Delitos y Cine: un alma terrenal y un amor divino
Autores: Jorge Marco, Julio Beltrán y Pablo Gracia
En el marco de la 73a edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián acudimos a la rueda de prensa del equipo de Los Domingos, el último trabajo de la genial cineasta Alauda Ruiz de Azúa.
La vizcaína ya sacudió el panorama cinematográfico nacional en 2022 con su opera prima Cinco lobitos debido a su extrema sensibilidad y a una mirada libre de todo juicio sobre la familia que retrataba. El reconocimiento y el valor de esta forma de hacer cine no tardó en plasmarse cuando ese mismo año recibió el premio Goya a mejor dirección novel.
Tres años después de este acontecimiento, con otra película y una serie de por medio, presenta Los Domingos, un film que nos permite ser testigos de la aparente normalidad de una familia bilbaína cuyos lazos comenzarán a quebrarse al descubrir que Ainara, una joven a punto de terminar sus estudios en el instituto, quiere ingresar en un convento de clausura como novicia. La noticia, cuanto menos impactante en pleno 2025, comenzará a filtrarse a través de las debilidades, miedos y dudas de todos sus familiares hasta dejar al borde del colapso todo cuanto antes parecía normal. Pero, ¿realmente lo fue alguna vez?

Al ser preguntada sobre el origen del guion, Alauda se retrotrae hasta su adolescencia. Por aquellos años conoció el caso de una chica que tomó la misma decisión que el personaje de Ainara –interpretada por Blanca Soroa–. La idea de una joven que, con toda la vida por delante, se entrega a su devoción religiosa como monja de clausura le pareció radical y difícil de entender. “Tras rodar Cinco Lobitos, vi que era un tema que podía tratar desde la familia. Convicciones que tenemos muy férreas y que un adolescente puede poner en tela de juicio”. Así que comenzó una investigación acerca de la convicción religiosa en nuestros días y que culminó en esta extraordinaria producción.
En cuanto a los lazos de unión entre este film y su anterior obra, la directora afirma que se trata de historias distintas, aunque dentro del universo de la familia. “Aquí se ve la institución de la familia, que muchos concebimos como un refugio de amor y de paz pero que no siempre es fácil que sea así. Los personajes hacen esfuerzos y renuncias por mantenerla”.

Por otro lado, Alauda dice haber intentado construir la película “desde la tensión para que los espectadores luchen entre decantarse por si es un sentimiento religioso real o si viene de alguna carencia afectiva”. “También viene de la complejidad de la adolescencia, donde sientes cosas muy intensas y adultas que puedes no saber de dónde vienen. Te pueden llevar a un sitio que no esperabas”.
En cuanto a la interpretación, la actriz Nagore Aramburu explica que ha encarnado a Sor Lucía “tratando de entenderla sin juzgar, darle realidad y veracidad a esa vocación que sentía el personaje principal. Tenía que ser un refugio para el personaje de Ainara”. La propia directora confirma que el trabajo con los actores es una conversación constante. “Todos tenemos preguntas sobre los personajes y lo vamos descubriendo juntos. A mí me encanta que tengan preguntas”.
Sobre el título Los Domingos, la directora aclara que proviene, por un lado, “de la casi obligación de reunirte a comer con la familia los domingos en casa de la abuela”, y, por otro, “por su significado litúrgico”. Así tenemos un juego de espejos, “un alma más terrenal compitiendo con un amor más divino.” Por último, el título también tiene una referencia personal debido a que, en su caso, “los domingos suelen ser un día de ver cine”.

Respecto a la relevancia temática del film en la actualidad, Alauda afirma que el contexto de vocación espiritual en 2025 “todavía es un tema que puede generar debate, y la película sí que quiere generar conversación y debate, que no combate. Por ejemplo, el otro día veía a Karol G cantando en el Vaticano. Ese es el momento en el que vivimos”. Sin embargo, tampoco cree que este film pueda causar que más gente se acerque a la religión cristiana, de igual manera que “también vemos pelis de gángsters y no queremos ser gángsters. El cine tiene muchas capas de interpretación”.
Por último, la directora revela que ha construido la película “con dos puntos de vista muy extremos: Ainara y Maite –la tía de Ainara, interpretada por Patricia López Arnaiz– y tratando de mantener una distancia, pero también construyéndolos con mucha intensidad. La película termina con la familia distanciada. Y desde la primera versión del guion la película terminaba con Maite. ¿Nos quedamos con el amor terrenal, con el de la incertidumbre?”.

En definitiva, Alauda y su equipo han sacado adelante una obra que va a destacar y marcar enormemente no solo en este festival, sino todo el panorama cinematográfico patrio. La directora vizcaína se afianza como una cineasta eficiente y una guionista excepcional que construye tramas humanas y complejas capaces de atrapar a sus espectadores. El 24 de octubre, en menos de un mes, esta película llegará a nuestros cines y no podemos sino animaros a asistir a la que, sin demasiadas dudas, será una de las producciones más importantes del año.
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