El Splatterpunk: El morbo y su límite en la ficción
Alicia Hidalgo García //
No soy ninguna fan de los booktokers, pero siempre que me aparece un vídeo de ellos en mi fyp la curiosidad gana y me quedo a escuchar el resumen del libro en tendencia, ese que no iba a leer. Durante uno de mis ratos haciendo scroll en TikTok me topé con la reseña literaria de un usuario nuevo para mí, comenzaba el vídeo advirtiendo que no me dejara engañar por la portada del libro. Mientras, en la pantalla se mostraba la imagen de una ballena caricaturesca sonriendo en la playa, el título del libro era Blowie.
El chico comentaba que la obra le había dejado “cicatrices mentales” al mismo tiempo que sonaba de fondo una melodía digna de la película El Exorcista. La contradicción visual y sonora me invitaba a quedarme los dos minutos y medio de vídeo para enterarme de la trama. Un adolescente reprimido sexualmente, hijo de un biólogo marino, termina agrediendo sexualmente a un delfín enfermo y varado en la playa. El joven continúa intentando hacer lo mismo con unas ballenas en peligro de extinción. Al terminar de ver el vídeo, no pude evitar preguntarme cómo existía un libro tan desquiciado, cómo podía ser legal, cómo me había aparecido esta recomendación, y cómo la gente se tomaba el libro a broma en los comentarios. La curiosidad me volvió a ganar y me puse a investigar la cuenta de TikTok de este chico. Vi que se dedicaba a hacer vídeo-resúmenes de este tipo de libros, que constituyen un género con muchos seguidores, y que había muchas más obras de las que imaginaba. Se trata del Splatterpunk.
@tecnicinismo Reseña de libro perturbador y bizarro sobre un amante de los delfines y las ballenas (Blowie por Sean Hawker y Simon Mchardy) Lo encuentran en Godless punto com #librosen60seg #libroslibroslibros #librosrecomendados #librostiktok #booktok #booktoklatino #librosraros #librotok #triggerwarning #booktokespañol #booktoker #recomendaciones #indiewriter #indie #bizarrotiktok #bizarro #bizarrotiktok #turbio #perturbador #creepypasta #Godless #godlessbooks #horrortok #historiasbizarras #disturbing #ficcion #horror #aigenerated #inteligenciaartificial #wombodream #midjourney #splatterpunk #splatterpunkhorror #delfin #cetaceans #ballena #whale #iceberg #marinebiology #biologiamarina #wattpad #anime #otaku #historiasdeterror #raro #weirdcore #ficcion #teloresumo #fyp #fypシ #foryoupage #parati ♬ Horror train, horror piano, BGM(1230538) – syummacha
Este género ficticio se caracteriza por lo macabro, la violencia extrema (que se denomina “gore”) y sexo grotesco. Puede parecer un invento reciente nacido en Internet, o esa era mi suposición, pero la realidad es que existe desde los años 80. En esa década comenzó el auge de las películas y otras ficciones de estilo “gore” y “extremo”, La matanza de Texas (1974), Holocausto Canibal (1989), Posesión Infernal (1981) de Sam Raimi o la menos conocida Payasos asesinos del espacio exterior (1988), que reflejan la tendencia cinematográfica de entonces. Estas películas se caracterizaban por presentar un horror muy visual e impactante, buscaban diferenciarse del terror clásico, del estilo marcado por Stephen King con obras como El resplandor, Carrie o It. Según Duda, lo principal era el apartado psicológico del miedo, aunque ya se comenzaban a introducir escenas de terror explícitas en los 70. Este nuevo género de terror aspiraba a reflejar la realidad del horror en su forma más cruda, con su brutalidad. Ya no se temía a los fantasmas, demonios o maldiciones, lo terrorífico era la propia naturaleza humana, su crueldad y lo frágil que es el cuerpo y la mente. Se solía mostrar al humano como un monstruo capaz de lo peor. Pero más allá de ser un nuevo género para los amantes de lo macabro, el Splatterpunk nace también como una respuesta reaccionaria a la censura.
Durante los años 70-80, la censura en medios como la literatura y el cine era un tema candente. Clásicos cómo El Exorcista (1973) o La Matanza de Texas (1974), fueron recortados, modificados, y censurados en muchos países, incluído el nuestro, por su contenido explícitamente violento. Este género se puede interpretar como una “protesta artística”, un movimiento que defendía la libertad para crear historias y transmitir mensajes de manera transgresora.
En la actualidad el género continúa vivo y está en uno de sus mejores momentos. La propia plataforma de TikTok ha permitido llevar estas ficciones a un público más extenso y joven, dada la demografía de la app. Para los booktokers, el Splatterpunk supone una oportunidad de captar nuevos seguidores, lo retorcido de sus historias permite realizar vídeos que captan al espectador desde el inicio y que le obligan a quedarse. El morbo es un gran aliado en la era de los “reels” y los “shorts”, donde se juzga lo interesante de un vídeo en sus primeros segundos. Este género se ha beneficiado de ello. Un ejemplo representativo es el libro Playground de Aron Beauregard, antes un desconocido y que saltó a la fama gracias a la popularización de varios tiktoks que comentaban lo repulsiva que era la obra. Esta novela pone a los hijos de varias familias en una especie de “Juegos del Hambre” con pruebas extremadamente violentas, siguiendo una historia llena de momentos fabricados para el “shock». Consiguió captar la atención de muchas personas ajenas al género.

Enlace al autor agradeciendo el éxito de su libro en un post de Instagram en su cuenta oficial
Pero el Splatterpunk no solo ha tenido éxito en internet en el ámbito literario, las películas también han llegado al mainstream gracias a las nuevas apps. Un ejemplo reciente sería el auge de la saga de películas Terrifier, caracterizada por ser una franquicia centrada en el gore. La protagoniza “Art”, una entidad con aspecto de payaso que asesina de manera grotesca a quien se cruza, ya sea abriendo su cuerpo en canal con una motosierra, u obligando a tragar ratas hasta el colapso. Son estas muertes tan violentas y macabras las que popularizaron al personaje. Su primera entrega, en 2016, se realizó con 35.000 dólares y recaudó más de 1 millón. Con su tercera parte, se ha convertido en la película más rentable del 2024.
Enlace a la noticia de Hindustan Times en la que se habla del éxito de Terrifier 3 y cuán rentable ha sido.
“Art” ya se ha convertido en una figura pop y un disfraz popular de Halloween. Un éxito al que ni siquiera han afectado las innumerables críticas que la saga se ha ganado por su violencia injustificada, que aumenta en cada secuela y de la que sus fans presumen.

¿Cómo es posible que las ficciones de contenido explícitamente violento y sexual tengan tanto alcance y hayan sobrevivido tanto tiempo sin ser censuradas? La respuesta es la libertad de creación.
El Splatterpunk sobrevive bajo el pretexto de que no se puede condicionar a un autor sobre qué escribir y qué no. “¿Dónde está el límite de la libertad de expresión?”, es un debate que suele concluir que “esta termina donde empieza la libertad de otro”. Este límite es mucho más difuso cuando estamos tratando con ficción, aquí no se atenta contra la libertad de nadie, solo son “historias inventadas”. Si la violencia no es real no puede hacer “daño real”. Además, el Splatterpunk también aprovecha para tratar temas tabús o invisibles para el público general. Según Hidalgo Ramos, su intención era mostrar una nueva mirada del mundo y con ello despertar a una sociedad dormida y pasiva. Visto de esta manera no parece ser un género tan macabro, sino una expresión de arte más compleja y arriesgada de lo que se suele ver. Sin embargo, desde la perspectiva de los psicólogos, este tipo de contenido hace más bien que mal en las mentes en desarrollo. Los Institutos Nacionales de Salud demostraron ya en una investigación en 2010 como cuanto más tiempo pasaban los jóvenes viendo violencia, menos respuesta emocional mostraban, en otras palabras, se desensibilizaban. Este problema se agrava pues las nuevas generaciones de niños pueden tener los mismos recomendados en TikTok que yo.
¿Y qué hay de los adultos que consumen este contenido libremente?
El debate no se debía centrar en cuán macabra es una obra, sino en qué mensaje y propósito lleva. Se ha acusado a este género de contener acciones misóginas, pedófilas, zoofílicas, necrofílicas… como si fuera un entretenimiento más. A pesar de que los autores de estas obras suelen ser hombres, las víctimas de la violencia son en su mayoría mujeres. En el caso de Terrifier, su escena más explícita y conocida en la saga es la tortura de Allen, una chica joven a la que Art hace vivir un infierno. Le abre el brazo en canal, le arranca la piel y el ojo izquierdo del rostro y le apuñala repetidamente para luego echar sal a sus heridas. Lo más impactante de la escena es cómo, a pesar de todo el dolor, Allen sigue viva y con fuerzas para pedir ayuda a su madre. Aquíla violencia solo es un elemento para llamar la atención, no aporta nada a la trama ni expresa ningún mensaje.
TERRIFIER 2 – Allie’s Death (Bedroom Scene) (Contenido no apto para sensibles)
Escena de Tortura de Allie, considerada la más gore de la saga “Terrifier”.
Pero el Splatterpunk no tiene como propósito banalizar el sufrimiento por morbo, incluso aunque este fuera su impulsor al mainstream. El género nació para hablar sin miedo de lo tabú, y por ello permite crear obras que denuncien realidades oscuras del mundo. Un buen ejemplo temprano sería The Girl Next Door (1989), una obra dónde la protagonista es torturada por personas cercanas mientras que aquellos que pueden evitarlo no hacen nada. Es una crítica a la indiferencia social y la banalización de la maldad. La obra está basada en el caso real de Sylvia Likens y utiliza el shock para concienciar, obligando al espectador a reflexionar sobre lo leído.
Hay obras con temas desagradables que necesitan sorprender y perturbar para llamar la atención, otras solo quieren mostrar un problema ignorado o una carencia en la sociedad. Al final, lo importante del Splatterpunk no es la temática que trate, sino el propósito que tiene. Incluso el libro que me apareció en TikTok y me llevó a investigar sobre este tema, Blowie, no es un simple libro para zoofílicos, también tiene un mensaje sensibilizador sobre el trato humano a las especies marinas.

