La cara oculta de la electricidad

Santiago Martínez y Daniel Ordás//

Etiopía, el centro de Arte y Tecnología de Zaragoza, alberga la exposición “El gran  espectáculo eléctrico”. Del 11 de enero al 2 de marzo, da a conocer proyectos creativos y emprendedores de grandes ingenieros como Nikola Tesla y Erwin Marx. Nos acercamos para descubrir de cerca los secretos de la electricidad.

La exposición se encuentra en la tercera planta del edificio. Una serie de fenómenos eléctricos iluminan un espacio frío, pero en el que una vez te adentras, se te hace imposible salir. La estructura elegida es cronológica, es decir, los inventos se explican de más antiguo a más reciente. Tiene sentido, y es que así se le facilitan mucho más las cosas al espectador. Sara Echevarría, una de las guías de este proyecto, explica dónde tienen pensado desplazar la exposición: “Está previsto que se mueva a Ejea y posiblemente se extienda a más lugares de la comunidad. Lo normal es que por septiembre pueda ya moverse por diferentes pueblos, lo cual tiene mucho éxito”.

Uno de los atractivos de la exposición es el levitador magnético activo de Ayrton. Este modelo suspende en el aire un disco imantado sobre el que se coloca hasta un kilo de carga. Consta de dos imanes permanentes en repulsión y un sistema electrónico que estabiliza la suspensión. Viendo su tamaño sorprende la importancia y relevancia que tiene, puesto que actualmente es primordial para el funcionamiento de los trenes.

Exposición sobre electricidad en Etopia
Levitador de Ayrton. Fotografía realizada por Santiago Martínez

La bola de plasma es una lámpara patentada en 1894 por Tesla. Se trata de un campo eléctrico muy intenso y de alta frecuencia que modifica la energía de los electrones de las moléculas del gas noble, que se encuentran a baja presión en su interior. Cuando esos electrones retoman su estado original, liberan energía en forma de fotones. Un dato interesante es que hoy en día juega con la iluminación que proporciona. Es uno de los inventos más bonitos al jugar con la luz y presentar un espectáculo visual. Otro de los proyectos más innovadores es la bobina. Parte de una tensión continua y utiliza el conocido principio de resonancia, con el que se obtiene una señal de muy alta frecuencia, con pequeños impulsos cada vez que se repite el vaivén. Se utiliza para generar ondas magnéticas y para alimentar la iluminación de las esculturas. También puedes producir música con ella. 

La exposición muestra diferentes tramos de la vida de Tesla. Algo desconocido por mucha gente es que trabajó para Edison, este último se llevó el mérito de muchos de sus inventos. No fue la única disputa con un ingeniero, ya que durante esos años ambos se unieron a Westinghouse en lo que se conoce como “La guerra de las corrientes”. Allí los tres ingenieros debatieron sobre un estilo de corriente (continua y alterna) para venderla y sacar el mayor rédito económico. 

El generador de Wimshurst es otra de las máquinas que destaca. Inventado por Wimshurst en Londres en 1878, separa las cargas eléctricas positivas de las negativas y las almacena en dos botellas de Leyden (condensadores). Fue muy popular para tratar enfermedades mediante electroterapia durante la última década del siglo XIX. Está también el generador del ingeniero alemán Erwin Marx. A diferencia del anterior, carga los cuatro condensadores que se encuentran conectados en paralelo. Se utilizó para probar una variedad de protectores contra sobretensiones, incluidos pararrayos y fusibles.

El generador de Marx en la exposición sobre electricidad de Etopia
El generador de Marx. Fotografía: Santiago Martínez

Conocedora de todo lo que se encuentra en el interior, Sara explica con detalle el funcionamiento del levitador magnético de Haslett que, a priori, es un invento  muy complejo para quienes no sean expertos en la materia: “Consiste en un electroimán que es alimentado por corriente y crea un campo magnético. Dependiendo del modelo, puede tener diferentes formas y características magnéticas. Necesita un sistema de posición y otro de control. Un ejemplo de levitación que estamos viendo actualmente es el tren magnético de Shanghai, que posibilita alcanzar unas velocidades mucho mayores al evitar la fricción gracias a la levitación”. Vemos como el ejemplo del tren de Shanghai conecta con la idea de que estos inventos que resultan algo lejanos siguen teniendo hoy en día una utilidad concreta.

La exposición dirigida por Etopía acerca al público cotidiano a la historia de varios de los ingenieros más brillantes de la historia reciente y a algunos de sus inventos más relevantes, de los cuales muchos tienen un papel importante en nuestro día a día.  La opción de la visita guiada resulta interesante al permitir entender mejor cada uno de los inventos y el trasfondo que tienen.


No te pierdas otras de las actividades que se hacen en Etopia, como el Repair Cafe, lugares de libre acceso donde todo gira en torno a reparar artículos en compañía mientras se comparte café y  conocimiento.

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