gracias, Twitter.

Mitad del recorrido. Momento de ejercicio por parejas. Busca un compañero, eres nuevo en la ciudad. Conoce a alguien, vamos. Esta es tu oportunidad. ¿British a la vista? ¡Qué va! Todos somos franceses, alemanes, italianos y españoles. Pero no importa. Vas a hablar una lengua que vale más que mil palabras: el idioma del esfuerzo. El ejercicio es tan duro que no está de más unas frases de apoyo a la persona que acabas de conocer o todas las que se te ocurran: well done, go for it, Yes We Can….  Se acabó el ejercicio. Seguimos corriendo. Rápido. Coge el ritmo y disfruta de las vistas.

Siete kilómetros. Los eventos de London Midnight Runners están dirigidos por un grupo de emprendedores, un diseñador gráfico, una estudiante de fotografía, otra de economía… que decidieron juntarse hace año y medio para correr por amor al arte. En total, forman un leader team de doce profesionales del running que no paran quietos: maratones en Japón, flashmoves en Barcelona, carreras de 50 km en al montaña, ultramaratones… Como para seguirles el ritmo esta noche.

Penúltimo puente. Soy una recién llegada a una ciudad en la que mi mejor amigo es una aplicación móvil llamada citymapper. Es asombrosamente fácil perderse aquí. Y también es muy común escuchar la frase “llevo tres semanas y todavía no he hecho turismo”. Gracias a esos 10 kilómetros de recorrido con los London Midnight Runners, se puede disfrutar de las vistas del famoso puente de Londres que muchos reconoceréis por la película de Harry Potter. Sin duda es una forma diferente de conocer Londres aunque con una pequeña –o gran- desventaja para el postureo: imposible hacer un selfie. No hay tiempo para eso. El ritmo es de 5 minutos el kilómetro.

Último tramo. El recorrido empieza y acaba en el Eye of London. Y nada tiene que ver el comienzo con el final. De las tímidas miradas entre runners del principio a los abrazos, los bailes de celebración, los choques de manos y “well dones” que nos decimos de corazón y con el entusiasmo de haberlo logrado. Reto superado. Y una foto finish con la noria de recuerdo. Lo hemos logrado. ¿Qué más se puede pedir un sábado noche en Londres?

 

Sprint final. Suenan doce campanadas en la torre del Big Ben. Los diez kilómetros alrededor del Támesis ya han acabado. Reto superado. Meta alcanzada. Ahora que todos nos conocemos, nos duele el cuerpo y olemos a sudor, vamos juntos a un bar para celebrar el éxito. También queremos fiesta a ritmo constante, ¿por qué no? Es midnight en Londres. Nuestra hora. Go, runners.


Autora:
Blanca Uson foto Blanca Uson nombre

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Hay tres cosas en la vida que me hipnotizan: la gente, el fuego y Twitter. Y no por ese orden. Adicta al movimiento constante y ansiosa por cumplir sueños. Yo para ser feliz quiero un retuit.

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