El rap de los fogones

Texto: Marta Bermudo//

W.Cheff: “Me quedo con el valor de hacer las cosas por el amor a ello, sin pedir ni esperar nada a cambio”

Cocinero, cantante, productor musical y fundador de una marca de ropa. Así es W.Cheff (Wine Cheff), un joven de 31 años que poco a poco se está abriendo camino en la música. Su andadura no ha sido fácil. Ir contra corriente nunca lo es. Empezar en los fogones y llegar dónde está ahora le ha costado sangre, sudor y lágrimas. El mundo del rap es complicado, nada es lo que crees que es, pero para Wine esto ha sido un aliciente. Si algo se puede destacar de este rapero aragonés es su profunda vocación, el convencimiento de que la música y los grafitis son su vida.

W.Cheff nació y creció feliz en el barrio de La Magdalena de Zaragoza. En el instituto ya apuntaba maneras, componía y hacía sus pinitos. Su familia, alejada de este mundo, siempre confió en su buen juicio y desde el principio estuvo a su lado animándole y apoyándole.

En los años 90 el grafiti y el rap no se entendían como ahora, tenían cierto matiz de marginalidad −hoy es justo al revés− y pocos eran los que se embarcaban en este viaje. Con doce años, Francisco, entonces Kiko para los amigos, empezaba a escuchar a Violadores del verso y a Xhelazz, lo que hizo que se enganchara, sin darse cuenta, a este movimiento.

Despacio, pero sin pausa, fue introduciéndose en el rap. El primer tocadiscos que le regalaron supuso un acontecimiento. La música le acompañaba todas las horas del día, y así empezó su trayectoria musical. “Vino todo rodado y me sumergí en el mundo del Hip-Hop hasta hacerlo parte de mi vida. Es una forma de vivir. Es más, no entendería mi vida sin el rap”.

Con dieciocho años tuvo que elegir hacia donde iba a encaminar su formación y decidió estudiar un grado de hostelería en el Instituto de Miralbueno (Zaragoza). “Siempre me ha gustado cocinar, experimentar, comer mucho… Además, me considero bastante creativo y en ese mundo gastronómico se desarrolla mucho esa faceta”. 

Mientras W.Cheff exploraba en la cocina, su mente no descansaba. Las letras reivindicativas han sido una constante en su trayectoria, cualquier tema era bueno para componer. Desde el 2000, acumula canciones, -ha perdido ya la cuenta- unas han visto la luz y otras siguen en el cajón esperando salir. Nunca ha tenido un solo referente. Para Wine cualquier persona que rapea es un valiente. Su generación nació con el rap de Zaragoza:Es un orgullo que no se repetirá nunca. Pero si me quedo con algo es con el valor de hacer algo por el amor a ello, sin pedir ni esperar nada a cambio”.

A lo largo de estos años no ha parado y ha sabido compaginar lo que le daba de comer con su vocación. Proyectos como: PSF (2003), TC Paraíso en asfalto (2005), CH Impacto mixtero (2006), TC Diario de abordo y CH Irreversible (2007), Flowbusters (2008), TC Simple y sobrio (2009), Dual Shock ft (TRM) Zoom (2010), Clashroom Records (2011), Ineedits (DS) (2012), Horas Xotras (LP) (2014), 262 Hood Flavour (Long Play/Larga Duración) (2017), lo han hecho crecer dándolo a conocer fuera de nuestra comunidad. El trabajo es arduo: creación, producción, merchandasing, bolos… Está claro, o te apasiona o no hay futuro. “Siempre quieres vender más y más discos, pero creo que si lo haces para los colegas, sin pretensiones y todo eso, mucho mejor”.

W.Cheff en el estudio Clashroom Records.
W.Cheff en el estudio Clashroom Records.

En 2011, creó la asociación Clashroom Records para producir música con otros colegas (TRM aka Slykid, DJ Spin, Morante, F.Delgado, Bustaphort, Turo, JC Mendi aka Fobo y R.Rodriguez). El motor estaba en marcha, el primer paso fue alquilar un local en la calle San Jorge (Zaragoza). Costó acondicionarlo para poder producir con calidad. “En Clashroom Records estamos nueve, haciendo piña. Nos retroalimentamos unos de otros de las distintas disciplinas que pilota cada uno. Aparte de grabar a gente ajena a la crew, lo tenemos a modo de sello discográfico para nuestros proyectos individuales o colectivos”.

W.Cheff es un todoterreno, no puede estar parado. Dos años más tarde, creó junto a su mejor amigo, Turo, una firma independiente de ropa y complementos alternativos manufacturados en Zaragoza: OVERT1ME. “Siempre nos ha gustado mucho el diseño y la ropa. En esta cultura las “pintas” tienen un papel relevante. De hecho, hacíamos nuestras camis de grupo o la crew. Hasta que llegó el día de crear una marca”. El nombre viene del inglés [tiempo extra], los dos desarrollan esta faceta al margen de su horario laboral, un gran esfuerzo del que esperan buenos resultados.

Se trata de una marca muy vinculada a la escena del Hip-Hop dentro del urban wear o streetwear, que responde a un concepto clásico entre lo sport y lo elegante. Lo que buscan es mostrar la esencia del streetwear con diseños clásicos y mensajes directos. OVERT1ME abarca una amplia gama de productos: riñoneras y bolsos de mano [100% handmade], camisetas, polos, chándals, chaquetas y complementos. Esta marca ha ido creciendo y han tenido que avanzar. El siguiente paso estaba claro: una tienda física y online. El trato con su gente es muy importante, sentirse cerca de los que les siguen y a los que siguen es aire para ellos. “Estamos muy contentos y agradecidos. Ver sudaderas de la marca por la calle o sentir la felicidad de tus clientes es increíble. Te motiva y empuja para seguir con el proyecto”, explica con una sonrisa.

W.Cheff y So-Hai ensayando para la gira 'La última función'.
W.Cheff y Sho-Hai ensayando para la gira ‘La última función’.

 

W.Cheff es un amante del vinilo, los colecciona. No pone pegas a ninguno, insiste en que de todo se puede aprender y que “le queda carrera para rato”. No concibe la cultura del Hip-Hop sin la figura del DJ, por eso le gusta mucho todo lo que tiene que ver con el “envoltorio” que rodea a la música: diseño, librillo con las canciones, créditos… Es una forma de entender mejor el producto y saber defenderlo hasta el final.

 

 

 

 

Su despegue definitivo se produjo en 2017 cuando el rapero Sho-Hai le pidió que le acompañara como su DJ en la gira “La última función”.

– ¿Cómo es trabajar con él?

– Es una pasada tanto por la experiencia de cada viaje y bolo como por la posibilidad de conocerlo mejor, a él y a toda la crew.

Portada del disco U.M.A.M.I.
Portada del disco U.M.A.M.I.

 

Este boom coincidió con la preparación de su último disco U.M.A.M.I. nombre que procede del japonés, el “quinto sabor”, el “sabor perfecto”. El productor del disco Bustaphort y Wine son amantes de la cocina japonesa, por lo que decidieron homenajear a aquello que tanto placer les había proporcionado, la gastronomía japonesa y el mundo japo.

 

 

 

Otra de las facetas del mundo musical a la que Wine dedica muchas  horas es la elaboración audiovisual: los videoclips. Es un apasionado de lo visual, de todo aquello que puede transmitir sentimientos de forma fácil, cercana y sencilla, “una imagen y una palabra son la bomba”. Hoy, si quieres presentarte al público debes hacerlo con todas las armas de que puedas disponer. Las redes sociales son el trampolín y los videoclips son el salto. “Siempre me ha flipao el rollo de los videoclips y todo lo visual/estético. De hecho, me gusta participar en el proceso de creación y montaje lo máximo posible”, explica. Nada se le pone por delante. Para grabar un tema de U.M.A.M.I tuvo que alquilar el restaurante, Birolla 4, propiedad de uno de sus colegas. El pasado fin de semana, se desplazaron hasta unas naves en Santa Isabel para grabar otro, y dentro de unos días los Monegros serán su nuevo escenario de grabación.

Hablar de los directos hace que sus ojos se iluminen. Conectar con la gente y ver cómo balancean sus cabezas a la vez que recitan sus letras es algo que no puede explicar. En cada bolo trata de dar lo mejor de sí, sabe del esfuerzo que mucha gente hace para pagar una entrada o para desplazarse hasta una ciudad para verlos actuar. W.Cheff conoce los dos lados de la película, el de seguidor de un grupo de rap y el de rapero que actúa para su público.

– Eres consciente de que en la vida unas veces estás arriba y otras rozando el suelo. ¿En algún momento has decidido retirarte?

– Nunca he decidido retirarme en sí. No lo entiendo como una carrera o trabajo sino como una forma de vida, igual dejo de sacar discos o videoclips, pero no dejar de hacer música ni pinchar ni vivir rap.

Es una carrera de fondo, son pocos los que pueden permitirse vivir de esto de forma exclusiva, W.Cheff lo sabe y lo asume: “Soy cabezudo, tenaz y muy autocrítico”, por eso aprovecha cada momento dulce que se le presenta.

– ¿Cambiarías algo de tu trayectoria profesional?

– No me arrepiento de nada de lo que he hecho en mi vida, cada éxito y cada fracaso ha hecho que sea lo que soy. Soy feliz con lo que hago y siento que hago felices a los que me rodean. ¿Qué más puedo pedir? A veces querría que los días tuvieran unas horas más para poder hacer todo que tengo en la cabeza y poder dedicar más tiempo a los míos. Mi locura no siempre es la locura de los que me acompañan y en alguna ocasión me ha acarreado cierta tensión…

Raperos como W.Cheff hacen que las nuevas generaciones puedan tener un referente en su propia tierra, Aragón.

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