Benditos Stones
Lo han vuelto a hacer. Lo sentí cuando sacaron “Don’t stop”, también con “Doom and gloom”, con “Living in a ghost town”, con “Angry”, y también ahora. A los 82 años, Mick Jagger, Keith Richards y Ronnie Wood —los tres Stones vivos— han vuelto a grabar un auténtico temazo. “In the stars” es un puñetazo en la cara, un gancho de izquierda fulminante lanzado por tres tipos que deberían estar cuidando de sus jardines, jugando con sus (bis)nietos o gastando sus fortunas en exóticos retiros paradisíacos. Pero no, “In the stars” —el primer single de su nuevo álbum— es una canción de rock que levanta a los muertos.
Álex Garber// @soy_alexgarber
Desde los primeros acordes de piano y esos coros celestiales al más puro estilo setentero, uno ya adivina que lo que viene después no va a aburrir; pero en el momento en el que la Telecaster de Keith escupe su icónico riff de guitarra afinado en abierto, directamente te pones a bailar. La suciedad de esa guitarra, su potencia, su intención, su sonido… son sexo explícito. No hay nada en la historia del rock que sea tan sexy y peligroso como esos acordes que se inventó el músico inmortal —sí, nos enterrará a todos— nacido en Dartford (Inglaterra) en 1943.
Después llegamos al estribillo y Jagger hace lo que mejor se le da desde hace 60 años: contagiarnos con una melodía pop imposible de sacar de la cabeza, cantada de manera tan osada que nadie puede escapar a su influjo. Y tras todo ello, un “solo” incendiario a dos guitarras, los míticos “yeahs” y esos gemidos de Mick que cambiaron no solo el devenir de la música, sino la cultura juvenil de finales del siglo XX.
Por si fuera poco, el videoclip tampoco deja indiferente a nadie, ni a ningún difunto quieto en su tumba. Se trata de una simulada actuación en directo de los Rolling Stones en el interior de un estudio de grabación inmenso situado dentro de una especie de bóveda, llena de músicos y bailarines gozándolo con la canción. Hasta aquí todo normal, salvo que los Stones aparecen rejuvenecidos por la tecnología aparentando unos 30 años, vestidos de batalla y recreando sus legendarias posturas y mohines.
La imagen y energía que desprenden los tres es idéntica a la de las actuaciones que realizaban en la década de los 70, su época más lisérgica, sórdida y visceral. Para los fans de toda la vida, un caramelo; para los jóvenes nuevos acólitos a la causa “stoniana”, una forma de saber cómo y por qué se cimentó la mitología de la banda más grande de todos los tiempos.
Estos tres señores nos enseñan cómo hay que vivir: siempre risueños, siempre ilusionados, siempre ocupados y siempre hacia delante. Y es que tras el fallecimiento hace casi cinco años de su baterista original, Charlie Watts, nadie daba un duro por la continuación de la banda. Pero no sólo han continuado, sino que el primer disco que hicieron sin Charlie —»Hackney Diamonds” en 2023— fue absolutamente excitante, con unas canciones fabulosas y un sonido que tiraba para atrás. Ahora, con este “In the stars”, se intuye que de nuevo viene un discazo y que tenemos Stones para… ¿siempre?
También puedes leer la carta de Álex Garber a Patti Smith, recientemente galardonada con el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026.

