Si nos enseñaran a perder, ganaríamos siempre: el camino de la resiliencia de Albert Espinosa
Lucía Bespín Moliner//
Nuestro dolor no es único, sino que muchos otros han pasado por situaciones semejantes y han dejado constancia de ello. No existe fórmula única para repararnos, ni medicinas ni terapias, aunque sí una verdad universal: cuando sufrimos, buscamos consuelo. La música, los libros, el alcohol o las lágrimas pueden ser el asidero para soportar el sufrimiento. Albert Espinosa (Barcelona, 1973) lo encontró en la escritura. Si nos enseñaran a perder, ganaríamos siempre muestra su voluntad por mirar el dolor de cerca.
Estamos de acuerdo en que los traumas de la infancia nos marcan. En la trayectoria vital de este autor es una realidad. A los trece años le diagnosticaron un osteosarcoma y le extirparon un pulmón, una parte del hígado y su pierna izquierda. Lejos de resignarse, Espinosa optó por comenzar sus estudios en ingeniería y teatro. En 1995 creó la compañía “Los Pelones” -en alusión a los pequeños pacientes oncológicos que conoció en su capítulo de enfermedades- como antesala a su recorrido en televisión, radio y literatura.
En el que es su décimo libro, huye de lo abstracto y aporta una dosis de realidad con historias concretas con las que es sencillo conectar. Los argumentos y experiencias personales crean un puente de solidaridad entre los personajes y sus lectores. En estos diecinueve relatos independientes, algunos ficticios y otros reales, se seleccionan vivencias cotidianas y momentos relevantes.
Las ilustraciones de Vero Navarro y varias citas del propio autor acompañan el libro. Este se presenta como una invitación en forma de entradas de cine a sumergirse en el dolor ajeno para curar el propio. Dos de los capítulos más emocionantes son “La vida siempre hay que mirarla de lejos” y “Almas Violetas”, donde se pone en valor el amor a la familia.
En el primero, dos hermanos gemelos se encuentran en el hospital en la víspera de la operación de uno de ellos por la enfermedad que padece. Consiguen pasar esa última noche juntos, en la que Miguel -el que no está enfermo- experimenta el miedo y la suerte de estar sano. Una oda a la belleza, a veces imperceptible, del día a día y del amor fraternal.
El protagonista de “Almas Violetas” viaja en el tiempo. ¿Su objetivo? Volver a los instantes previos al fallecimiento de su madre para esquivar una pérdida que nunca ha superado. “Si tienes a tu madre a tu lado, ¿de qué te puedes quejar?” es la frase que pone fin a este capítulo.
Los relatos de este volumen se disfrutan a fuego lento. Su lectura invita al análisis y reflexión. Incorporar sus premisas en nuestros pensamientos diarios convierte este libro en una lección de experiencia de vida. Es necesario desarrollar una fuerte empatía con el dolor del prójimo y con el del propio autor. No es algo que se consigue de forma inmediata, pero Espinosa logra que como lectores vibremos con estas historias.
El libro se resume con una frase del autor: “Si miras la vida de cerca, no tiene ningún sentido. ¡Aléjate y disfrútala!”. Como periodista, me ha desconcertado. Conocer el origen, la causa y las consecuencias de los sucesos es inherente a construir un relato sobre la vida y, para ello, hay que mirar de cerca. Pero Espinosa se esfuerza en explicarlo: “Yo creo que si miras la vida de cerca tiene muy poco sentido. De cerca, así, observándolo todo. Pero, si la miras de lejos, todo es bellísimo. Yo la verdad es que me entero de muy pocas cosas porque presto poca atención. Creo que al final es mirar de lejos y pensar que los problemas solo son la diferencia entre lo que esperabas de la vida y lo que la vida te ha dado”.
Si nos enseñaran a perder, ganaríamos siempre no es una lectura pesada. Es una de esas que ofrece tantas conclusiones diferentes como lecturas quieras darle. Para leer con lápiz en mano, grabar sus citas en tu mente y buscarlas cada vez que necesites huir del dolor.
Es un libro que ayuda a continuar pese a todo. Que invita a reconciliarse con las pérdidas, a asumir desilusiones y a restar remordimientos, pero sobre todo, enseña a sentirse vivo ante la gallardía y complejidad de la vida. Y tú, ¿miras la vida de lejos?
Ficha técnica:
Título: Si nos enseñaran a perder, ganaríamos siempre.
Autor: Albert Espinosa
Editorial: Grijalbo
Año de edición: 2021


