Guerra de iconos. El conflicto entre Rosalía y C. Tangana

Daniel Cargol y Eva Mesonero//

Desde que Rosalía y Antón, tras sacar el himno generacional Antes de morirme, rompieron, hace ya seis años, los autodenominados motomamis y tanganicos tienen “beef” entre ellos. Cada grupo de fans defiende a su ídolo a capa y espada e intenta minusvalorar el papel del otro artista en el panteón de la música española. Una guerra de guerrillas entre dos bandos que, de vez en cuando, hacen incursiones para ganar algo de terreno.
Sin Cantar Ni Afinar

A inicios de año las motomamis atacaron a las tanganicas. La gira Sin cantar ni afinar de El Madrileño es, según los historiadores modernos, la causa de este enfrentamiento que terminó con una victoria pírrica para los tanganicos. La primera presentación en vivo del álbum tuvo lugar en The Tiny Desk, un formato de concierto íntimo y sencillo de la emisora pública estadounidense NPR. Diferentes artistas como Adele, Mitski o el Cigala han acompañado a su presentador Bob Boilen en los estudios de esta radio.

En el caso de C.Tangana, se realizó en la Casa Carvajal, una residencia inspirada en la Alhambra y un ejemplo de arquitectura brutalista. A pesar de la localización, el formato no perdió su esencia y Antón no desaprovechó la oportunidad para reflejar una vez más su imagen más neo-costumbrista. La Húngara, Kiko Veneno y Antonio Carmona compartiendo sobremesa con Alizz y Pucho, que trae los licores y cigarros para el brindis final. Una reunión familiar en la que confluyen palmas, breves conversaciones, improvisaciones y un octeto de cuerda.  

Concierto de C.Tangana

Concierto de C.Tangana

Sin Cantar ni afinar llevó la idea del Tiny Desk a la máxima potencia. Una sobremesa española con casi 30 personas en el escenario, licor, palmas de los más grandes del flamenco, una orquesta, amistades y hasta una monja que rompe el celibato forman parte de la performance. Asistimos a como C.Tangana el Mesías de la música viene a traernos su nuevo mensaje, la exaltación de lo costumbrista y la romantización de los español. Un mensaje que Ernesto Castro ya auguraba en su libro: El Trap. Filosofía millenial para la crisis en España.  Pucho reconoce en Un Veneno que Me han preguntao’ la prensa/ ‘Puchito ¿cuál es la maña? / Sin cantar ni afinar/ Mmmm / Pa’que me escuche to’a España. Porque es cierto que C.Tangana no sabe ni cantar ni afinar, de ahí el nombre del tour, y quizás llenar un escenario con casi una treintena de músicos sea una forma más de admitirlo.

Concierto de C.Tangana

Concierto de C.Tangana

Pero como él dice, a pesar de que muchos se cuestionen su talento, este se debe a que Es un Veneno que llevo dentro. Esa ambición desmedida es la que le lleva a alcanzar el éxito, aunque este nunca sea suficiente. Y es que desde que era Crema en 2008 ha cambiado la forma de exprimir su arte y también lo que la industria urbana espera de él, un bohemio que se ha convertido en el madrileño neo-costumbrista por excelencia.

Motomami

Con la llegada de Motomami se calentó aún más el ambiente. Nos encontramos ante la segunda gran batalla. A la que llaman el Asalto de las Performances. Al igual que El Madrileño, la primera presentación en vivo de Motomami fue única, pero en su caso a través de un TikTok Live. Se trata de una performance grabada desde teléfonos móviles y creada para ser visualizada a través de estos. Una obra en la que cada canción tiene un concepto visual completamente diferente, producida por la propia Rosalía y dirigida por Stiluz. 

En el tour exploró este show performático conceptual, en el que la idea que prevalece sobre la obra de arte como objeto físico es ella misma. El escenario se completa con un ciclorama blanco ese trozo de papel que se utiliza para el fondo de las sesiones de fotosy dos pantallas verticales. Aunque para algunos se quedase vacío, lo relevante del show era ella, su actuación, una performance en la que también toman parte los bailarines a través de la coreografía y sus cuerpos. 

Julieta Wibel, diseñadora y directora creativa, ha analizado en su canal de YouTube la estética y el directo de Rosalía. No solo profundiza en el concepto de concierto como performance, sino también en el empleo del móvil y las pantallas durante el concierto. Muestra cómo estas permiten un acercamiento al artista, algo que también han empleado C.Tangana y Naty Peluso. Rosalía utiliza las pantallas como un instrumento para ofrecer una mayor proximidad en el concierto y en el directo de TikTok, en el que nos integra en el set de grabación a través de su móvil. 

Rosalía gira Motomami
Concierto de Rosalía

Al igual que la rueda de bicicleta de Duchamp o la performance Rhythm 0 de Marina Abramovic, Motomami es arte. Puede que por su carácter vanguardista y personal no sea del agrado de todos, incluso de algunos fans del Mal Querer, porque desde entonces ha vivido una transformación. Motomami ha tomado las riendas de su propia creatividad, “busca hacer música de una manera que no ha encontrado antes” aunque, como dice ella, sigue siendo igual de cantaora.

Ambos ejércitos han acordado Twitter como campo de batalla. Críticas a Rosalía y lo “pobre” de su actuación, solo ella y “nueve maromos”. Reproches a Tangana que necesitaba de trescientas personas en el escenario, colaboraciones con artistas que la Gen Z conoce por viajes en el coche de sus padres al pueblo y la aparición estelar de tu tía Pili para montar un show en condiciones; mientras que Rosalía “es el show”. Una guerra civil de la edad moderna para averiguar quién representa mejor a la, ya no tan nueva, generación de jóvenes artistas nacionales.

La realidad, más allá de tanganicos y motomamis, es sencilla: Rosalía y C.Tangana no se pueden comparar. Podemos buscar similitudes y diferencias entre ambos pero no se puede  establecer cuál de los dos es superior. Ambos se apropian de la cultura de las palmas y el tablao sin ser ellos nada de eso. Ambos son grandes artistas que buscan representar, reinventar y abanderar la neocultura española. Y cada uno lo hace desde enfoques completamente distintos pero con puntos en común.

Si te has quedado con ganas de leer más sobre C.Tangana, puedes leer “Del arte al negocio” o “Movidas de quinquis, traperitos y otra gente del barrio”. Por el contrario, si eres más de Rosalía, te dejamos la reseña de La Rosalía. Ensayos sobre el buen querer.

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