“¿Eso es un tío o una tía?”

Susana Matondo Muñoz//

Cuatro británicos, tres chicos y una chica, sentados delante de una mesa con un ordenador se disponen a ver por primera vez —ellos sí, ella no— un vídeo de la banda surcoreana BTS. Los ha reunido el ‘YouTuber’ ThatDudeVlog, con más de 50.000 suscriptores, un gran fan de la música coreana y japonesa. Su propósito es grabar la reacción de sus amigos “vírgenes” en el Kpop, un género asiático que mezcla diversos tipos de música como el pop, el rap o el R&B. Los tres novatos no saben que están a punto de presenciar un despliegue de estética llamativa, ritmos heterogéneos, mezcla de idiomas y bailes imposibles.

No voy a mentir: soy fan de esta banda de siete chicos coreanos. Su trabajada ejecución técnica y creativa me fascinó desde el primer minuto en que los escuché. Sus estilismos me dan envidia, sus coreografías me hipnotizan, sus canciones me atrapan sin importar mi estado de ánimo y, honestamente, sus vídeos son una maravilla visual y auditiva.

Por eso estuve a muy poco de cerrar el vídeo cuando tras un primer plano de un miembro del grupo, uno de los británicos preguntó con cara de asco: “¿Pero eso es un chico o una chica?”, y otro contestara: “Buena pregunta. Ja-ja”.

Si no fuera por el propósito de este artículo no habría acabado de ver ese vídeo-reacción. Tres tíos occidentales histerizados y sintiendo agredida su masculinidad. Desmarcándose de los coreanos que veían en pantalla; unos coreanos cuya imagen se considera el prototipo de hombre atractivo y deseable en toda Asia.

Aunque el ritmo de la música consiguió que los occidentales se olvidaran de la cuestión “andrógina” y los convenció del arduo trabajo que desempeñan las bandas de Kpop en general, yo seguía dándole vueltas al comentario anterior. No es la primera vez que escucho uno así. Personas de mi más cercano círculo los han tachado de andróginos y “gays” por poseer rasgos más finos que los hombres de otras razas.

Grupo Kpop

Nos queda mucho por aprender. Racismos, sexismos, machismos emergen por todas partes a veces sin darnos cuenta. Los prejuicios contra otras razas se dan en todas las direcciones. Hay discriminación de negros hacia blancos, de asiáticos hacia negros, de blancos hacia asiáticos, y al revés. Pero parece que la brecha entre Oriente y Occidente es más gruesa que entre las razas caucásica, latina y negra.

La música en general y el Kpop en particular están contribuyendo a romper esos estereotipos y prejuicios contra los asiáticos, al expandirse cada vez más por Europa y América. En pocos años han surgido en todo el mundo fans de grupos de música japoneses y coreanos. Gente de occidente con la mente abierta y los oídos dispuestos, a los que les importa más bien poco, e incluso les fascina, la estética rompedora que tan poco encaja con los cánones de belleza que tenemos asumidos.

No sé en qué mundo viven quienes no sepan que los asiáticos tienen el pelo negro, fino y lacio, ojos estrechos y oscuros, y por lo general sin pliegues en los párpados superiores. Nariz pequeña, pómulos anchos, menos vello corporal y, en el caso de los hombres, complexión más menuda que el resto de hombres de otras razas.  Aquí asociamos el concepto de la masculinidad a rasgos marcados, vello corporal y musculatura. Por ende, caemos en catalogar de andrógina y femenina a la clásica masculinidad oriental.
Cantante Kpop

Puede que a algunos “machos” les decepcione, pero los “afeminados” que pueblan la cultura pop oriental se las llevan a todas de calle. Las mujeres los quieren, y los hombres aspiran a ser como ellos. En un sondeo de 2014 acerca del prototipo de hombre más deseable en Corea del Sur, los miembros de la banda de Kpop EXO salieron elegidos entre los primeros. Ellos, como todos los idols musicales en Asia, combinan rasgos muy suaves con cuerpos estilizados, independientemente de su sexo. Ostentan una imagen extravagante y no tienen reparos en declararse fans de la cirugía plástica. Ah, y llevan, mucho, mucho maquillaje.

Cuántas mujeres se llevarían las manos a la cabeza, espantadas, si Mario Casas decidiera salir a conquistar la pantalla con la raya pintada y el rímel, en vez de enseñando pectorales.

Distintas formas de ser masculino

Es necesario hablar de la existencia de la masculinidad versátil. Sharon Heijin Lee, una profesora de análisis social y cultural de la Universidad de Nueva York, afirma que las estrellas del Kpop están desafiando cada vez más los estereotipos relacionados con el concepto de masculinidad mundial. La cultura popular japonesa y coreana, así como las nuevas representaciones de artistas americanos con ascendencia oriental, están contribuyendo a que se fusionen las ideas asiáticas y occidentales de lo considerado varonil.

Cantante coreano andrógino de pelo rosa y rasgos suaves

Los cánones de belleza evolucionan constantemente y los artistas que dan la cara y traspasan continentes son quienes a menudo ayudan al cambio. Si bien a las bandas de Kpop todavía les queda recorrido para renovar la mente de los occidentales, el avance es evidente. Según un estudio de 2014, las mujeres de la Generación Millenial consideraban que los hombres con rasgos femeninos eran más atractivos que los de rasgos masculinos tradicionales, poniéndose así en duda la teoría de que la atracción hacia hombres de aspecto masculino es evolutiva.

En Corea del Sur los hombres están ya del todo influenciados por sus estrellas de la música y no es extraño verlos con maquillaje. Aquí, por ahora, no parece que se vaya a extender pronto esta práctica. Sin embargo, el abrazo a la cultura metrosexual en occidente camina hacia el estándar masculino oriental de ser delicado y cuidadoso con la piel, el pelo, la cara y la imagen en general. Recuerdo que, hasta hace unos años, cuestiones como las cremas faciales o la depilación estaban reservadas exclusivamente para mujeres y ahora está socialmente aceptado que los hombres hagan uso de ellas también.

En un futuro, se cree que los cánones serán más difusos. La piel mixta triunfará sobre la blanca o negra, las tendencias serán más aperturistas y el concepto “varonil” será más plural y diverso. Por ello, no solo al ver videos de Kpop, sino siempre, antes de juzgar la apariencia más o menos femenina de un hombre, deberíamos analizar lo que pensamos que son las masculinidades y por qué.

Grupo Kpop

Se ha de empezar por identificar los roles y estereotipos que rodean la idea de hombre. Sí, es mucho más sencillo ver las caras maquilladas y aniñadas de los coreanos y pensar que están más cerca de ser mujeres que hombres, pero también es infundado, perezoso y arcaico. Hay que trabajar para romper con esas prácticas sexistas, que no hacen sino perpetuar la idea tradicional de masculinidad, dominante y hegemónica. Como apunta Jorge Hernández, coordinador del curso Nuevas Masculinidades, debemos reconstruir la masculinidad y pluralizarla. “Dejar de pensar en una sola forma de ser hombre y pensar en masculinidades, en diferentes formas de ser hombre”.

Mi última reflexión es: ¿hubieran reaccionado de igual forma los “vírgenes del Kpop” si el grupo hubiera estado formado por siete coreanas? Hagan sus apuestas.

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