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La Carracla, donde se escriben las historias que importan

Patricia Álvarez Zárate y Raúl Callejero Gabás//

“No me preguntes si amo a mi pueblo, si no lo conozco, si no lo valoro… Si lo dudas, es que no me conoces”. Sofía Álvarez, escritora habitual de La Carracla, creció y vivió durante 30 años en las calles de Luesia, un pueblo de las Cinco Villas que tras la Guerra Civil vio cómo sus casas se cerraban y sus vecinos acudían a la gran ciudad. En 80 años, el pueblo pasó de tener 1638 habitantes a sus 331 actuales. Los servicios de los que han gozado toda la vida se han visto mermados: solo queda un bar, la panadería cerró en 2023, no tienen servicio médico y todos los años hay dudas sobre el ultramarinos y la contrata de las piscinas municipales. Con mucha dificultad, los vecinos del pueblo llevan años luchando por la continuidad de los servicios mínimos necesarios para vivir. Es en este clima de incertidumbre donde nacen diversas propuestas para darle vida al pueblo, entre ellas, la revista cultural La Carracla, promovida desde la Asociación Cultural Fayanás.

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Conchi Martínez, presidente de la Asociación Cultural Fayanás.

La Carracla se publica desde 1996 de forma anual, sin excepciones. Entre sus páginas se escriben las historias, vivencias y tradiciones de los habitantes de Luesia. Un espacio en el que no existen fronteras generacionales ni conflictos vecinales, unidos todos por la experiencia de haber crecido en el mismo pueblo.  “La Carracla nació porque un grupo de vecinos de Luesia quería mantener viva la esencia del pueblo. Nuestra motivación era preservar la cultura local y crear un espacio donde todos pudieran aportar sus experiencias y conocimientos”, Alfredo Miana, redactor de la revista y miembro de la Asociación Cultural Fayanás.  

Dentro de los contenidos de La Carracla encontramos secciones habituales cómo: “la crónica del año”, donde se resumen las actividades más relevantes y diversos acontecimientos ocurridos ese  año; “gentes de Luesia”, en la que se rememora a los vecinos que han dedicado la  vida entera a su pueblo. “Recientemente se publicó un artículo sobre Jonás García, un organista local que ha servido en nuestra parroquia durante más de 70 años.” Según nos cuenta Alfredo, los temas de la revista dependen de los artículos que se reciban, es decir, son los luesianos los que deciden qué cuestiones salen a la luz. Las secciones recurrentes se mantienen porque son muy populares y relevantes entre los vecinos del pueblo.

IMG_3328 Luesia está ubicada en medio de la Sierra de Santo Domingo, conocida por sus verdes parajes, rutas de senderismo y por ser hogar de grandes grupos de aves rapaces, además de contar con una de las pozas más visitadas de Aragón. Esto convierte al pueblo en un gran atractivo turístico para los interesados en la naturaleza, que acuden desde todos los rincones de España a disfrutar de diversas actividades relacionadas con la montaña. En La Carracla lo saben: su sección de deporte y naturaleza es siempre la más extensa. Cuenta con artículos de los deportistas luesianos, con rutas para realizar por la zona muy detalladas y también con fotografías de lo más pintorescas. 

Seguir adelante a pesar de la distancia

En pueblos como Luesia, se ha complicado mucho seguir adelante en las últimas décadas, por ello son muy importantes propuestas vecinales como La Carracla para mantener viva la localidad. “Activa la vida y aspiraciones culturales del pueblo y a los que estamos fuera nos abre una ventanita a lo que pasa en Luesia.”, expresa un vecino del pueblo.  Los Luesianos esparcidos por toda España conocen el valor que tiene poder seguir de lejos los acontecimientos de su pueblo, así como sacar a relucir las historias del pasado que les transportan a los veranos en los que el tiempo parecía correr más despacio. “Me gusta escribir de forma poética mis vivencias y sentimientos para que nadie, la primera yo, olvide la importancia de aquellas labores que hicieron nuestros mayores para sacar sus familias adelante”, nos cuenta Sofía desde Zaragoza. Además, tiene muy claro que escribir y leer en La Carracla la transporta a la sencillez de su niñez. La revista no solo es un medio donde informarse, sino que también estrecha vinculos y mantiene viva la comunidad. De esta manera, contribuye a la creación de cultura y da impulso a aquellas voces que tienen más dificultades para hacerse oír. Se redactan artículos de opinión donde queda reflejado el espíritu reivindicativo de los ciudadanos, temas como el feminismo, la educación o la sanidad rural están a la orden del día entre sus páginas.

La pescadilla que se muerde la cola

Los Luesianos lo tienen claro, sin los recursos necesarios, vivir en el pueblo se complica. La gran mayoría coincide en que propuestas culturales como La Carracla u otras festividades ayudan y movilizan a los vecinos, generan un sentimiento de pertenencia importante, pero no es suficiente. 

Pilarín nació en Luesia hace 77 años, fue dueña de una pequeña tienda de la que se ocupó tras la partida de sus dueñas anteriores. Se jubiló hace 12 años. Es conocida por todo el pueblo como una mujer brillante y entrañable. Actualmente, vive con su hermano José en una casa que se les queda grande. “Es muy complicado hacer vida aquí durante todo el año, en verano esto se llena –aunque no como antes– y de repente todo el mundo echa en falta la panadería, los bares… pero cuando llega septiembre vuelven a olvidarse de nosotros.” “No podemos ponernos malos porque no tenemos médico, ahora viene algunos días al mes pero hasta hace poco nada”. Los vecinos de toda la comarca de las Cinco Villas llevan meses reclamando una sanidad rural de calidad. Unas 500 personas llegaron a concentrarse a las puertas de Las Cortes de Aragón el pasado mes de febrero exigiendo uno de los derechos fundamentales. Dicen sentirse ciudadanos de segunda con la situación que están viviendo. “Si hay que ir al médico tengo que pedirle a alguien del pueblo que nos bajen a Ejea, porque yo no puedo conducir y José menos.” A 32 kilómetros de distancia, Ejea de los Caballeros es el municipio más cercano al que los luesianos puedes acudir para una emergencia médica. 

Pilar Sabalza, vecina de Luesia.
Pilar Sabalza, vecina de Luesia.

Desde la pandemia hubo un pequeño resurgimiento de la vida en los pueblos, vivir en la ciudad ya no parece tan atractivo y con la posibilidad de teletrabajo… ¿Por qué no ir al campo? Sin embargo, la gente no puede irse a vivir a los pueblos de las Cinco Villas porque los servicios son insuficientes. Panaderías, carnicerías, bares y otros negocios siguen cerrando por la escasez de clientes y las pérdidas económicas que conlleva. Es un círculo vicioso que no parece tener solución. Aquellos que viven en Luesia todo el año agradecen que las casas se llenen de vida durante el verano y las fiestas, pero el resto del año están solos levantando el pueblo. Salen adelante como pueden y esperan con ansias que nuevas familias decidan mudarse a sus montes.

Luesia sigue funcionando gracias a la labor de Mónica Gutiérrez en la farmacia, de Rubén Castán en el ultramarinos, del club de fútbol del Puyal,  de la panadería Pemás de Uncastillo que trae pan y dulces; y gracias también a dinámicas como La Carracla y otras muchas actividades que desde la Asociación Cultural Fayanás y la Comisión de festejos se organizan y son muy apreciadas: “Es muy importante fomentar la cultura e informar sobre nuestro pueblo y su gente”, explica un luesiano “Toda iniciativa que ayude a potenciar la cultura y la información sobre las actividades lúdicas y deportivas de la villa son de agradecer.”

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Este reportaje forma parte del Proyecto de Innovación Docente de la Universidad de Zaragoza (PIIDUZ_2 Consolidados), Comunicar buenas prácticas de desarrollo territorial en la Unión Europea en relación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (Cuarta edición) con “Ellas son campo”.

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