CONTINUARÁDESTACADOSEl otro México

Desde el Otro México: Taquería Orinoco

Fernando Domínguez Pozos//

En la Avenida Álvaro Obregón de la gentrificada Colonia Roma se encuentra la Taquería Orinoco, nuevo espacio gastronómico snob donde mexicanos, norteamericanos, asiáticos, europeos y, principalmente jóvenes de clase media y alta hacen filas de hasta más de una hora para sentarse en clásicas sillas y mesas de metal, patrocinadas por la marca de refrescos más grande del mundo, en donde degustan de tres tipos de proteínas que esta taquería ofrece a sus visitantes. De trompo (carne de pastor), de Res (rebanada de res) o de Chicharrón (carnoso norteño), son las opciones que este novedoso y asiduo lugar de tacos de la Ciudad de México sirve a comensales que visten por igual ropa de diseñador, vestidos de fiesta, así como estilos más sports o de moda, ya que si bien se trata de un sitio donde se ofrece el alimento más sencillo y tradicional del país, como es un taco, también se trata de un espacio que se ha convertido en un lugar idóneo para postear en las redes sociales que se encuentran ahí, como si supieran que pronto una estrella Michelin podría reconocer a este local. 

La Roma es en la actualidad una de las colonias de mayor plusvalía en la megalópolis de la Ciudad de México. En páginas dedicadas al mercado inmobiliario en México, pueden encontrarse departamentos (pisos) en renta en esta zona con precios que oscilan entre los 20 mil y hasta los 70 mil pesos (mexicanos) mensuales por dos a máximo tres recámaras. La Roma, es también uno de los sitios de mayor ambiente bohemio y cultural de la caótica capital del país, librerías, cafebrerías, cafeterías, restaurantes de comida argentina, italiana, regional, sushi, entre muchas otras opciones, son parte de esta Colonia, en la que el reconocido cineasta mexicano Alfonso Cuarón creció y a la que nos presentó en una de sus más reconocidas obras cinematográficas “Roma”. Particularmente la obra de Cuarón retrata las singularidad de la arquitectura francesa de esta zona, donde familias mexicanas de clase media crecieron en los años setenta del siglo XX y, donde hoy extranjeros resignifican apropiando el espacio público.

Barra con sillas metalicas rojas de 'Cocacola'
Por lo tanto, la Taquería Orinoco representa esa resistencia local de permanecer en una zona donde el idioma, los nombres de edificios, la oferta gastronómica y la vida cotidiana aparentan más un barrio de pequeña ciudad europea o americana, con lugares pet friendly, ciclovías, camellones que son acompañados por fuentes de figuras romanas, así como puertas, ventanales y herrería de estilo francés que contrasta con el nombre de las calles Orizaba, Jalapa, Mérida o Chihuahua que conforman el cuadro donde esta y otras taquerías como El Califa siguen ofreciendo el producto más propio de nuestra tierra, el nixtamal y, acompañarlo de res, pastor o chicharrón, colocados con un estilo de alta cocina, para que con un clásico refresco de botella sea degustado por propios y extraños. 

Cocineros de la taquería

Originarias de la ciudad de Monterrey, Taquería Orinoco llegó a posicionarse a través de su distintivo logo, poco agradable para vegetarianos y veganos y, muy provocativo para los amantes de la carne. Una vaca boca abajo, envuelta en un taco, es la imagen que en una tinta color rojo da identidad a una taquería que desde su origen busco convertirse en un sitio kitsch al más puro estilo del DF (Distrito Federal). A partir de su llegada a la Ciudad de México y, con su reciente cambio de residencia a la reconocida Colonia Roma, esta taquería se ha convertido en parada obligada de la vida nocturna de México. Con un horario que en promedio inicia al mediodía y, cierra entre semana hasta las tres de la mañana y en domingo a las cinco de la mañana, este lugar mantiene siempre una fila de comensales en espera de probar sus tradicionales tacos que bien sirven para saciar el hambre, probar algo muy mexicano o lo mejor de todo, matar el hambre después de una noche de fiesta. 

Mensaje 'Bienvenidos' en la pared del establecimiento

Las letras de BIENVENIDOS y TACOS en grandes trazos y color rojo son la esencia del lugar, que por el momento ha desplazado al Califa o a sus vecinos de Taquería Álvaro Obregón que sobre la avenida del mismo nombre siguen recibiendo a aquellos que deciden abandonar la fila, a veces eterna, de la Orinoco. Por precios, la taquería no perderá su popularidad; por sabor, sus tacos seguirán siendo garantía; el verdadero enigma del éxito actual de los recientes nuevos ricos de la Roma, la Taquería Orinoco, es saber hasta cuándo la sociedad snob mantendrá a este sitio como uno de los más concurridos de la afrancesada y con aroma a taco Colonia Roma.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *