Un argentino, dos putas, varios guiris y demasiados catalanes

Diego Lobera y Marta Peiró//

Barcelona Inconclusa es el primer libro de Laureano Debat. Un periodista argentino que afirma no haber sido capaz de ser conclusivo con todos los sentidos que alberga la ciudad condal, la cual entiende como una urbe cambiante y en movimiento, a pesar de los nueve años que lleva recorriéndola. En esta crónica muestra con ingenio la singularidad, la belleza y las incongruencias de la capital catalana.

De apellido catalán pero acento argentino, Laureano, por su físico, podría será alemán, polaco o incluso de l’Hospitalet de Llobregrat. De hecho, por sus antepasados, debería ser  italiano o francés, pero nació en Lobería (Argentina). Según su biografía, por “casualidad”. Según la Historia, por la ola de inmigración de europeos a Argentina en los años 60.

De aspecto elegante y gestos delicados, su altura o el tamaño de sus brazos pueden presuponer una cierta frialdad, que se disipa al escucharle. Mientras hablas, sus ojos claros se fijan en ti sin descanso a no ser que esté retirándose el flequillo , como buscando lo que se esconde más allá de tus palabras. Lejos del chauvinismo, que en algunas ocasiones puede ser el tópico para caracterizar a los argentinos, Laureano no es prepotente ni altivo.

Su acento le precede como carta de presentación. Cuenta que una lluvia torrencial le ha dado la bienvenida, pero que aún así, le gusta lo que ha visto de Zaragoza en el par de horas que lleva aquí. Le guiamos hasta una de nuestras cafeterías favoritas que, por lo que hemos leído de él, sabemos que le hará sentir cómodo. Por sus librerías y sus paredes pintadas con rostros de artistas podría ser cualquier café estándar de Barcelona. El Momo es uno de los mejores lugares de Zaragoza para darle forma a la inspiración con un café, un té o una caña. El primer encuentro es tan cercano que cualquiera podría pensar que ya habíamos coincidido antes.

Conocerle es fácil, y, además, parece encantarle hablar de Barcelona Inconclusa. Su primer libro es un recopilatorio de las mejores crónicas sobre la ciudad condal que ha ido escribiendo durante nueve años para su blog. Recoge su visión de una ciudad que parece no ser todavía la suya, para terminar apropiándose de ella a través de la escritura. Todo lo vivido como inmigrante le ha servido de inspiración: desde arte contemporáneo y arquitectura urbana, hasta trabajos precarios, turismo, esoterismo, deportes y música indie.

Debat cuenta con sencillez en Barcelona Inconclusa lo que encuentra en la ciudad mientras alterna trabajos precarios, reuniones de Herbalife y cursos sinsentido. Toman un especial protagonismo temas como la sociedad de consumo, los atentados terroristas o los barrios del extrarradio barcelonés, asuntos que trata con toda su realidad pero siempre desde la óptica de un constante viajero, adoptando la actitud de cazador aprendida de su referente Martín Caparrós.

Laureano Dabat

A pesar de su aparente timidez, no le cuesta contar intimidades que hacen más rico su discurso, y que le ayudan a dar sentido a algunos de sus textos más especiales. Destaca con una añorante sonrisa la primera crónica del libro, en la que narra su experiencia viviendo con dos prostitutas durante los primeros nueve meses en Barcelona.

—  ¿A qué relato tienes más cariño?

 El de La vida en rouge, el de mi vida con las prostitutas, seguro. Me costó mucho escribirlo. Ahí sólo describo el primer mes de mi vida, pero ahora estoy escribiendo la historia completa de mi vida con ellas.

Sonia y Jimena fueron un gran estímulo creativo durante sus meses como estudiante del Máster de Creación Literaria en la Universidad Pompeu Fabra. Decidió estudiar catalán y consiguió una beca para mudarse a Barcelona, la ciudad que según el escritor se presenta como “la solución europea al problema de los argentinos”. Tal y como rezaba el lema de la revista satírica Barcelona, nacida en Argentina en el año 2001.

Laureano tiene ilusión por comentar sus historias y también por explicar sus métodos de trabajo. El más eficaz: salir de casa con una libreta debajo del brazo. Salir a cazar historias, y apuntarlas para no olvidarlas. Y curtirse de experiencias, para ver en todas ellas algo especial.

Barcelona es mucho más pequeña que Buenos Aires. Yo esperaba que la gente se mirara. Yo, claro, siempre miro a todo el mundo. Soy muy curioso de Barcelona y voy mirando a la gente, a veces incluso, miro demasiado. Curiosidad innata, no sé”, confiesa.

De su curiosidad por no dejar de mirar nunca a Barcelona surgió el blog cuya metamorfosis es este libro publicado por la editorial Candaya. Fue la excusa que necesitaba para no dejar de ser un viajero en la ciudad durante nueve años. Un “antiflaneur, así se define. Y no porque sus crónicas disten mucho de la naturaleza contemplativa del paseante, sino porque su aspecto de explorador argentino queda lejos del bigote burgués de Walter Benjamin y sus pasajes por Berlín.  

Pero Laureano también ha podido mirar “como un barcelonés”. Ha buscado piso, se ha manifestado en bicicleta, se ha rendido a la responsabilidad social de ir al gimnasio e incluso se ha dejado caer por las fiestas mayores de barrios periféricos: “Ciudad Meridiana siempre sale en las noticias por alguna cosa mórbida sobre los pobres. Yo fui un día de fiesta mayor porque esta parte nunca salía en los medios”.

Su etiqueta de “antiflaneur” también se debe a que no puede dejar atrás su profesión de periodista. “En muchas de mis crónicas actúo en reacción a los medios: lo que veía que no salía, iba a buscarlo”. Fruto de esta máxima, surge la crónica sobre Juan Andrés Benítez, el empresario golpeado por ocho Mossos d’escuadra que recuerda los errores que cometieron antes de convertirse en “héroes del 1-O”.

Barcelona Inconclusa presentación

En la crónica llamada “Terrorismofobia”, Laureano volvió a mirar a Barcelona y encontró el miedo en ella. Y también encontró el terror y la angustia que habían sembrado los atentados terroristas del 17 de agosto de 2017. En este momento percibió por primera y única vez que los barceloneses se miraban por la calle. “Me tomé un bus en la mañana y toda la gente, en un duelo general, mirándose entre buscando consuelo y teniendo miedo del otro. Los primeros días había una paranoia: ¿y sí había un nuevo atentado? Podía pasar que el que esté al lado tenga una bomba”, recuerda.

“Hasta qué punto la terrorismofobia se iba a convertir en el monotema de la ciudad”, es lo que plantea al final de esta crónica. Con todo, parece sorprendente lo rápido que las consecuencias de este atentado, si es que las ha habido, han dejado de tener sentido en Barcelona. “Al final, el procés ha acabado sepultando todo esto. Ya no se habla del atentado. Durante los meses duros del procés, el atentado se olvidó, ya nadie se acuerda”.

Debat tiene decidido abandonar temporalmente su segunda casa, Barcelona, para volver a Argentina. Reencontrarse con su tierra natal y viajar por algunos países compañeros de continente como Perú o Colombia. Asegura que necesita echar de menos Barcelona, lo que no sabe es que es probable que también Barcelona le extrañe.

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