Ixam&Candela, del loco al mundo una y otra vez
// Sheila Lafuente @sheilafuentte
El amor parece ser el motor que mueve nuestras vidas. A Máximo Simón (1969) esa fuerza le condujo, en su adolescencia, a una tarotista que le predijo un halagüeño futuro en las prácticas holísticas. “Cuando empecé a tener desengaños sentimentales, acudí a una señora que vivía en Torrero que me dijo que tenía un don”, rememora.
En 2015, abrió un negocio hostelero en Zaragoza en el que contrató a una tarotista para ofrecer a su clientela un servicio diferente. Fue Pilar Guzmán (1961) la que ocupó ese lugar. “Cuando decidí dedicarme más profesionalmente, puse un anuncio en ‘Mil Anuncios’ ofreciendo leer el Tarot en locales; ahí fue donde Maxi me encontró”, cuenta.
Pronto, él mismo se puso en el lugar que le correspondía: frente al tapete de lecturas. Lo que comenzó como curiosidad, terminó en pasión; con cada tirada, Máximo alimentó su propia intuición que le ha formado como tarotista. Hoy, tras más de 8 años siendo íntimos, han formado la escuela Ixam&Candela, dedicada a estas prácticas. Los dos coinciden en el objetivo de este lugar: “Ayudar a las personas, que reflexionen y se sientan mejor”.
– Os conocéis desde hace muchos años, pero no habíais dado el paso de formar una escuela de tarot hasta ahora. Contadme, ¿de dónde surge la idea?
PILAR: Yo daba cursos y venía aquí, al Herbolario San Pablo, a leer el tarot de manera esporádica. Después del COVID, Maxi y yo volvimos a contactarnos, y le propuse anunciarnos. La primera idea fue hacer una línea telefónica.
– ¿De las que cobran por minutos?
PILAR: No, de algo más serio, más de corazón. Pero no salía de ninguna manera, algo nos estaba diciendo que eso no era lo que teníamos que hacer. Cuando pudimos darnos de alta, nos pusimos Ixam&Candela, pero nada…
– ¿Entonces?
PILAR: Dábamos algún curso en locales que alquilábamos.
MAXI: Pilar me decía que teníamos que buscar, que teníamos que encontrar un sitio.
– Y no os rendisteis…
PILAR: Rosa, la dueña del herbolario, nos propuso compartir este espacio, y estamos encantadísimos.
MAXI: Gracias a ella también le damos caña a la escuela de tarot. No solo leemos las cartas, también damos cursos de péndulo, de tarot, charlas…
– Estamos hablando algo que la mayoría de la sociedad conoce, pero muy pocas personas tienen claro lo que es. ¿Qué es el tarot?
MAXI: El tarot es una herramienta que te puede decir en qué momento de tu vida estás para poder evolucionar. El tarot no es un juego, el tarot no adivina, el tarot no decide por ti, pero sí que es una herramienta que te puede decir cómo puedes decidir en según qué momento estás en tu vida. Todo ello para seguir corrigiendo, no errores, sino situaciones de la vida, para poder evolucionar.
– Entonces, ¿más que predecir, sirve para orientarse?
MAXI: El tarot te dice qué es lo positivo que tienes, de dónde vienes, cuáles son tus deseos, el momento actual y la situación que te rodea, y te da señales para avanzar a corto y a largo plazo.
PILAR: Pero hay variedad de lectura según el enfoque.
“Conozca todas las teorías, domine todas las técnicas, pero al tocar un alma humana sea, apenas, un alma humana”. Esta es la base con la que Carl Jung, discípulo del psicólogo Sigmund Freud, entendía el tarot. Para él, el conjunto de imágenes arquetípicas era útil para la comprensión de situaciones presentes. Asimismo, Pilar y Maxi practican este tarot evolutivo, aquel que es capaz de interpretar las cartas con el fin de guiar a la persona hacia una toma de decisiones consciente. “Consiste en mostrarle los caminos por donde puede ir, qué le está bloqueando y qué va a ser mejor para ella”, cuenta Pilar.

– Actualmente, mucha gente acude al tarot online. ¿Qué valor sigue teniendo el hecho de acudir a vosotros?
MAXI: Mucha gente echa el tarot de forma ilegal o poco afinada, y hay mucho tarot online que está haciendo daño a todos los profesionales. Los tarotistas lo que hacemos es interpretación de las cartas del tarot. Ahora, dentro de las redes sociales y dentro de todo el mundo holístico que hay, que es una burbuja, tenemos que ser listos también. Esto me llena y me llega.
PILAR: Nosotros hemos empezado a subir videos a nuestras redes sociales. Pero las cosas que decimos, siempre con mucho cuidado. No decimos ‘te va a pasar esto’, solo advertimos de la energía del día y explicamos lo que significa la carta. Hay una cosa que solemos decir aquí y es: ‘Si te resuena, te lo quedas; si no, lo sueltas’.
– Y respecto al uso de la inteligencia artificial a modo de tarotista, ¿qué opináis?
MAXI: La IA lo hace de una manera impersonal.
PILAR: Claro, no tiene corazón.
MAXI: El valor personal del trabajo que nosotros hacemos, de que cogen, se levantan, te dan un abrazo, te dan las gracias… Y luego la satisfacción que tiene uno, tanto Pilar como yo, de que se marchan de aquí aliviadas, es impagable.
– También pasa a menudo que alguien sale de una sesión diciendo que las cartas no encajaban con su vida. ¿Por qué creéis que ocurre eso?
MAXI: Lo primero, porque no sabemos reconocer nuestros fallos. Y si tú, por ejemplo, tienes una lectura de cartas en la que a ti te dicen que tienes que romper con una situación, y tú estás obcecada en esa situación o estás enganchada a algo, lo primero que tenemos que hacer es reconocer que estamos enganchados a algo. El tarot te va a decir que si tú te desenganchas, te va a ir mejor.
– ¿Y el tarot es capaz de engañarnos?
MAXI: El tarot te ayuda, el tarot no te va a mentir. El tarot es algo positivo, algo positivo para ti; algo positivo para que evolucione la persona. Entonces esto es como una persona adicta. ¿Qué es lo primero que tiene que hacer? Reconocer que lo es y luego pedir ayuda. El tarot es eso mismo.
– Aunque sea algo positivo, ¿puede llegar a utilizarse para hacer daño?
MAXI: Hay gente que viene y pide un amarre; quieren dañar a otra persona. Eso aquí no lo hacemos. No se puede obligar a alguien a amar, ni a quedarse contigo. Los amarres hacen daño a tres personas: a quien lo pide, a quien lo hace, y a quien se lo hacen. Y tú notas cuando te han hecho un amarre: haces cosas que no quieres, estás obsesionado, sin energía. Relaciones tóxicas donde te tratan mal, pero tú sigues ahí. A veces es falta de amor propio. Pero también puede ser algo externo.
– ¿Se puede ver desde el tarot?
MAXI: El tarot lo puede mostrar: los colores oscuros, la carta del Diablo, la Torre… si hay bloqueos. Pero también hay cartas de luz, de comienzos, de ángeles, de guía. El tarot no miente. Tú eliges las cartas y salen las que deben salir. Eso sí, no todo es culpa del «mal de ojo». A veces también hay que moverse, levantarse, trabajar. No hay que obsesionarse con lo negativo. Si usas la misma energía para crear que para preocuparte, cambias tu vida.
– Conocemos esa “magia” de las cartas, pero no sabemos de dónde viene. ¿Cuál es el origen histórico del tarot?
PILAR: Hay mucho oscurantismo sobre su origen. En realidad no se sabe cómo nació, porque la leyenda dice que nació en el antiguo Egipto, por unas tablillas que pertenecían al dios Thor con simbología egipcia. Y luego ya hay un salto ahí y aparece en Europa en la Edad Media. Pero, ¿qué pasa? Que ahí estaba prohibido.
– Lo censuraron…
PILAR: Exacto. Entonces lo disfrazaron de juego de cartas, un juego de naipes.
MAXI: Las cartas del tarot son 78 cartas, que están divididas en arcanos mayores y menores. Unos te dicen situaciones reales de la vida y otros matices de la vida. Se cogieron los cartogramas y se dieron cuenta de que la información, los arquetipos, los colores… Todo significa algo. Si este mira para la derecha, si mira para abajo. Si tiene el símbolo del infinito. Si hay sabiduría. Si tiene poder. Si tiene ego. Si tiene ordenada su vida. Si tiene que tomar decisiones. Si quiere hacer un viaje o encarrilar su vida. Si tiene que valorar las cosas… para empezar a ser mejor persona.
– Esto respecto a arcanos mayores, pero ¿y los menores?
MAXI: Los mayores se los quedaron la aristocracia, la gente con poder. Y los arcanos menores se dividieron en cuatro palos: oros, copas, espadas y bastos. A raíz de esto, nació la baraja española. ¿Qué hicieron con esto? Estas las dieron al pueblo para que juegue. Mientras tú juegas, yo decido. Y mientras te dan para jugar, te manejan. ¿Con qué te manejan? ¿Con qué toman decisiones? Con los arcanos mayores.
PILAR: Así, los gitanos que iban recorriendo el mundo fueron los que lo llevaron por toda Europa. Y el tarot más antiguo que se conoce es el de Italia, el de Visconti-Sforza, realizado para una familia muy pudiente. Que está relacionado con lo que decimos: los arcanos mayores para la élite.
– Ahora bien, más allá de leer las cartas, ¿qué implica realmente vuestro trabajo como tarotista?
MAXI: Tú vienes a mí con un problema, y ese problema me lo quedo yo. Además, tengo que descalzarme, limpiarme. A veces hay que hacer un baño de sal o simplemente descalzarte. Es como los enchufes: hace falta una toma de tierra. También limpiar la sala, hacer pequeñas limpiezas energéticas. Las piedras, por ejemplo, llevan energía. Esa energía se queda. Y yo me quedo con lo malo. A cambio, tú me das una compensación económica.
– Lógico, ¿no? Al final estás ofreciendo un servicio a una clientela.
MAXI: Poderoso caballero Don Dinero. Lamentablemente, todos acabamos ahí. Porque claro, al carnicero no le dices: “Dame un kilo de carne y te doy un abrazo”. No, todos necesitamos dinero. Es así, no deja de ser un trabajo autónomo. Pero bueno, yo no sé si se regulará, o no. Me da igual. Porque mientras estés haciendo un bien, como hacemos aquí, lo demás…
– Supongo que, como en todas partes, habrá quien se aproveche del sector.
MAXI: Tú vas al tarotista y en tu bolso tienes muchas piedras. Cuando terminas de estar con el tarotista, una de dos, o te han quitado alguna piedra o te han dicho cómo te las tienes que quitar. Tienes que salir de la consulta aliviado. Eso es un tarotista bueno. Un tarotista que quiere lucrarse por el cliente, siempre te va a crear más dudas. El que es bueno ayuda a quitarte piedras de esa mochila. Y el que quiere lucrarse te echa un poco más de piedrecillas para que vuelvas.
– ¿Qué tipo de piedras?
PILAR: Hay personas con trastornos o con obsesiones. Hay que tratarlas con mucha sensibilidad. Nuestro objetivo es que salgan mejor de lo que entraron.
MAXI: La gente que viene aquí es gente muy vulnerable. Y te cuenta cosas que no se las cuenta ni a amigas, ni amigos, ni a psicólogos, ni a médicos, ni a nadie. Y es tan vulnerable que la tienes en tus manos. Cuando un tarotista que quiere sacarte los cuartos vea que es una persona vulnerable, le puede contar una milonga al cliente para que vuelva otra vez, tres veces al mes, o incluso la semana, y no le está ayudando a nada. Yo siempre, cuando doy charlas y cursos de tarot, les digo a las personas que vienen a aprender que hay que saber diferenciar del tarotista bueno y del malo. El tarot siempre lo tienes que manejar desde el cariño y desde el amor, y siempre para llegar a una persona, siempre.
– ¿Y qué suele buscar alguien cuando entra por la puerta de la consulta?
MAXI: Tú a mí no me conoces de nada, entras por la puerta y me dices que quieres saber la salud de una persona. Tú ya sabes que esa persona tiene una salud delicada, tú ya sabes la respuesta. Ahora, vienes a que te la confirmen. O me va a dejar el novio, pero tú estás obsesionada con esa persona y sabes que la relación se ha roto. Pero hay alguna mínima esperanza de ese clavo ardiendo al que me agarro, pues ese es el tarot.
PILAR: La persona que acude a nosotros viene con el objetivo de encontrarse a sí mismo y despejar unas dudas.
– Osea que, más que “adivinar”, sirve muchas veces para confirmar.
MAXI: Exacto. Es que el tarot te va a decir algo que tú ya sabes; te lo va a confirmar. Nadie te va a decir nada malo sin que tú lo preguntes. Ahora, tengo dudas laborales. ¿Qué pasa si me voy? ¿O qué pasa si me quedo? Ahí sí que te da respuestas.

– Hay una carta que impone especialmente y que incluso aleja a mucha gente del tarot: la Muerte. ¿Qué representa en realidad?
MAXI: La Carta de la Muerte, que es la número 13 del tarot, es la carta de los campos, de la transmutación. Tanto en cualquier baraja se puede apreciar que el arquetipo o la imagen de la Carta del Tarot –por ejemplo en la de Rider Waite– va montada en un caballo que va pisando lo que es la hierba mala para que crezca la buena. En el tarot de Marsella, el dibujo es una muerte con un esqueleto con una guadaña. ¿Y qué hace la guadaña?
– Quitar la hierba mala…
PILAR: ¿Y hacia dónde se dirige el dibujo de la Muerte? hacia el sol. No es más que una transformación hacia lo positivo.
MAXI: La Carta de la Muerte en el tarot es una carta muy positiva, porque son cambios a positivo. Pero como es una carta también que te dice cambios, siempre tendremos que coger y acompañarla con otra carta más, para ver qué nos quiere decir.
– ¿Y cuál diríais, desde vuestra experiencia, que es la carta a la que hay que temer más?
MAXI: Voy a hablar por mí, ¿vale? A mí personalmente, como buen librano que soy, no me gusta discutir, y la Fuerza es una carta que genera conflictos y esfuerzos. A la gente que en un momento no le guste empezar etapas nuevas, no le gustará el Loco. A las personas que tengan que romper con situaciones, no les gustará la Torre. El Colgado es una carta un poco también… Pero, sin embargo, a medida que va pasando el tiempo dices, ‘hostia, pero es una carta que también te ayuda a ver las cosas desde otro punto de vista’. En según en qué momento de tu vida hay unas cartas que te rechinan más que otras. Cartas malas yo diría que ninguna, que de todas tienes un aprendizaje.
PILAR: Exacto. Con el tiempo no temes a ninguna, todas tienen sentido.
*La Escuela de Tarot Ixam&Candela se encuentra en el Herbolario San Pablo, en la calle San Pablo nº57.


Excelente entrevista, gracias Sheila… una gran profesional, muy cercana y con la nobleza por bandera.
Periodista de 10.
Seguro que llegas muy lejos.
Gracias gracias graciassss
Máximo.