Insatiable: la cultura de la gordofobia

Alba Piñeiro//

Adolescentes, bullying, drogas, clichés sobre la orientación sexual y concursos de belleza: un potente cóctel que no quedó exento de crítica en el estreno en Netflix de la serie Insatiable. E incluso antes de él.

Netflix lo ha vuelto a hacer: “Una adolescente que ha sufrido acoso encuentra en los concursos de belleza un modo de vengarse, con la ayuda de un desacreditado, pero muy entregado coach”. Así describen Insatiable, una de las producciones más recientes, pero más criticadas, de la plataforma digital estadounidense de series y películas. De hecho, antes del día 10 de agosto – fecha de su estreno oficial –, ya había peticiones para prohibir su emisión.

*¡Atención, spoiler!*

Dice ser una comedia negra y hacer uso del sarcasmo para derribar problemas sociales, pero no todo el mundo está de acuerdo. De hecho, es difícil encontrar a alguien que lo esté. No es una de esas series que te hacen contrar los días hasta la fecha de su estreno. Tampoco tiene detrás una gran historia de superación. Ni de realidad, pues más bien se podría clasificar como ficción. En definitiva, estoy segura de que no sería la primera opción de los más seriéfilos – por lo menos, no la mía -. Hay a quienes les llamó la atención la sugerente portada de presentación de la serie: un primer plano de una chica joven y muy guapa que mira de manera sensual a la cámara, con una corona sobre su cabeza, y que sostiene un mechero encendido muy cerca de sus labios. A otros, en cambio, como en mi caso, les entró el ansia por saber qué era eso de lo que se hablaba en Internet. Y sí, caí en la trampa y la vi.

 

 

Patty “la gorda” es su protagonista: una chica adolescente con sobrepeso que sufre acoso en el instituto y, tras un “pequeño incidente”, adelgaza 30 kilos en apenas tres meses. ¿La razón? Patty se enzarza en una pelea con un vagabundo y recibe un puñetazo que le bloquea la mandíbula y le impide comer alimentos sólidos. A partir de este momento, ya con su nuevo cuerpo, todo lo que Patty quiere es venganza. A cualquier precio. Y, claro, no hay mejor forma de comenzar su “nueva vida” que simulando que quiere acostarse con el vagabundo que le propinó el golpe para después intentar prenderle fuego. Aquí empieza la polémica.

Esta trama inicial parece excéntrica y sin sentido, pero no es nada comparada con todo lo que viene después. La protagonista conoce a Bob Amstrong –un abogado que ha sido acusado de pederastia y se dedica a entrenar a chicas para participar en concursos beauty –, se obsesiona con él y decide que los certámenes de belleza serán su forma de castigar a los demás. La sed de venganza de Patty se vuelve enfermiza y la convierte en una chica inestable que haría cualquier cosa para conseguir lo que se propone. Repito: cualquier cosa. Ruptura de matrimonio, intento de rapto y asesinato, están entre la larga lista de acciones que lleva a cabo Patty para convertirse en la nueva Miss Magic Jesus –un concurso de belleza religioso por el que todas las concursantes se pelean para participar–.

Insatiable

Por supuesto, no todos los problemas giran en torno a Patty; cada uno de los personajes que la rodean da vida a diversos problemas sociales y emocionales. Su madre es alcohólica, su coach niega profundamente ser gay, uno de sus novios la acosa e intenta raptar. La reina de los concursos de belleza, Magnolia, es adicta a las drogas, la madre de una de sus compañeras de instituto se acuesta con menores. Y así con todos. Y no está mal dar visibilidad a todas estas problemáticas, pero, en mi opinión, la forma en la que lo hace esta producción no es la más acertada.

En conclusión: una serie de humor fácil, manido y de mal gusto, con personajes estereotipados que no consiguen sacarnos mueca ni reflexión alguna. En Insatiable se ridiculiza a las personas por su físico, orientación sexual e incluso por sus adicciones.

Si unimos la gordofobia, la homofobia, el machismo, la pederastia, la apología a la superficialidad de los concursos de belleza, la religión y los innumerables delitos que se desarrollan a lo largo de los capítulos, podemos entender el porqué de las peticiones de cancelación de la serie. A pesar de las críticas, Netflix ha confirmado que habrá segunda temporada y la imprudente vida de Patty irá un poco más allá en nuestras pantallas.

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