Desde el otro México. Hermosillo, Sonora: la ciudad del Sol
Melina Illian Ramírez Bello, Rosanne Quintana Chang y Fernando Domínguez Pozos//
La ciudad de Hermosillo, mejor conocida como “la ciudad del sol”, está ubicada en el estado de Sonora (del cual es capital) a 287 kilómetros de la frontera con los Estados Unidos y a 107 kilómetros de la costa en el golfo de California o Mar de Cortés. Conocida por su clima cálido y su gastronomía de calidad, Hermosillo se ha convertido en un punto de referencia en la región norte de México. Es la ciudad donde el sol nunca se esconde y los atardeceres pintan el cielo de tonos rojizos, envolviendo en calidez a cualquiera que la visite.
Comparado con Baja California, Sonora es un estado de mayor extensión territorial y diversidad de localidades. Cuenta con 72 municipios, una cifra 10 veces mayor que los de la Baja, que tan solo cuenta con 7 municipios. Aunque es imposible no comparar Hermosillo con Mexicali (la capital de Baja California), por su trayecto desértico y su clima cálido, definitivamente Hermosillo tiene una esencia única y distintiva.
Desde antes de pisar Hermosillo, quien la visita sabe que no puede irse sin probar algún platillo de su gastronomía típica: carne asada, tacos, burritos gigantes, los famosos dogos de Sonora (la manera en que los locales le llaman a los “hot dogs”) o una coyota de piloncillo para algo dulce. Hermosillo ofrece una variedad de sabores para todos los paladares y presupuestos. Incluso algunas personas originarias de Hermosillo, aseguran que no hay nada más que hacer en la ciudad, solo comer y “pistear” (tomar bebidas alcohólicas). Con su característico acento norteño, marcado por un ritmo alegre, fuerte y golpeado, los locales presumen con orgullo su gastronomía, preguntar por recomendaciones gastronómicas desata sonrisas y miradas cómplices, seguros de que lo que tienen para ofrecer no va a decepcionar.
Pisar una ciudad desconocida te hace enfrentar ciertos desafíos, uno de ellos la movilidad, al llegar al centro histórico, un grupo de jóvenes decidió emprender la aventura de encontrar los mejores tacos de la ciudad. Preguntando recibieron respuestas como “cualquiera de aquí están buenos, camina pal’ semáforo y ahí hay unos”, desubicados recurrieron a Google Maps. Para su sorpresa, la app marcó un puesto a sólo cinco minutos caminando, sin embargo, al llegar, descubrieron que el lugar ya no existía. El hambre y el intenso calor de las cinco de la tarde no perdonaba, así que continuaron caminando hacia la otra taquería más cercana marcada por la app: NW Taco Sonora. En su recorrido, llamó la atención un ruido intenso proveniente de un árbol, al ver con atención, era un árbol completamente habitado por pájaros con un canto especial, los estorninos, a diferencia de los gorriones y palomas comunes en la Baja, en esta ciudad abundan diferentes especies de aves, como estorninos y cotorros, que son comunes encontrarlas en áreas verdes. Caminaron 20 minutos y el trayecto, aunque cansado, los llevó a vivir una auténtica experiencia sonorense: calor, hambre creciente, pero al final una gratificante sorpresa. El lugar tenía música, abanicos (ventiladores de techo), mesas cómodas y servicio rápido. La carne cumplió con las expectativas, cortes gruesos, suaves al paladar, acompañados de una michelada bien fría (cerveza preparada con clamato y limón, vertida en un vaso escarchado con tajín); y efectivamente, por un momento, no había más deseo que el de comer y pistear.
Uno de los lugares más representativos de Hermosillo es su centro histórico, donde se encuentran la catedral y el palacio de gobierno. Ambas construcciones conservan la esencia de un pueblo antiguo, muy al estilo mexicano: una catedral, un parque con quiosco y el palacio de gobierno que recuerda la arquitectura colonial (Iglesia y Estado, observando/vigilando al Pueblo). Sin embargo, también se convierte en un espacio de memoria, dolor y unión para los mexicanos. Frente al palacio, se encuentra una manifestación por la tragedia de la Guardería ABC. El 5 de junio de 2009, un incendio en la Guardería ABC de Hermosillo cobró la vida de 49 menores y hubo un número indeterminado de lesionados. Este hecho marcó a la ciudad y al país entero. Hoy, una lona exigiendo justicia y cruces blancas con los nombres de los niños víctimas clavadas en la tierra, son eco de esas vidas arrebatadas. Ahí, el silencio es inevitable, el pecho se encoge y el corazón duele. Se siente el peso de la tragedia y una conexión íntima entre quien observa y quienes ya no están. Son ellos, víctimas de la negligencia, y somos nosotros, portadores de su memoria y quienes aún podemos exigir justicia, quien pisa Hermosillo pisa también una herida abierta del pueblo mexicano.
La Universidad de Sonora (UNISON) también forma parte esencial de la ciudad. Sus instalaciones, de cierta manera también se convierte en una pequeña ciudad, con una gran variedad de edificios, la UNISON se conecta a través de calles internas y señalamientos e incluso cuentan con un camión para trasladarse entre sus diferentes áreas. Al visitar la facultad de Artes, era imposible ignorar un olor particular: el cigarro. Esto significó una realidad contrastante comparada con la de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), pues mientras en la UNISON fumar sigue siendo parte de la cultura del día a día y donde incluso se venden cigarros en las cafeterías universitarias, en la UABC abundan los letreros señalando “prohibido fumar” “prohibido vapear”.
Una presencia difícil de ignorar en la vida universitaria de Hermosillo es CAFFENIO, una cadena de café originaria de la ciudad pero con un impacto nacional y, principalmente distintivo del noroeste del país. Dentro del campus tienen varias sucursales, y durante cualquier hora del día, siempre están concurridos por la comunidad estudiantil de la UNISON. CAFFENIO no es solo café y comida, es parte del estilo de vida de los sonorenses, y poco a poco, ha ido cobrando relevancia y ha sido adoptado en lugares como Ensenada, donde los estudiantes de la UABC lo han reconocido como uno de sus favoritos.
Pero si hay algo que resume la esencia de lo que significa ser estudiante en la UNISON, son los famosos dogos de la universidad. A unos pasos del centro de estudios, una fila de carritos de hot dogs se convierte en punto de reunión, descanso o antojo obligado después de clases. Todos los puestos tienen su toque especial, pero comparten ese sello distintivo de locales de comida rápida en México: las clásicas sillas rojas de Coca-Cola, ya casi patrimonio visual del lugar. Los vendedores tratan de llamar la atención de los estudiantes para que se acerquen a su puesto, compitiendo entre ellos por cada cliente que pasa. Se lanzan comentarios, miradas y hasta carrilla, en una dinámica que parece ya parte del ritmo cotidiano. Una vez escogido el puesto, no pasa mucho tiempo para que tengas en tus manos un dogo enorme, con tocino, guacamole, cebolla, jitomate, mayonesa, mostaza y muchas otras combinaciones posibles. En tres minutos estás comiendo, sentado en una silla de la empresa refresquera más grande del mundo, acompañado de papas fritas, disfrutando ese momento que, para muchos, también es una parada obligatoria en la ciudad.
Bahía de Kino: La Perla del Mar de Cortés
Dentro del municipio de Hermosillo, recorriendo la costa del mar de Cortés, a unas horas de la capital, se encuentra Bahía de Kino. Este tranquilo pueblo mexicano con una hermosa playa y con los atardeceres dignos de postales, se ha ganado el apodo de “la Perla del Mar de Cortés”. Su arena blanca, su mar tranquilo y su clima, son el combo perfecto para disfrutar de una tarde tranquila y cerrar un viaje por Hermosillo. El olor a mar se mezcla poco a poco con el de los mariscos, las piñas coladas y las cervezas, envolviéndote por completo en un ambiente playero.
Es el lugar ideal para terminar el día. El sol, la arena y el viento en el rostro invitan a cualquiera a relajarse, a conectar con otros, a dejar que la música suene y que las olas lleven el ritmo de la tarde. Aquí los buenos momentos se intensifican y en el ambiente creado no solo por la naturaleza, sino también por las personas, es una carta de introspección y disfrute. Como muchas playas mexicanas, Bahía de Kino guarda en su esencia el alma del país: hospitalidad, sabor, alegría, música, unión y nostalgia al partir.
La Bahía de Kino mira de frente a las costas de la península bajacaliforniana, contrasta con sus playas cálidas con las corrientes frías que del otro lado de las californias dan vida a diversas especies marinas de aguas gélidas. Hermosillo, Sonora es la antítesis de la vida ensenadense, con temperaturas altas, mar y playas de corrientes cálidas y sin oleaje, así como ecosistema verde. Ambas regiones son parte de la diversidad del noroeste de México, esa región que es sin singular y que conforma este Otro México.






