Sergio Otegui, el viajero con causa

Carlota Martínez //

Es del 89, millennial y maño. Comunicador audiovisual y publicista; pero, ante todo, viajero. Capaz de vivir con 20 euros al día. Su lema es viajar con poco para vivir mucho. Cuando viaja, improvisa; y cuando no, es “Fabricante de nubes”. Escribe sobre sus viajes en “Nada Incluido”, el proyecto de su vida. 

– ¿Cómo se consigue hacer de viajar una profesión?

Como todo en la vida, esto es un proceso. Yo empecé poco a poco, sin pensar que algún día podría llegar a ocurrir. Es más, nunca tuve la intención de dedicarme profesionalmente a ello, pero es verdad que, desde que soy pequeño, me he entregado mucho a todos los proyectos que he realizado. Cuando algo se me mete entre ceja y ceja, siempre lo consigo y creo que es por esto por lo que desde hace un par de años puedo permitírmelo.

Desconoce la fórmula del éxito, aunque considera imprescindible a su público, aquellos que de forma periódica visitan su web o le siguen en sus redes sociales para conocer su paradero. “También son importantes herramientas como la afiliación, a través de las que, al fin y al cabo, acabas viviendo”, apunta. Esta estrategia de marketing consiste en la oferta de productos en la web con la que, por cada venta que se realiza, se obtiene beneficio. Así es como desde hace un tiempo Sergio puede pagarse los viajes y, además, aumentar sus ingresos propios.

Suena idílico. Como un sueño. Para muchos, viajar es considerado uno de los mayores placeres de los que se puede disfrutar. En ocasiones, incluso requiere un largo período de ahorro que culmina con los días más rápidos del año, aquellos en los que, simplemente, se disfruta.

– Hacer de un hobby, una profesión debe ser maravilloso.

Hay momentos en los que dejas de sentirlo como una afición y pasa a ser algo más. Todo cambia… No se puede negar; no es lo mismo el día que empiezas y abres un blog para contar a tu familia y cuatro amigos lo que haces de viaje, que cuando pasan por tu blog quinientas mil personas al año. Al final, no deja de ser una responsabilidad como la que tiene cualquier ciudadano en su puesto de trabajo. Ya no viajo como viajaba antes, ni viajo por viajar. Ahora, mi principal objetivo es generar contenido y, por ello, trabajo, duermo poco y echo muchas horas en el blog.

– ¿Compensa?

Todo cambia, pero merece mucho la pena. Es un trabajo que cuando lo estás haciendo no te das cuenta de que lo es, por mucho que la forma de viajar haya cambiado. Me siento afortunado y feliz.

Las vacaciones de verano con su familia alimentaron su inquietud por conocer nuevos lugares, aunque esto no se convirtiera en una prioridad mientras estudiaba en la universidad. Su verdadero interés por viajar surgió en el año 2012, cuando fue a ver la Eurocopa junto a unos amigos. “Nos fuimos a Ucrania y Polonia sin apenas dinero y acabamos viendo los partidos con las familias de los jugadores”.

– ¿De verdad? ¿Qué hicisteis para conseguirlo?

Surgió porque nos entrevistaron en la televisión. Contamos lo que estábamos haciendo allí sin apenas presupuesto y el hermano de Fernando Llorente se enteró, así que quiso invitarnos a varios encuentros con ellos. A partir de ahí, lo fui convirtiendo en mi modo de vida y me dediqué a ello en cuerpo y alma.

– ¿Ha sido el mejor de tus viajes?

Cada viaje es un momento y un lugar. Depende más de tu momento personal y de las personas que se cruzan por tu camino, que del destino en sí.  Yo siempre me acuerdo de Costa Rica. Es un lugar en el que tuve muy bonitas experiencias y al que volvería siempre.

– ¿Y el mejor momento?

Hace dos semanas me desperté en la cubierta de un barco con el amanecer. Fue el más bonito que he visto en mi vida.

Complejo de los Delfines en la playa de Tambor, Costa Rica. Fuente: nadaincluido

Sergio se define como una persona flexible y tolerante; razones por las que asegura que es fácil viajar junto a él. Por ello ha tenido la oportunidad de viajar de muchas formas: con amigos, en pareja, con familia, solo, con desconocidos. “Ahora mismo, por ejemplo, estoy con dos blogueros que no conocía”, añade. Es más, para él, todos ellos son lo mejor de viajar. “Siempre he sido buena gente, pero ahora me siento más preparado para la vida, soy más extrovertido. Me he desarrollado a unos niveles que aplico en el resto de mi vida”.

A pesar de que ha visitado treinta y un países, explica que no todos los ha disfrutado de igual manera. Sergio se plantea ahora una nueva forma de viajar que pueda ayudarle a conocer mejor los países, sus habitantes y la cultura que le rodea. “Hago viajes más largos en un mismo lugar, por lo que, en realidad, solo son siete u ocho países los que conozco realmente bien”. El país donde se encuentra ahora, Indonesia, está compuesto por diecisiete mil islas de las que, asegura, solo ha recorrido tres. “Es difícil decir que conoces países”.

– ¿Cuál es tu próximo destino?

Cuando vuelva estaré tres semanas por España haciendo pequeños viajes. Después me iré mes y medio a Malta e Inglaterra a trabajar para una empresa de cursos de inglés. No paro.

Playa de la basura de la isla Gili, Indonesia. Fuente: nadaincluido
LA BASURA NO DA LIKES

Es el lema por el que Sergio viajó hace poco más de una semana hasta Indonesia. Allí, en colaboración con una aerolínea, realizan labores de difusión y apoyo a los problemas que existen en los lugares que visitan. Es el caso de la basura en Indonesia, un país donde los residuos son un habitante más y existe el peligro de que acabe con la naturaleza del lugar. Para concienciar y tratar de erradicar el problema, Sergio comparte en sus redes sociales y su blog imágenes de la basura en el país.

 

Un comentario sobre “Sergio Otegui, el viajero con causa

  • el 19 noviembre, 2019 a las 15:53
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    Gracias a Carlota por la fantástica entrevista y a vosotros por publicarla. ¡Un abrazo viajero!

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