Pan, circo y resaca electoral

Sandra Lario//

Eran las 17:58. El himno sonó en las televisiones españolas como una marcha fúnebre mientras millones de personas sostenían la mirada a las pantallas en las que iban a encerrar sus conciencias durante dos tiempos de 45 minutos, como progenitores haciendo uso de esos espacios infantiles llenos de colores de los centros comerciales para ahorrarse el llanto del bebé durante su tiempo recreativo.

Minuto 10. Parada de Gea a un remate de cabeza italiano.

 

Dejadles, ya estuvieron almacenando encuestas manipuladas en sus habitáculos mentales para la esperanza. Ya llevan ocho meses siendo el reparto involuntario del elenco secundario de una película zombi de cine Z mientras en los laboratorios se gesta el virus de la infección en las manos de la élite. Ya han muerto cantidades ingentes de árboles para transmutarse en los rostros photoshopeados y sonrientes de las marionetas de este teatro del absurdo pegados en muros herrumbrosos y en estructuras siderúrgicas. Ya conectaron sus clavijas a la corriente cuando apenas eran un frasco vacío de futuro para volver a creer. Ya movieron sus culos del sofá en sistemática procesión, lamieron los bordes de sus dos sobres y engordaron los sarcófagos de plástico transparente donde se estaba enterrando al muerto sin aún saberlo.

Minuto 24. Parolo remata de cabeza superando a Alba y la pelota se va fuera. Italia se acerca con mucho peligro. Empieza a calentar Motta.

 

Y después vino el estallido que dinamitó la esperanza y todas las encuestas de la farsa del deja vú de diciembre, que abrió las ventanas quemando la venda en los ojos de los secundarios Z, que proclamó que los troncos que le faltan al bosque murieron en vano, que sentenció que perdimos unos mililitros de saliva en el intento.

Minuto 32. Gol de Chiellini. 1-0 para Italia. Se complica el pase a cuartos.

 

Abrieron las urnas y nos encontraron sangrando. El cuchillo estaba dentro de las papeletas populares. El cuchillo estaba en los sofás que no quedaron vacíos mientras procesionábamos hacia los colegios electorales. El cuchillo estaba en manos del miedo que atenazó el voto de tantas personas. El cuchillo estaba entre los dientes resplandecientes de la corrupción, que altiva y burlona lamía el borde sin herirse y tragaba nuestra sangre.

 

Minuto 40. Amarilla a Nolito por dar un pisotón.

 

Y ahora, convalecientes, nos coseremos la herida una vez más y enseñaremos también los dientes para que no sientan nuestro miedo a vivir en el Día de la Marmota extrapolado a los años que se suceden de cuatro en cuatro en el bucle de una playlist que se repite y siempre suena instrumentos desafinados.

 

Minuto 45. Comienza la segunda parte.

 

No os preocupéis, no es real. La corrupción no es real, el vacío ideológico no es real, la injusticia no es real, la ilegalidad de sus acciones no es real. Ocho millones de personas lo acreditan. ¿No véis que allí fuera, en las terrazas de los bares y en los sofás de los hogares proyectan la verdadera realidad? 7.902.147 personas vapulean la ética y la moral por los aires. 7.902.147 personas como 7.902.147 agujeros en la urna que encierra nuestra dignidad líquida.

 

Minuto 54. Parada de De Gea a tiro a bocajarro de Eder. Italia vuelve a asustar.

 

Preguntarse por qué es el grito en una habitación sin muebles. ¿Por qué agitan sus banderas nacionales en los estadios y en los bares y –dejando a un lado mi animadversión por agitar banderas- no las tienen presentes en la llamada “jornada de reflexión”? ¿Es que robar su dinero tributado a Hacienda tras el esfuerzo de haberlo ganado y después incrustarlo en las paredes de sus chalets, en la sede de Génova, en la tela de sus trajes, en los manjares triturados en sus estómagos tras alimentar su gula no les duele en forma de nudo en la garganta de España, en forma de fractura de huesos patrios?

 

Minuto 88. Amarilla a Busquets por protestar.

 

Millones de ojos abiertos expectantes siguen las siluetas de los futbolistas sobre el campo como anoche lo hacían con el baile de los números sobre los gráficos. España pierde. Pero la primera situación –a pesar de la ininteligible cantidad de euros que la sustentan, a pesar del llanto y de la euforia- es ficción venida arriba. La segunda sólo lo parece. La segunda es realidad venida abajo. Pero no hubo comentaristas dejándose la garganta con el minuto y resultado.

 

Minuto 90. Gol de Pelle. 2-0. Italia estará en cuartos de final y España se va a casa.

 

Pan, circo y resaca electoral
Fuente: http://wirimone.tumblr.com/

*Fuente de la imagen de portada: www.flickr.com

 

Sandra Lario foto Sandra lario nombre

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Llevo 22 años en el mundo. Desde hace unos cuantos lo capturo a través de fotos y palabras para mostrar el alma y el rostro de nosotros mismos. He estudiado periodismo y fotografía y defiendo la poesía como primer y último recurso.

Twitter Blanca Uson


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