Argentina, una historia de moda y política de Lucía Lijtmaer

Leyre Ferrando //

Como adicta a la moda de los pies a la cabeza puedo recitar de memoria todos los diseñadores de la Maison Dior y me vuelvo loca cada vez que veo un 2.55 desfilar por la calle. Sin embargo, no hace falta llegar a eso para disfrutar de ‘‘Casi nada que ponerte’’, la nueva crónica de Lucía Lijtmaer.  La periodista nos cuenta la historia de Mario y Roberto, dos diseñadores que lograron levantar un fructífero negocio en la Argentina de los años 70, una Argentina en la que la dictadura lo controlaba todo.

Lucía es narradora y personaje al mismo tiempo. La narración se presenta por momentos como un work in progress, es decir, el proceso de una investigación periodística en curso. En ella, la autora avanza y retrocede; nos explica lo que los personajes le cuentan, nos muestra cómo actúan los verdaderos protagonistas del relato. Pero también plasma su propia vida, la de sus padres y su pasado en Argentina. Todo ello se entrecruza con la historia Mario y Roberto, los grandes protagonistas, una pareja de diseñadores que lo dejaron todo por un sueño: abrir su propia boutique. El relato se centra en ellos cuando la crónica vuelve al pasado; es entonces cuando el personaje de Lucía desaparece, se convierte en un narrador omnisciente que nos guía como lectores. Así, encontramos saltos temporales que presentan dos momentos diferentes: el presente con la investigación de Lucía y su work in progress; y el pasado con Mario, Roberto, los padres de la autora y todos aquellos que formaban ese entramado de personajes, los que vivieron la dictadura y tuvieron que adaptar sus vidas y trabajos a ella.

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Roberto y su madre. Archivo de Lucía Lijtmaer//

El relato muestra cómo la moda queda en un segundo plano debido en parte a la situación política del país. Es decir, un territorio propio de las clases altas, exclusivo. Era casi un juego. Un juego que a Roberto le encantaba porque siempre ganaba.  Controlaba la industria a la perfección: sabía qué vender, a quién venderlo y cómo hacer que sus clientas se sintieran únicas y especiales. Todo ello representado en un escenario de lujo: La Colorada, la boutique en la que Mario y Roberto atendían a sus clientas. En ella se configura una absoluta armonía al combinar música, aromas, prendas y sobre todo una decoración impoluta y exótica. Un ambiente lujoso y exclusivo imposible de encontrar en ningún lugar de la Argentina dominada por la dictadura. En él, las clientas se sentían protagonistas. Podían soñar y conseguir sus sueños aunque al salir la realidad les golpeaba como una ráfaga de viento. Mario y Roberto fueron capaces de crear ese mundo exclusivo que representaba la moda de la época. Era casi un espejismo en mitad del desierto. Realidad y ficción; un juego ilusorio para los sentidos. Solo ellos fueron capaces de crear ese halo recargado, ostentoso y barroco al mismo tiempo que majestuoso y repleto de lujo, ese escenario idóneo para vender absolutamente todo lo que caía en sus manos. 

Auge y caída de un negocio (y un país)

Los personajes de Mario y Roberto crean un claro contraste respecto a la Argentina dictatorial. Representan la moda en un país en el que -en casi todo momento- prima la política. Lucía entremezcla ambos mundos para realizar una panorámica del país en los años 70 y 80. Entremezcla su historia y sus recuerdos con los de los modistos. Une distintas generaciones y puntos de vista, ambientes y perspectivas para dar una visión más que completa de la evolución de esa nación. El auge y decadencia de un país pero también de un negocio. La historia del comercio, del imperio de Mario y Roberto. La Colorada es Argentina. El proceso es paralelo y refleja el sigilo y la rapidez con la que la riqueza entra en un país y se aleja de él.

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La Colorada. Fotografía de Lucía Lijtmaer//

Las fases que la moda atraviesa se muestran también en la actitud de los ciudadanos. En los años 70, Dior y Balenciaga marcaban tendencia con la elegancia como bandera. Las mujeres ricas de la época eran las únicas que acudían a La Colorada -o al menos las únicas con capacidad para adquirir alguna prenda-. Con el tiempo, la boutique, la política y los ciudadanos cambian. Con los años 90 llega el declive, las ventas caen a causa de la metamorfosis que experimenta la sociedad. Entre otras razones, debido a un aumento de las importaciones y un cambio en las costumbres. Un cúmulo que llevó a la ruina del negocio de Mario y Roberto. La elegancia y sencillez de la primera época de La Colorada da paso al reinado de los dorados, al estilo imperio y los tintes rubios en el pelo. Lo vulgar se globaliza. Lo estrafalario y ostentoso se impone. Los nuevos ricos ya no son amantes de Dior y Balenciaga sino de Versace. Luego llegará la globalización y con ella Armani, Vuitton y todos los demás. Un claro cambio de referentes y estética en el que ese ‘’saber estar’’ de antaño va difuminándose poco a poco. Esta es la realidad que muestra el libro: lo efímero de la moda.

FICHA  TÉCNICA

Título: Casi nada que ponerte

Autor: Lucía Lijtmaer

Editorial: Los libros del lince

Nº de páginas: 216

Precio: 17.90€

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