Diez jóvenes más

Ángel Giménez Nasarre//

Bajo la necesidad de denunciar el mundo de las armas de fuego en Estados Unidos, nace Un día más en la muerte de Estados Unidos, un proyecto realizado por el periodista británico Gary Younge (1959). Younge se trasladó al país americano para trabajar como corresponsal de The Guardian tras viajar por todo el mundo haciendo reportajes. Allí decidió escribir este libro periodístico que aborda la relación afectuosa y apacible de los estadounidenses con las armas de fuego. El autor elige un día al azar del calendario e investiga todos los fallecimientos de niños y jóvenes menores de 19 años que murieron por disparos de armas de fuego en esas 24 horas. Como recoge el propio libro: “Esa semana hubo otros días, antes y después… El destino escogió a las víctimas; el momento da forma al relato”.

Resulta imposible creer que ese día haya sido escogido al azar. “¡No es un día cualquiera!”, piensas. Parece que haya sido marcado en rojo como uno de los peores en muchos años. Pero no es así. Y en esto reside la denuncia y la fuerza que quiere realizar Gary Younge. El día elegido fue el sábado 23 de noviembre de 2013. Siete negros, dos hispanos y uno blanco, todos ellos varones. La víctima más joven tenía 9 años; la mayor, 19. Diez historias que el autor investiga y despieza hasta el final recorriendo el país en busca de información: entrevistando a familiares y amigos, analizando redes sociales, informes policiales, etc. Cada capítulo cuenta el antes y el después de la muerte de cada joven y la forma en la que vivieron sus cortas vidas. A partir de esto, Gary explora, analiza y reflexiona sobre el terrible mundo de las armas en Estados Unidos y la sociedad en general.

Cada día mueren de media siete jóvenes por armas de fuego en este país, pero el 23 de noviembre era sábado, por lo que la cifra sumó algún joven más (los más pequeños tienen el día libre, por lo que suelen estar más por las calles). Las armas de fuego son la principal causa de muerte de los negros menores de 19 años y la segunda en todos los menores de esa edad después de los accidentes de tráfico. Pero, como dice el autor: “Esto es un libro sobre lo que sucede cuando no hay control de armas. Los estadounidenses no son intrínsecamente más violentos que ningún otro pueblo“.

Es inevitable pensar que todas estas muertes van a estar siempre ligadas a bandas callejeras, jóvenes con serios problemas, barrios marginales, etc. Y en algunos casos es así. Nuestro imaginario comienza a truncarse cuando empezamos a leer la primera muerte que retrata, la de Jaiden Dixon, un niño de 9 años que lo único que hizo mal fue abrir la puerta de su casa cuando el padre de su hermano tocó al timbre. De esta manera empiezas a darte cuenta de la magnitud del problema y de cómo los medios de comunicación son partícipes con su silencio. Medios que no se hacen eco del día a día porque, aunque duela, estas muertes se han convertido en normalidad. Ya no son noticia, sino simples números. Pura rutina.

Gary no quiere darnos pena por la muerte de estos niños y jóvenes, ni siquiera diferenciar quién de ellos se lo merecía y quién no. La fuerza del argumento recae en que todos sus personajes son niños. Muertes de jóvenes que posiblemente no se hubieran producido si no existiera ese amor por las armas en el país americano: “Un país rico que podría y debería hacer más por sus jóvenes y sus niños, pero que parece haberse asentado, al menos en lo legislativo, en un umbral de dolor moralmente inaceptable”.

Un día más en la muerte de Estados Unidos muestra diez vidas truncadas, diez familias destrozadas, diez barrios en vilo, diez colegios conmocionados, diez “motivos”, diez historias diferentes… Pero sobre todo, diez jóvenes más. Un día normal. 

Ficha técnica.

Título: Un día más en la muerte de Estados Unidos

Autor: Gary Younge

Editorial: Libros del K.O.

Páginas: 360

Traducción: María Luisa Rodríguez Tapia

 

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