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Delitos y cine: entrevista a Laura Carreira

Jorge Marco, Julio Beltrán y Pablo Gracia//
El pasado mes de septiembre se despedía brindándonos el evento cinematográfico más importante de este país, el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Otro año más, los amantes del séptimo arte, la prensa y los equipos de las películas se reúnen en Donosti para celebrar el estreno y competición de algunas de las cintas más importantes de la temporada. Y otro año más, volvemos a vosotros con una serie de entrevistas a los protagonistas de esta singular edición, siendo la primera de ellas nada más y nada menos que a la ganadora de la Concha de Plata a la mejor dirección. 

Cuando el nombre de Laura Carreira fue anunciado en la gala de clausura en calidad de ganadora de uno de los premios más importantes de la velada, probablemente muchos de los presentes quedarían asombrados al observar como una directora sin ninguna experiencia previa en largometrajes se alzaba victoriosa en una de las ediciones más competitivas del festival. Y es que Carreira competía con nombres muy pesados y experimentados en la industria nacional e internacional, como podían serlo Johnny Depp, Costa-Gavras, Edward Berger, Pilar Palomero o Iciar Bollain. 

Laura carreira (2)

Algo tuvo On Falling, la obra dirigida por Laura, que se destacó entre todas las demás y colocó en manos de la directora la ansiada Concha de Plata. Y es que esta película carga sobre sus hombros una crudísima y casi morbosa realidad que muy rara vez hemos visto reflejada en la pantalla. Cualquier joven que asista a su proyección vivirá, por desgracia, un sentimiento de familiaridad con la cotidiana tragedia que nos narra. Y es que esta película aborda de forma magistral y dolorosísima la penosa situación de millones de jóvenes, a lo largo y ancho del mundo, que sufren en silencio de precariedad, soledad, despersonalización y futuros robados.  

Aurora, nuestra protagonista, se ve obligada a dejar su país. En Portugal no hay trabajo ni futuro para ella. Deberá migrar a Escocia en busca de un sustento que, en el futuro, le permita regresar a su añorada tierra natal. Se instalará en Edimburgo, en un pequeño apartamento compartido con multitud de hombres y mujeres en su misma situación. Cuando no está encerrada con el móvil en su habitación, trabaja incansablemente en los almacenes de una gran empresa de envíos, donde es explotada a cambio de un raquítico salario que apenas le asegura un plato de comida caliente al día. 

Aurora no acostumbra a hablar con nadie o, cuando lo hace, habla tan solo de trivialidades que en el fondo no le importan. Conversa con sus compañeros de trabajo, en la misma situación de explotación y precariedad, sobre el tiempo, la última serie que han visto en Netflix o sobre el insípido sabor de la comida de la cantina. Aurora está sola en el mundo y vive atrapada en esta realidad social y económica que no le otorga respiro y la acorrala cada día más. No tiene tiempo. No tiene dinero. No tiene vida más allá de ese estado de anulación personal al que le somete la empresa a la que dedica las pocas energías que aún conserva – Amazon, por cierto. La empresa es Amazon. No lo dicen, pero es Amazon –. 

Fotograma on falling

La contenida pero potente expresividad visual de la película y la delicadeza con la que Laura Carreira plasma este drama en el guion, convierten a On Falling en un imprescindible de este año, además de la opera prima de una directora que, estamos seguros, dará mucho de que hablar en los venideros. A continuación, os dejamos la entrevista que Laura tuvo la amabilidad de conceder a este medio. 

PREGUNTA: Nuestra primera pregunta es que en tu película vemos personajes que apenas hablan entre sí, sin casi no tienen relación entre ellos. Viven en un sistema en el que son meras máquinas, no somos seres humanos. ¿Cómo fue el proceso para trabajar con eso, para llegar a un guión?

LAURA CARREIRA: Creo que mucho de lo que vemos proviene de conversaciones que tuve con pickers mientras escribía la película. Lo más importante que decían es cómo interactuaban con muchos colegas diferentes, pero nunca tienen tiempo suficiente para conocerlos. Así que sabía que esto iba a formar parte de la película. Aurora es un personaje que está experimentando soledad, pero es un personaje que está rodeado de mucha gente con la que interactúa. Supongo que fue eso. Alguien me dijo: ¿de qué sirve conocer a alguien, incluso si estoy sentado con él durante las vacaciones, si la semana que viene puede que no esté aquí o que yo no esté? Tenía la sensación de que el trabajo es tan transitorio que es casi como una pérdida de tiempo conocer gente. Y me parecía relevante explorar eso, también en lo que respecta a las conversaciones. Es como cuando estás tan cansado por el trabajo que consume gran parte de tu vida,  que se traslada a tus conversaciones. Estás cansado durante las conversaciones. No tienes energía para conectar con otros y creo que era algo importante que mostrar en la película.

P: Sí, es algo de lo que te percatas viéndola.

L.C.: Genial. Las conversaciones siempre giran en torno a los mismos temas. Esa era una regla que estaba tratando de… Creo que mucho de eso también surgió de nuestras propias observaciones del día a día y de notar que muchas conversaciones generalmente giran en torno al trabajo, el clima o las series.

P: En ese sentido has comentado que su trabajo tiene un carácter muy transitorio y que eso le impide hacer amigos de verdad. La película es muy crítica con las condiciones de trabajo. Pero representa también el hastío y la salud mental. Es como si éste fuera un viaje para encontrarle un sentido a su vida. ¿Crees que estamos perdiendo esta humanidad debido a estas condiciones laborales? 

L.C.: Sí, quiero decir, no creo que estemos perdiendo humanidad porque creo que al final del día resistimos. Pero definitivamente lo están intentando. Creo que para mí era importante mostrar un personaje que pasa por una rutina y tiene esta forma de vida. Una forma de vida con consecuencias. Obviamente cuando hablamos de este tipo de trabajos hablamos de las largas jornadas, de lo duro que es físicamente, de las malas condiciones y el salario. Pero luego creo que a veces nos olvidamos de pensar en cuáles son las mayores consecuencias para nosotros y, como dijiste, para nuestra salud mental y también para nuestro sentido vital. Creo que, para mí, era un tema más amplio. Y no creo que se aplique solo a ese trabajo. Creo que se puede ver en muchos otros. Si pasas toda tu vida trabajando y tienes poco tiempo para hacer cualquier otra cosa, ¿quién eres? Ese trabajo te define. También creo que cuando el salario es tan bajo, la gente se siente atrapada. Y eso fue algo que también escuché con regularidad, la gente decía: ¿Estás buscando otro trabajo? Era una pregunta que yo misma recibí en muchas ocasiones. Y yo estaba… bastante cansada. Simplemente no tenía el tiempo o la claridad mental para hacerlo. Además, a veces hay un poco de falta de esperanza en que otro trabajo solucione el problema real. Pensé: bueno, otro trabajo podría ser igual de malo. Al menos tengo este. Sí. Había esa sensación de que el trabajo también cansa mucho a la gente. Es difícil luchar contra ello.

P: En ese sentido, en la película tampoco vemos a ningún personaje hablar con sus familiares. No sabemos nada de su vida anterior o de sus hogares. Es como si estuvieran en completa soledad.

L.C.: Sí, en la película, obviamente, una gran parte es Aurora, la protagonista. Ella no pide ayuda cuando está luchando por salir adelante. Y eso para mí fue importante porque creo que habla de esa vergüenza que surge al admitir que no te está yendo bien financieramente, porque creo que cuando alguien experimenta pobreza, puede ser… Y eso que es un tipo de pobreza temporal, porque le pagan y se recupera por unos días. Pero incluso eso es bastante problemático porque casi siento que ella se culparía a sí misma y se sentiría avergonzada de admitir que no le va bien económicamente. Creo que es porque hay tanta gente que está igual que ella. Lo primero que decimos es: ¿qué han hecho? Y en realidad no nos preguntamos cuánto ganan por su trabajo de tiempo completo. Eso para mí era importante. Luego, en términos de sus antecedentes, para mí, creo que como migrante, existe una desconexión. Y quedas muy desprotegido porque pierdes esos vínculos sociales y esas personas que a veces cuando lo estás pasando mal te pueden ayudar. Para mí, era importante el hecho de no saber nada de su entorno natal porque la película transcurre durante una semana, como máximo. Y creo que en este momento casi preferiría no saber cuál es su situación, cuál es su relación con Portugal. Puede que tenga familia allí, o puede que no. Pero fue un modo de no individualizar el problema. Ella podría tener muchos tipos diferentes de antecedentes y aun así seguir experimentando lo que le sucede.

P: Sí. En ese sentido, encuentro interesantes las conversaciones entre los personajes. Realmente no lo son. Sólo hablan de nimiedades, de la lluvia o del café o del trabajo. No son conversaciones reales. Nos gustaría saber cómo es transcribir esto y cómo es el proceso de escribir un guión con estas características.

L.C.: Bueno, escribí esas conversaciones para darme una guía. Me inventé los títulos de la serie de la que todos hablarían y tenía esto planeado para que de vez en cuando se comentara algo acerca del clima, el trabajo… Trabajamos con muchos actores y con gente que, en algunos casos, era la primera vez que participaban en una película. Y me di cuenta rápidamente de que sería mucho más interesante si les diera la oportunidad de cambiar las palabras que yo había escrito. A veces ellos se aprenderían las líneas, pero luego me decía, ¿sabes qué? Vamos a hablar como en una conversación que pudieras tener en la vida real. Y la gente se da cuenta de cosas increíbles. En algún momento, alguien habla de una serie y explica lo que es, algo sobre un chico americano que está en el bosque y su autoestima se rompe. Fue la propia actriz la que se inventó eso, yo no lo escribí. Los mismo sucede cuando hablan del true crime. Era la propia actriz la que estaba enganchada a ese tipo de producto y yo dije de probarlo. Salió todo improvisado. En realidad las conversaciones eran más largas, nosotros en la edición escogíamos las partes que más nos gustaban.  Fue allí donde descubrimos un frase que amo. En algún momento ella dice: estoy buscando algo nuevo que ver. Yo no escribí eso, pero es la mejor línea de la película. 

P: Es como los programas de televisión de los que hablan fueran un producto más del propio sistema en el que viven. Trabajan recogiendo cosas de estanterías y luego hablan de un tipo de entretenimiento hecho simplemente para olvidarse de su día y darles algo impulso para comenzar otro.

L.C.: Sí, es para descansar y escapar. Proporciona esos dos aspectos. Creo que todo el mundo es un poco culpable de hacer eso. No es una vergüenza. Creo que es sólo parte de la forma en que vivimos.

P: ¿Cuáles han sido tus referencias a la hora de trabajar en On Falling? ¿Hay alguna película o cineasta que te haya influido?

L.C.: Ah, sí, muchos. Pero creo que hubo tres películas en particular que realmente me acompañaron en la escritura del guion. Una es Wanda, de Barbara Loden, una cineasta independiente estadounidense. Es una película brillante. Otra sería Il Posto, de Ermanno Olmi, que también es preciosa. Y… he estado influenciada por muchas. Pero creo que la última sería Le notti di Cabiria, de Federico Fellini, que amé absolutamente. Y cuando escribí el final de mi película me recordó un poco a esta, porque después de todo por lo que el personaje ha pasado hay ese momento de esperanza cuando ella camina con la orquesta.. era muy de mi agrado.

P:  El momento en el que la protagonista está abandonada en el parque, ¿Proviene de las noches de Cabiria?

L.C:  No, ese no, no, estaba pensando en el final cuando hay esa canción, pero tienes razón. Ella también está acostada, ¿no? Así que, sí, también está eso. Y me encanta esa toma, porque ella está acostada al principio de la película, y luego está como acostada de nuevo al final. Sí, eso siempre es maravilloso… No vi eso. Es divertido. Me gusta.

P:  Quería preguntarle sobre el proceso de documentación para la pantalla. ¿Está basado en experiencias personales? 

L.C:  Es una mezcla. Me mudé a Escocia hace 12 años, así que tenía 18 años, y eso fue, ya sabes, un momento muy particular. Y creo que gran parte de esa experiencia de ser un joven migrante en otro país realmente me influyó. Uno ve un país con otra perspectiva. También fue la época en que conseguí mi primer trabajo. Así que empecé a observar realmente el trabajo y pensar como, ¿qué demonios estamos haciendo? ¿Y por qué hacemos esto toda nuestra vida? Y, ya sabes, de repente mi futuro se volvió un poco como, más aterrador. No estaba tan emocionada al respecto. Y luego, obviamente, yo misma no he trabajado como picker, así que sabía que necesitaba hacer mucha investigación para, ya sabes, ser lo más precisa posible sobre el trabajo que hace Aurora. Así que encontré pickers y otros que habían trabajado en almacenes y hablé con ellos. Muchos de los detalles que compartieron en general fueron luego introducidos en el guion en diferentes etapas. Y también visité uno de los centros de cumplimiento más grandes de Escocia, solo para entender, ya sabes, cómo se ve, aprender sobre eso. 

Laura Carreira y Joana Santos (actriz protagonista)

P:  ¿Y cómo fue aprender sobre eso? Porque es incluso distópico

L.C:  Sí. Eso luego inspiró uno de los recorridos que escribí, ya sabes, la escena del tour. No vi a ningún niño lanzando. Pero tuve esa sensación de incomodidad. 

P:   Es como un zoo. 

L.C:  Sí, es extraño. Y había muchos niños en mi recorrido, porque creo que eran padres que querían mostrarles a sus hijos de dónde vienen los paquetes. Tal vez un poco como cuando yo era niña y fui a visitar el centro de reciclaje. Algo similar. En plan, te mostraremos de dónde vienen los paquetes. Es extraño, sí. Esto fue antes del COVID.

P:  Tenemos otra pregunta sobre los trabajadores inmigrantes que comparten el apartamento con Aurora. Entre que no sabemos cuántos son, y todos de diferentes países… ¿Cómo es trabajar con actores de tantas nacionalidades diferentes? ¿Es difícil? ¿Ofrecen sus experiencias personales?

L.C:  Eso fue maravilloso. Escocia es muy diversa, y eso se relaciona con mis primeros trabajos. Todos a mi alrededor eran de diferentes países, muchos de ellos migrantes económicos. Para mí, era muy importante capturar eso. En Escocia hay muchas nacionalidades diferentes y hay algo muy bonito en eso. Y quería acentos. Fue agradable tener personas de diferentes lugares que todos hablaban inglés, a su manera, con su propio acento. Todos fueron maravillosos. Además, es una mezcla. Algunas personas son actores profesionales, otros no, pero todos se adueñaron realmente de su personaje. Por ejemplo, Piotr, que interpretó a Chris, ese compañero de piso, a veces decía “Ah, creo que diría esta frase más así” porque, ya sabes, él sabe cómo obviamente una persona polaca diría esa frase en inglés. Y yo, por supuesto, lo cambiaba. Así que traté de adaptarme mucho también. Si algún actor no se sentía cómodo, o sentía que la línea no era la correcta, la cambiábamos. Así que tratamos de ser bastante colaborativos en cómo encontrábamos las líneas también. La mujer española, sí, siento que ella es todo un personaje. Ella es del País Vasco. Ella fue increíble.

P:  Quiero preguntarte sobre uno de mis momentos favoritos de la película: Cuando ella está en el parque, viene un hombre y la ayuda, y vemos un detalle de su mano, como sosteniéndola y creo que es hermoso, porque es casi, tal vez no el único, pero uno de los pocos momentos en los que vemos humanidad o cercanía entre personas. ¿Crees que hoy en día, en esta sociedad, en estas condiciones, estamos perdiendo humanidad o cercanía entre nosotros?

L.C:  Creo que tenemos menos tiempo para cuidarnos mutuamente, ¿sabes? Y creo que lo que valoramos actualmente en nuestro sistema económico es el lucro. Si una empresa es rentable, consideramos que eso es algo bueno. Y entonces valoramos la codicia, y al final del día, creo que lo que las personas valoran está realmente desconectado de eso. En su día a día, ya sabes, en las prácticas y en lo que necesitas. Así que, sí, creo que hay una gran desconexión en lo que necesitamos y la forma en que estamos viviendo. Y creo que el afecto es una gran parte. Ya sabes, creo que en la película, este es un personaje que durante mucho tiempo está realmente tratando de conectarse con la gente a su alrededor, pero es difícil. Creo que ese momento en el parque se trataba de eso. Y también, creo que era importante que ese momento de amabilidad viniera de un extraño. Porque creo que muestra que independientemente de lo que estemos pasando, al final del día, sí nos importamos unos a otros, incluso si nos dicen que sigamos esta idea de la «supervivencia del más fuerte». Realmente, no creo que eso sea en absoluto cómo hemos sobrevivido hasta ahora. Hemos sobrevivido porque nos hemos cuidado mutuamente y hemos vivido en comunidades. Y creo que, sí, ese sentido de comunidad está desapareciendo, sin duda. Y creo que cada vez más personas sienten la necesidad de eso.

Laura Carreira (3)
P:  Este es tu primer largometraje. Por ello nos gustaría preguntarte sobre tu camino académico.

L.C:  Bueno, estudié en Portugal. Hay un instituto muy interesante que es, como un instituto público, pero de arte, así que ya hice cine en ese instituto. Aprendí mucho allí. Y luego, vine a la Universidad de Edimburgo, y estudié cine. Esa universidad era muy parecida a una escuela de arte, y el curso estaba como mucho más orientado al documental. Aunque quería hacer ficción, me di cuenta de que no había presupuesto. Realmente no había, era muy difícil hacer ficción allí. Así que durante un tiempo intenté hacer documentales, y eran sobre trabajo, y realmente no funcionaron porque era muy difícil hacer documentales sobre trabajo, porque el acceso era imposible. Ya sabes, las empresas no tenían nada que ganar conmigo. Yo con 18 años y una cámara… “Quiero contar una historia sobre tus trabajadores” ¡Lárgate! Así que eso no funcionó. Dejé la universidad sin estar completamente segura de qué iba a hacer. Hice una película de graduación, y en mi cabeza, pensé: “Okay, esta graduación va a entrar en algunos festivales de cine, con suerte, y luego se abrirán algunas puertas”… y luego nada. La presenté a algunos festivales, pero no conseguí nada. Y entonces no sabía qué hacer. Económicamente, la universidad también fue bastante difícil, porque trabajaba al mismo tiempo que estudiaba, así que era muy difícil compaginarlo. Luego pasé como dos años trabajando como editora y para películas de otras personas y para la televisión y cosas así. Y fue entonces cuando, por primera vez, logré, ponerme en una situación en la que podía respirar. Y pensé: tengo como dos mil en mi cuenta bancaria. Voy a llamar a mis amigos y hacer un corto. Así que hicimos Red Hill. Fue mi primer corto. Y ese finalmente comenzó a abrir algunas puertas. Y desde entonces, he estado tratando de abrirme paso rápidamente.

P:  Hemos escuchado que estás preparando otra película. ¿Va a tratar sobre los mismos temas?

L.C:  Oh, bueno, todavía lo estoy escribiendo, así que es un trabajo en progreso, pero va a ser sobre el trabajo. Esta vez, lo vamos a mover al espacio de la oficina. Sí, y estoy bastante emocionada al respecto. Pero difícil saber de qué se trata, porque surge más de fragmentos que luego, en algún momento, coloco en una línea de tiempo, ¿sabes? Y creo que con esta aún está bastante fragmentada, así que en algún momento lo pegaré todo. 

P: Estamos deseando verla. 

L.C:  Y yo estoy deseando escribirla. 

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